Aportes al documento político de Podemos Aragón (Pablo Luis Pló)

Algunos rasgos generales:

A) Se vive una doble tensión que se ha de solucionar:

  1. la presencia en las instituciones donde nos tenemos que adaptar a las normas de gestión y a procesos ajenos a las decisiones ciudadanas (la pelea por conseguir la presidencia de las Cortes camina en la línea de romper la camisa de fuerza que suponen las instituciones actuales). El gobierno, asimilable al poder político, tiende a generar una tendencia que asume el protagonismo de la ciudadanía supliéndola, en consecuencia, ésta sale perdiendo en ese ejercicio de democracia. La representación política tiende a participar de esa tendencia.
  2. la escasa relación de los representantes con los representados, manifestándose un camino político de diferente andadura de unos y otros, con distintos calados político — sociales y con el peligro de constituirse en grupo político asimilable a los existentes en cuanto a su funcionamiento.

Esta doble tensión conlleva el peligro de ruptura al interior de Podemos. De hecho, sólo tenemos que observar los numerosos abandonos de personas de los entornos más próximos y dinámicos a Podemos y al Círculo de Zaragoza. Abandonos que siguen estando motivados por las ausencia de posturas políticas debatidas en la base, tomas de decisiones al abrigo de la opacidad necesaria como partido político (?) supuestamente motivadas por las presencia en las Cortes, o ninguneos de personas con probadas capacidades, como las de algunos círculos sectoriales.

B) Profundizar en la democracia nos tiene que llevar a cuestionarnos permanentemente nuestras posiciones personales, grupales y partidarias. La democracia no genera igualdad salvo en los momentos en que todos podemos participar y decidir en igualdad de condiciones.

La democracia no se consigue por una participación mayor o menor en los gobiernos, se consigue por el poder que la sociedad puede tener para establecerla como la norma básica de nuestro ser ciudadano. El poder, su concepción, ha de cambiar su modo de representación. No es la fuerza policial o del dinero, es la capacidad de decisión y los mecanismo que implementemos para manifestarla, la que ha de ostentar el poder, la que ha de ejercer el poder.

Desde aquí, me parece meridiano contestar a la pregunta de si Podemos ha de formar parte del gobierno de Aragón: NO. No ha de formar parte mientras no se den las condiciones de un cambio en el modo de poder ejercer la gobernabilidad y en el modo de poder manifestarse la capacidad de decisión de la ciudadanía. Llegar a componendas con el PSOE es no entender que si éste partido, históricamente, no ha sido capaz de modificar las condiciones objetivas de la sociedad, menos lo será ahora buscando apoyos. De otro lado, engarzarnos con el PSOE es lastrarnos en nuestro mensaje, nuestra política y truncar en buena medida nuestros objetivos.

Para poder ejercer la gobernabilidad tendremos que tener la fuerza suficiente en la sociedad y en las Cortes para modificar, en cuanto sea preciso, las leyes que la sustentan, como, por ejemplo, el Estatuto de Autonomía.

En cuanto al modo de manifestar la capacidad de decisión de la ciudadanía, nos tenemos que encontrar con dos caminos de trabajo:

  1. La organización interior de Podemos, democrática, directa, y que relacione a las distintas instancias en juego: círculos, Consejo Ciudadano Autonómico y representantes en las Cortes (en su momento veremos esa misma estructura para los ayuntamientos). Dentro de esta nueva estructura en la que apoyarnos para los nuevos retos, no cabe, aquí en Zaragoza, el Consejo Ciudadano Municipal, claramente superado desde un inicio por el CCA, habiendo resultado una instancia inoperante y sin consecuencias positivas ni para la sociedad ni para el Círculo Podemos de Zaragoza.
  2. El esfuerzo que ha de hacerse desde las instancias de Podemos para incrementar y normalizar las relaciones con cualquiera de los movimientos sociales que se dan en el ámbito aragonés. Posiblemente pudiera canalizarse dicho esfuerzo a través de “Foros ciudadanos de… (el sector de que se trate)”.

Se ha de explicitar la voluntad de permanecer limitadamente en las instituciones, de no tener al mismo tiempo más de un cargo o una función, tanto dentro como fuera del partido. Este reparto de funciones obliga a un constante contraste de pareceres, a buscar la opción política más adecuada a cada momento, a posibilitar la participación de la ciudadanía en esa toma de decisiones democrática.

Se han de manifestar las distintas caras de la democracia, la política, la social, la cultural, la educativa, la sanitaria, la económica, la laboral, etc., en todas ellas y en cada una de ellas profundizar la democracia es contribuir a que las otras caras de la democracia avancen.

Las propuestas políticas.

Las propuestas políticas nacen desde las necesidades sociales a las que nuestra ideología es más sensible sin olvidarnos que, a la postre, se gobierna para personas de otras ideologías.

Pero, así mismo, las propuestas políticas las tenemos condicionadas por las circunstancias en las que nos podemos desenvolver. También tenemos que tener en cuenta que las propuestas requieren de unos medios organizativos (equipos de trabajo, recursos económicos, grupos con ciertos niveles decisorios, etc.) sin los cuales es inútil proponer algo que no podamos cumplir o desarrollar por falta de esos medios.

Hoy por hoy no tenemos la capacidad de llevar adelante el gobierno de Aragón porque nuestras propuestas son más ambiciosas que los límites que encontramos desde las necesidades sociales, las circunstancias institucionales y sociales y los medios organizativos.

En esos tres terrenos tenemos que mejorar.

Por ello la propuesta política de cara a conseguir un futuro gobierno es la de incrementar la formación de los inscritos y de los simpatizantes de Podemos en todos los aspectos que se relacionen con el gobierno de la región o de los municipios.

Otra propuesta política es la de incrementar y desarrollar espacios de difusión, debate e integración social que posibiliten la participación democrática de la ciudadanía. En contrapartida ésto nos obliga a reforzar los canales de comunicación con la sociedad, la reorganización interna de Podemos de modo que se alimenten y mantengan los foros de debate y los equipos de trabajo que de/en ellos se organicen, articulándolos con las otras instancias de Podemos.

Se haría necesario, también, dejarle claro a la sociedad los mínimos necesarios para poder gobernar. Insistir en la corresponsabilidad de los ciudadanos para poder lograr objetivos comunes, la necesaria participación, el necesario esfuerzo que esto requiere. Políticamente es preciso no sólo decir qué queremos hacer (programa), sino cuándo y cómo lo queremos hacer, estableciendo criterios claros y medios adecuados y transparentes. Esto debería de formar parte del compromiso ético de Podemos con la sociedad.