Estrategia política autonómica (José Manuel Morales)
Estar en la oposición no garantiza que se pueda acceder a gobernar en función de cómo hayas ejercido la oposición parlamentaria en toda la legislatura. La ciudadanía, en su gran mayoría, no percibe si lo has hecho bien o mal en la oposición por mucho que hayas defendido con ahínco sus intereses a través de la actividad parlamentaria. La ciudadanía percibe si el gobierno lo ha hecho bien o mal, si ha defendido o no sus intereses. Son los gobiernos quienes ganan o pierden las elecciones, de ahí la alternancia en el poder con el modelo bipartidista. Así ha funcionado hasta la llegada de nuevos actores a la política ante el deterioro de los dos partidos mayoritarios. Ya nada será igual en la escena política, las mayorías parlamentarias serán difíciles de conseguir, habrá que llegar a pactos de gobierno para garantizar la gobernabilidad.
En Aragón tenemos el ejemplo más claro, siete partidos (PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, PAR, CHA e IU) en las Cortes de Aragón, dos de ellos en el Gobierno de Aragón (PSOE y CHA). El PSOE sabía que gobernar en solitario, aun con el apoyo parlamentario de los otros tres partidos de izquierda le iba a generar un excesivo desgaste político y mediático -dos se pueden poner de acuerdo, cuatro es más complicado- por eso aceptó la solicitud de la CHA de entrar a formar parte del Gobierno con una Consejería, y aun así estamos viendo las dificultades que están teniendo los partidos de la izquierda progresistas para impulsar los acuerdos, que por separado, pactaron para la Investidura del candidato del PSOE. .
La ciudadanía prefiere optar por quienes asumen la responsabilidad de gobernar con eficacia y eficiencia a la hora de llevar a la práctica sus promesas electorales, respondiendo de esta manera a las demandas de la ciudadanía, antes que optar por quienes hacen una buena oposición, por mucho que esta sea constructiva. Cuando un partido político no logra acceder a un gobierno deja de ser útil para la ciudadanía, votándole solo sus fieles más acérrimos. Por ello, no entendíamos la estrategia de negociación de Podemos Aragón con el PSOE en el proceso de Investidura consistente en la aceptación por este de un Decálogo de medidas a aprobar en los primeros meses de gobierno a cambio del apoyo de Podemos Aragón a la Investidura del candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno de Aragón, compromiso que como ya se ha señalado, se ha quedado durmiendo el sueño de los justos. Lo que deberíamos haber hecho era llegar a un acuerdo de gobierno entre PSOE y Podemos, negociando la acción de gobierno en base a los programas electorales de ambos partidos y corresponsabilizándonos entrando en el Gobierno Ahora, con la dimisión del anterior presidente de las Cortes de Aragón teníamos una nueva oportunidad de llegar a un acuerdo de gobierno, oportunidad que, a nuestro juicio, se ha desaprovechado. No entendemos, ni compartimos la estrategia de quienes han negociado en nombre de Podemos, sin la preceptiva aprobación de la Asamblea Ciudadana, para llegar a un acuerdo con las otras tres fuerzas de la izquierda progresista que vuelve al punto inicial de las negociaciones para la Investidura. Resultado: volver a impulsar esas políticas sociales y de rescate ciudadano que ya tenían que haber sido aprobadas y aplicadas. Para este viaje no hacían falta alforjas.
No comprendemos las resistencias a negociar un acuerdo de gobierno en Aragón cuando, a nivel de Estado, nos congratulamos de la estrategia negociadora de Podemos para llegar a un acuerdo de gobierno con el PSOE y entrar a formar parte del Gobierno de España.
Podemos Aragón no puede ser un mero opositor y proponente en las Cortes de Aragón con catorce diputados y diputadas, cuatro menos que el partido que gobierna en Aragón. La CHA, con dos diputados, ha entrado en el Gobierno de Aragón con una Consejería, visualizándose su gestión casi a diario en los medios de comunicación y en los municipios que visita el Consejero.
La ciudadanía que ha votado a Podemos otorgándole su confianza quiere hechos y no palabras. La indignación sigue latente entre la ciudadanía de la que surgió Podemos, que quiere que se recojan sus aspiraciones, demandas y necesidades desde el Gobierno. Por ello, proponemos al Consejo Ciudadano de Aragón las siguientes actuaciones:
· Una vez conocidas las respuestas a las pregunta expuestas anteriormente que deberá dar el Consejo Ciudadano de Aragón a la Asamblea Ciudadana y, en función de las mismas, se debería de plantear, tras debate y aprobación de la Asamblea Ciudadana un acuerdo de pacto de gobierno con el PSOE, en que se demandarían tres Consejerías con el objetivo de desarrollar las políticas sociales y de rescate ciudadano, así como las recogidas en el epígrafe del Programa Electoral Autonómico de Podemos: Nuevo modelo económico, de empleo y de producción y un Aragón por la Cultura y el Conocimiento.
· En el caso de que el Gobierno de Aragón, ante su inanición, no presentara los Presupuestos Económicos para el ejercicio de 2017, el Grupo Parlamentario de Podemos presentaría sus propios presupuestos.
· El Grupo Parlamentario de Podemos deberá de proporcionar a todos los Círculos territoriales, de distrito o barrio, y sectoriales los Proyectos de Ley y las Proposiciones de Ley en el momento en el que las Cortes de Aragón aprueben su tramitación, al objeto de que los Círculos puedan participar en la presentación de enmiendas al Grupo Parlamentario de Podemos.
· El Grupo Parlamentario de Podemos informará presencialmente, a través de cualquiera de sus diputados/as a las Asambleas de los Círculos territoriales, de distrito y o barrio, y sectoriales, en coordinación con los Consejos Ciudadanos.