La Escuela

La escuela me enseño:
Me enseño a llorar a solas 
Me enseño a esperar el fin del año
Me demostró que nunca tendría alas.
La escuela me agobio: 
Me arrojo en las puertas del dolor
Y me quito mucho más de lo que me dio,
Y al fin me dejo con un insensato ardor.
Hubo momentos de siniestra oscuridad
Más profundad que el más vasto mar.
Hubo instantes de completa soledad
Como aquel hombre que no deja de hablar. 
Hubo segundos de total enfermedad
Tan triste que ni aun hoy me doy el gusto de amar.

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