Limado

No puedo seguir leyendo mi TL (timeline) de Twitter. Me está limando. Me da la sensación, constantemente, de que me estoy olvidando de algo, de alguien, un tuit que no había leído antes, un comentario de un amigo, amiga, etcétera; con la neurosis por los techos. Además, me interesa la interacción y resulta que siempre interactúo con los mismos hace muchos meses y hasta años. Pero no entiendo cómo resolver el problema: ¿dejo de leer, simplemente? Bueno, probé. Y no puedo. También probé seguir solo a 100 personas. Un número más o menos manejable. Tampoco. Sigo cebado.

Estoy reconociendo, hola, que tengo un problema. ¿Serio? No creo.

Seguí a 600 una vez. Me limó. Mi estúpido cerebro quería leer lo que escribían los 600. ¿Lo logré? ¿Pude descomprimir esa energía cegadora que me llenaba de bronca cuando no podía enterarme de todo? No.

Cago y tengo que estar leyendo tuits. Eso no puede ser.

Así que se me ocurrió: voy a seguirlos a todos los que me sigan. Voy cerca de 1100 que me siguen, entre personas, empresas, fakes, gente que pone seguir pero no volvió más al Twitter. Seguirlos a todos, me parece, va a dejarme en REAL evidencia de que no puedo seguirlos a todos y, poco a poco, dejaré de leer mi TL. ¿Lo lograré? No lo sé pero enero me parece un buen momento para hacer este experimento.

Creo que así podré concentrarme en lo que escriba, iré a ver los perfiles de aquellos que me interesan y conseguiré alejarme de esa energía cegadora que me sulfata con precisión de cirujano.

Enhorabuena.