Lecciones que he aprendido en el trabajo

Aprendizajes, reflexiones y hasta golpes de realidad

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Hace poco más de dos décadas que empezó mi vida laboral. Mi papá me decía: “hija, espérate lo más que puedas para empezar a trabajar, porque una vez que empiezas, ya no paras”. Le hice caso muy poco tiempo, porque llegó el momento en que la curiosidad, la necesidad y la suerte me llevaron a tomar mi primer trabajo.

En todos estos años he aprendido de todo, no me refiero tanto a habilidades o conocimientos técnicos sino a aprendizajes de vida, de relaciones humanas, de comportamiento humano en todo tipo de situaciones. Cosas que he experimentado en carne propia y otras que he vivido de cerca con otros.

Aquí les comparto una lista de algunas de las principales cosas que he aprendido. Son reflexiones, conclusiones y hasta reality bites o golpes de realidad.

RELACIONES Y CONTACTOS

Valor de las relaciones

El networking o red de contactos que construyas en el trabajo, tanto internas (compañeros, jefes, etc) como externas (clientes, proveedores, competencia, etc) son uno de los elementos más valiosos. Cuida, cultiva y mantén tu red de contactos. Agrega valor para recibir valor.

El peso del nombre de una empresa

El día que ya no estás sentado en tu oficina, con cierto título o en cierta compañía, la mayoría de la gente deja de tomarte llamadas o responder tus emails. Cuesta mucho trabajo ganar credibilidad, poder de negociación y abrirse paso bajo el únicamente nuestro nombre propio.

Respeto sin importar jerarquías

Respeta a toda la gente con la que tienes trato durante tu trabajo, desde el empleado de la limpieza en tu oficina, hasta el CEO; desde tu cliente hasta la recepcionista de su edificio. La calidad humana es algo independiente del nivel en el organigrama. Hazlo desinteresadamente, aunque nunca sabes cuándo jugará en tu favor como menos te imagines.

JEFES Y SUBORDINADOS

No hay jefe ideal

Trata de aprenderle a los jefes que tengas sus habilidades más destacables, y detecta lo que no te gusta para que no empieces a aplicar después inconscientemente.

Nunca dejes mal a tu jefe

Ni lo contradigas ante nadie, ni dentro de la empresa ni fuera. Guárdate tus juicios o ideas para tí mismo; nunca sabes cuándo, cómo ni por dónde le llegará a tu jefe tu opinión negativa.

Retroalimentación

Pide y da retroalimentación sobre ti y tu trabajo constantemente, tanto a tus jefes como a la gente que te reporta. Y aprende a aceptar lo que te digan de forma positiva y constructiva.

Delega

Aprende a delegar dando nivel de responsabilidad y libertad de ejecución a la gente que te reporta. No hay nada más frustrante que el micromanagement o nivel de supervisión minuciosamente absurdo de los supervisores a su equipo.

HORARIOS

Respeta el horario

Si trabajas en una oficina con horarios fijos, sé de los primeros en llegar pero también despídete pronto. Marca tus límites personales desde el principio. Ninguna empresa tendrá consideraciones especiales con la gente que se queda a trabajar horas extras “porque se ve bien”. Será más importante el resultado que des en tu desempeño que las horas en el escritorio.

Corta para comer

Salvo que por alguna emergencia ocasional tengas que comerte un sandwich frente a la computadora mientras sigues tecleando un reporte, no te hagas el hábito de comer trabajando. Aunque no salgas y comas dentro de la oficina, date unos minutos para comer tranquilo, saborear la comida, y leer, platicar o hacer alguna actividad que te distraiga del trabajo.

ÉTICA

Lealtad

Sé leal a la empresa para la que trabajas. Ten claro siempre de dónde sale tu cheque y no muerdas la mano que te da de comer. Es nefasto ver empleados que hablan mal de su compañía con otras personas (buscando colocarse en otro trabajo, claro), e incluso cruzan los límites dando información confidencial o datos sensibles buscando comprar otras lealtades.

Honestidad

Las mentiras se huelen a distancia. Sé honesto y transparente en tu manejo con cosas como tu reporte de gastos, reporte de viajes de trabajo, resultados buenos y malos de proyectos, etc. No trates de disfrazar o maquillar cosas que más tarde te pueden jugar en contra. Y ojo, nunca, nunca, alteres un reporte de gastos.

Cuida las cosas

Cuida las cosas en tu oficina y equipo de trabajo como computadora, teléfono, etc. como si fueran propias. La gente que descuida las cosas de la empresa para la que trabaja refleja muchas cosas negativas.

DESARROLLO PROFESIONAL

El aprendizaje nunca termina

El que deja de aprender se puede retirar. En cualquier nivel, en cualquier profesión, nunca dejamos de aprender. Sé humilde, evita la soberbia y piensa que puedes aprender de la gente, proyectos y situaciones que te rodean, sin importar tu nivel en el organigrama.

Si no te gusta, sal

Pocas frustraciones hay tan grandes como desempeñar un trabajo que no nos gusta. Aprende a detectar cuando ya pasaste un tiempo razonable en una empresa o en un puesto en el que sientes que simplemente no es para ti. Si no sientes que tu trabajo te llena profesionalmente, que tienes proyección y desarrollo, o que es un reto que estás disfrutando, ve planeando tu salida para buscar nuevos horizontes.


El trabajo (ya sea como empleado, empresario o profesionista independiente) suele ocupar la mitad o más de las horas del día que estamos despiertos. Es tan importante tener una vida profesional feliz y satisfactoria, como lo es la personal. No hay una vida plena sin las dos mitades complementándose. Disfruta todos los días el reto de sacar brillo a tu mejor lado profesional.


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