014. Lo cotidiano

Registro de lo cotidiano: agendas

Hoy me palpo el mentón en retirada 
 y en estos momentáneos pantalones yo me digo: 
 ¡Tanta vida y jamás! 
 ¡Tantos años y siempre mis semanas!
Hoy me gusta la vida mucho menos. César Vallejo

Después de 10 años y 9 mudanzas, guardar las agendas viejas parece una cosa sin sentido. Estaba buscando un libro y encontré mis agendas y pensé en todo lo que está documentado en ellas, mi cotidianeidad con máximo detalle. Puedo contarles la lista de súper de un día cualquiera del año 2011. Puedo decirles la lista de casos sin firmar que tenía en octubre de 2012. Puedo tratar de adivinar a quién me refería en una anotación del 2 de marzo del 2014 que dice “esto va a ser asquerosamente aburrido”.

Puedo revisar cualquier día de septiembre entre 2010 y 2014 (porque curiosamente durante septiembre del 2015 no escribí nada) y encontrar cosas como que el 20 de septiembre de 2010 anoté: 1 galletita con mermelada, 1 banana, 1 vaso de jugo de durazno; el 20 de septiembre de 2011 anoté: Plantea habeas corpus reparador, no está preso, solicita se declare la extinción y el sobreseimiento, usar el modelo que me pasó el doc en el pendrive; el 26 de septiembre de 2012 anoté: Por los fueros de la Justicia, enviar mail recordatorio; el 16 de septiembre de 2013 anoté: Identidad de elementos probatorios., modificar la hipótesis fáctica, incompatibilidad de fallos judiciales; el 22 de septiembre de 2014 anoté: Rendir examen psicotécnico a las 14 hs, cancelar.

Creo que de repente me iba de mambo con las anotaciones sobre casos, septiembre durante 5 años parece que fue un mes aburrido. Hay otros meses donde de repente aparece un te extraño al lado de pagar IVA. Menos mal que hay cierta cuestión de afectividad presente en las agendas, me hace sentir que después de todo además de cosas para hacer volcaba algún que otro sentimiento cada tanto.

Me acordé de una historia con la agenda del 2014. Un australiano al que conocí mientras estaba cenando en Seúl me anotó su correo electrónico al final de la agenda con una carita feliz. Nunca le escribí a pesar de que me cayó muy bien. Quizá le mande un correo ahora diciendo: ¡Hola! Estoy por cumplir 30 y estaba revisando mis agendas viejas para ver qué tanto tenía para hacer durante los 20s y encontré tu dirección de correo. Sorry que no te escribí antes, se me pasó completamente.

“El giro circular del tiempo transcurre a contratiempo. La rotación de los años tenuemente retrocede. El universo es divisible en grados de latitudes y longitudes, de cero a lo peor. Es infinito porque es circular. Gira sobre sí mismo dando la sensación de que recula. Pero sólo su sombra es la que vemos retroceder. Rotaciones entrelazadas en las que los polos del mundo se besan las espaldas. Los pájaros volando hacia atrás, el mar de los Sargazos remontando a contracorriente de los alisios, ponen su rúbrica por lo alto y por lo bajo en este general retroceso. El mundo da muchas vueltas. Tendremos que esperar el giro de una vuelta completa.” Vigilia del almirante. Augusto Roa Bastos.

Hoy lunes, la rotación de mis años tenuemente retrocede a través de las anotaciones de mis agendas. El mundo da muchas vueltas.

Este post fue publicado el 11 de abril de 2016 en mi cuenta de Facebook.