Tortland, K. (2010). Gandalf the grey [Dibujo]. Recuperado de: katetortland.deviantart.com

Ser más viejo realmente puede significar ser más sabio

Detrás de todos esos tradicionales elogios para los adultos mayores — ¡Ágil! ¡Astuto! ¡Sabio! — está un reconocimiento de algo que, para los científicos, ha sido difícil de conceptualizar: facultades mentales que mejoran con la edad.

El conocimiento es una gran parte de la ecuación, por supuesto. Las personas de mediana edad y mayores, tienden a saber más que los adultos jóvenes, en virtud de tener más experiencia, y obtener mejores resultados en pruebas de vocabulario, crucigramas y otras medidas de la llamada inteligencia cristalizada.

Sin embargo, los adultos jóvenes que consultan a sus mayores (sobre todo cuando están desesperados) no lo hacen tan sólo para reunir datos, resolver crucigramas o pedir una tarjeta de crédito, ni mucho menos están buscando ayuda con la memoria a corto plazo o resolución de rompecabezas. Estas habilidades, llamadas inteligencia fluida, llegan a su punto máximo a los 20 años. No, el cerebro mayor ofrece algo más, según un nuevo artículo en la revista Psychological Science. Elementos de juicio social y memoria a corto plazo, importantes piezas del rompecabezas cognitivo, pueden alcanzar su punto máximo conforme pasan los años.

Los becarios postdoctorales Joshua Hartshorne de M.I.T. y Laura Germine de Harvard y el Hospital General de Massachusetts analizaron un enorme hallazgo de las puntuaciones en pruebas cognitivas realizadas por gente de todas las edades. Los investigadores encontraron que la gran diferencia en cognición relacionada con la edad — fluida en los jóvenes, cristalizada en el adulto mayor — enmascara varios matices importantes.

“Esta dicotomía entre tempranos y tardíos auges de la inteligencia fluida o cristalizada es demasiado amplia” dijo el Dr. Hartshorne, “Hay muchos más patrones y tenemos que tomarlos en cuenta para entender los efectos de la edad sobre la cognición”.

La nueva publicación es apenas el primer desafío de la literatura científica sobre la disminución relacionada con la edad, y no será la última. Un año atrás, científicos alemanes argumentaron que los “déficits” cognitivos en el envejecimiento, eran causados principalmente por la acumulación de conocimiento — es decir, el cerebro disminuye porque hay que buscar una biblioteca mental más grande de los hechos. Esa idea ha generado un debate entre los científicos.

Algunos expertos dijeron que el nuevo análisis planteó una pregunta diferente: ¿Existen elementos distintos e independientes de la memoria y la cognición que lleguen a su punto máximo en diferentes momentos de la vida? “Yo creo que tienen más trabajo por hacer para demostrar que ese es el caso” dijo Denise Park, profesora de ciencias del comportamiento y del cerebro de la Universidad de Texas en Dallas. “Pero este es un artículo provocador y va a tener un impacto en el campo”.

La fuerza del nuevo análisis está en parte en sus datos. El estudio evaluó puntajes históricos del popular Test de Inteligencia de Wechsler y los comparó con resultados más recientes de miles de personas que realizaron pruebas cognitivas cortas de las páginas web: testmybrain.org y gameswithwords.org . El único inconveniente de este enfoque es que, ya que no siguió las mismas personas durante toda la vida, puede ser que haya perdido u omitido el efecto de diferentes experiencias culturales, dijo K. Warner Schaie, investigador de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Pero la mayoría de los estudios anteriores no han sido tan grandes o tenido tal rango de edades. Los participantes en los sitios web fueron de 10 a 89 años de edad y realizaron una gran batería de pruebas, midiendo competencias como la memoria de símbolos abstractos y cadenas de dígitos, resolución de problemas y facilidad leyendo las emociones en los ojos de desconocidos.

Algo importante que los investigadores analizaron fue el efecto de la edad en cada prueba. Investigaciones anteriores, a menudo, habían agrupado las pruebas relacionadas entre sí, en la suposición de que capturaban a un único atributo subyacente, de esta manera un entrenador podría valorar, por ejemplo, atletismo basado en velocidad, fuerza y capacidad de salto vertical de una persona.

¿El resultado de este nuevo enfoque? “Encontramos diferentes habilidades realmente maduras o que maduran en años diferentes”, dijo la Dra. Germine. “Es una imagen mucho más rica de la vida que sólo llamarlo envejecimiento.”

La velocidad de procesamiento — la rapidez con la que alguien puede manipular cifras, palabras o imágenes, como si se tratara de un tablero de dibujo mental — generalmente culmina en la adolescencia; la Dra. Germine y el Dr. Hartshorne confirmaron que la memoria para algunas cosas, como nombres, se forma en los primeros 20 años, pero, la capacidad de dibujar ese tablero, llamado memoria de trabajo, llega a su auge al menos una década más tarde y es lenta su disminución. En particular, la capacidad de recordar caras y hacer alguna manipulación mental de números alcanzó su punto máximo alrededor de los 30 años; según el estudio, “un hecho difícil de asimilar en la dicotomía de inteligencia cristalizada/fluida”.

Los investigadores también analizaron el resultado del test Leyendo la Mente en los Ojos. El test implica mirar fotos de ojos extraños en una pantalla de ordenador y determinar su estado de ánimo de un menú de opciones como “tentativo “, “incierto” y “escéptico “. “No es una prueba fácil, y no estás seguro de qué tan bien lo hiciste” dijo la Dra. Germine. “Pensé que había hecho mal, pero de hecho lo hice bastante bien.” Todavía la gente en sus 40s o 50s constantemente lo hicieron mejor, encontró el estudio, y la habilidad disminuyó muy lentamente en el futuro.

La imagen que surge de estos hallazgos es de un cerebro mayor que se mueve más lento que en su juventud, pero que es igual de preciso en muchas áreas y más hábil en la lectura de los estados de ánimo de los demás — además de ser más sabio — . Eso es una combinación práctica, dado que muchas decisiones importantes que se toman, afectan íntimamente a otros.

No se necesita un científico cognitivo para explicar que es mejor acercarse a un jefe para un aumento de sueldo cuando él (o ella) está de buen humor. Pero, la mente de más edad podría ser capaz de evitar errores de apreciación interpersonales y de explorar ciertas situaciones difíciles. “Como esa persona que no está contenta con toda su rapidez de pensamiento y la velocidad de procesamiento de una persona joven — él está a punto de empujarte” dijo Zach Hambrick, profesor de psicología en la Universidad Estatal de Michigan.

Los detalles de esta imagen más la textura del cerebro envejecido, están todavía lejos de ser claros, y las medidas sociales como el test de Lectura de la mente en los ojos no han sido muy utilizados en este tipo de investigación, dijeron el Dr. Hambrick y otros expertos. Y no es evidente en el nuevo análisis si los cambios de la cognición con la edad son resultado de una sola causa — como una disminución en la velocidad de transmisión neural— o por múltiples causas. Por ahora, la nueva investigación al menos da un significado al vacío adjetivo “sabio”.

Por Benedict Carey
Publicado en The New York Times
Traducción por Monica Ortiz Franco