¿Libro o película?

En nuestro grupo, estamos hablando de cine mudo y cine en general. Hace unos días se me ocurrió poner este post a ver cuál es vuestra opinión, sobre todos a los que sois amantes de la lectura y hayáis leído libros y después visto las adaptaciones cinematográficas o al revés. ¿Qué preferís vosotros y vosotras?

Pareciese que tenemos la costumbre de poner libros y películas en un solo paquete, los tratamos a veces como si fueran cosas equivalentes e intercambiables, pero ¿es realmente así? Por un lado tenemos que el hecho de que ambas formas de arte comparten una naturaleza narrativa (o al menos es así tradicionalmente) surge la costumbre de hacer equivalencias entre novelas y películas. Comparaciones podemos hacer muchas, pero al hacer equivalencias caemos en hacer juicios injustos, ya sea hacia el libro o la película en cuestión.

Mientras la lectura es un arte que merece una interpretación de adentro hacía afuera , el cine es un arte de afuera hacía adentro. Al ver una imagen nosotros la interpretamos hacía nuestro interior de diferentes formas y si la imagen viene acompañada de una secuencia en específico nos hace conmovernos, sentir rabia, dolor, compasión, ternura, cariño, desprecio, odio y así un sin fin de sentimientos que en la leída su interpretación es diferente.

Mientras que la lectura es un ejercicio para activar la imaginación, el cine es una actividad para interpretar la realidad. El libro crea mundos, la película los muestra.

Nosotros al leer descripción de un paisaje, lo visualizamos de tal manera de lo que hemos conocido hasta ahora, y cada persona puede imaginarlo de diferentes formas. Con las película no. El cine no miente. Uno ve una toma de un filme y allí es lo que es, no hay más, y a partir del montaje y la secuencia de imágenes, el director puede tener la intención de mostrarnos un discurso o una idea muy personal.

Las películas proporcionan la ventaja de poder ver a tus personajes favoritos en la ‘Gran pantalla’. El placer de poder observar que cierto actor da vida a un personaje, a tu personaje favorito, es una sensación extremadamente placentera. Y en realidad, ver una película, es emocionante y muchas veces anima a leer los libros. Si no has leído la novela, ver su película puede llegar a ser un reto del que no querrás escapar.

Sin duda alguna, cuando ves una película, queda poco lugar a la imaginación. En los libros, tienes todo un mundo nuevo a tu alcance. Mientras pasas las páginas puedes saborear el placer de pintar, si puede llamarse así, toda una historia a tu alcance. Por ejemplo, si quieres que un personaje sea asiático en vez de occidental, puedes tomarte toda la libertad de imaginarlo a tu gusto que nadie te lo impedirá ni te llevarán la contraria. En cambio, en las películas, los lugares, los personajes, las escenas, todo está descrito con una claridad impoluta para que no tengas nada más que centrarte en observar como todo va avanzando. Pero cuidado, eso no quiere decir que sean malas aunque siempre hay excepciones.

Para la gente entusiasta de la lectura, el leer, es una forma de viajar a otros mundos, ciudades y de conocer nuevas culturas y otros estilos de vida. La lectura permite poder vivir cientos de vidas que sin ella, jamás sería posible.

Una muestra de esto es la saga ‘Los juegos del hambre‘ de Suzanne Collins. La emocionante historia de Katniss, una chica luchadora. En cientos de ocasiones, en la novela, se describe cómo se siente pues es ella misma quien narra la historia. Puedes saber qué siente ante una situación, que piensa, y saber, incluso, sus incertidumbres. Ella te cuenta, a cada momento, todo lo que le rodea. El miedo que pasa en los ‘juegos’ o su amor por su hermana. Esos detalles en la entrega pasan algunos más que otros, desapercibidos ante los ojos del espectador. Cuando ves la película, puedes saber que está asustada o cuanto quiere a su hermana. Pero… ¿cómo sabes cómo se siente ante una persona o cuando ella tiene que matar para sobrevivir? Esas cosas pasan totalmente inadvertidas en la película.

La magia está en poder tener la experiencia de vivir las dos opciones. Tanto de la película como de la novela. Cada una tiene sus puntos fuertes y sus debilidades. Hay que analizarlas por separado y saber distinguir en que ámbito nos estamos moviendo, ya que para un autor, los escenarios, los personajes y todo lo que conlleva una novela. Cada cosa tiene su precio, su tiempo y su disponibilidad. Por ello debemos apreciar cada género por su calidad y su historia porque no siempre va a ser mejor el libro que la película ni viceversa.

Referencias:

http://www.leamosmas.com/2012/10/07/leer-el-libro-ver-la-pelicula-ahi-el-dilema/