Bitácora del 17 de marzo de 2017

El día viernes 17 de marzo de 2017, se expuso el tema de la Psicopatología de la esfera Oroalimentición en la clase de “Psicopatología del Desarrollo Infantil” que se imparte en las instalaciones de la Facultad de Psicología de la UNAM.

La dinámica fue sencilla, en una mesa redonda cada integrante del grupo daba su punto de vista con base en la lectura de Ajuriaguerra “Psicopatología del niño” y “Psicopatología del adolescente” y la lectura de Lebovici “Psicopatología del bebé”.

En conjunto se acordó que los puntos que deberían de ser considerados son:

  1. Alimentación o periodo de lactancia, es la primera interacción entre el niño y su madre.

Fundamental para el desarrollo del niño dependiendo de la interacción que exista entre ambos, sí es buena y cercana existirá intercambios afectuosos a través de los movimientos posturales, el tono y modo en el que se dirija la madre hacia el hijo. etc. Ya que la alimentación no solo se reduce a la extinción del hambre fisiológica, sino representa las interacciones del niño con su entorno. Enriquecido este punto por el grupos se menciono que Freud lo retomaba cuando distingue la necesidad alimenticia en sí (el hambre) y la prima placer (succión);de carácter libidinoso que no termina ahí, si no también se da en toda acción centrada en el niño, contacto corporal, palabras, miradas, balances maternales, etc.

2. El recién nacido posee una dotación neurofisiologica desarrollada desde su nacimiento. Como el reflejo de succión, orientación y rotación de la cabeza, al igual que la deglución.

3. El ritmo de alimentación de cada bebé se puede distinguir a una temprana edad, desde la primera toma de leche; enfermeras de maternidad los han clasificado entre los niños “poco comedores” y los “glotones”. Se ha visto que en varones suelen ser parte del primer grupo.

Trastornos Clasificados

Según diversos autores los trastornos han sido clasificados según su intensidad, momento, o frecuencia. En la Clasificación de trastornos mentales CIE 10, se encuentran clasificados en

  • Anorexia nerviosa, que se caracteriza por la presencia de pérdida de peso, inducida o mantenida por el mismo enfermo y una distorsión de la imagen corporal. El trastorno en su mayoría se presenta en mujeres adolescentes y jóvenes, aunque en ocasiones se presenta en varones adolescentes y jóvenes así como en niños pre-púberes o mujeres maduras.
  • Anorexia nerviosa atípica, aquí a diferencia del anterior se presentan cuadros menos graves y se caracteriza por la falta de amenorrea o pérdida significativa de peso.
  • Bulimia nerviosa, se caracteriza por episodios repetitivos de ingesta excesiva de alimentos y por una preocupación exagerada por el control del peso corporal, lo que lleva al enfermo a medidas extremas para mitigar el aumento de peso. La distribución de edades es similar a la anorexia nerviosa y puede ser considerado como consecuencia de esta. Los vómitos repetidos pueden dar lugar a trastornos del equilibrio electrolítico, a complicaciones somáticas y perdida mayor de peso.
  • Bulimia nerviosa atípica, este término se utiliza con frecuencia en la ausencia de una o más características principales de la bulimia nerviosa.
  • Hiperfagia en otras alteraciones psicológicas, se caracteriza por una ingesta excesiva como una reacción a acontecimientos estresantes y que da lugar a la obesidad.

En la lectura de Ajuriaguerra se menciona un poco sobre los comportamientos alimenticios desviados como lo son:

  • Manierismo y desagrado electivos hacia ciertos alimentos que puede ser solo por su aspecto, con frecuencia se da en la infancia y en ocasiones ligada a períodos de anorexia.
  • Potomanía, se caracteriza por la necesidad excesiva de consumir agua o en su defecto de cualquier líquido. Se ha visto que cuando se quiere reducir el consumo de agua, los niños son capaces incluso de beber su propia orina.
  • Pica, se caracteriza por la ingesta de sustancias u objetos no comestibles, más allá del período normal; como lo son botones, monedas, clavos, etc. Parece ser un comportamiento observado en niños con carencia afectiva profunda o en situaciones de abandono. También en niños psicóticos, asociado a otras perturbaciones.
  • Coprofagia, no es tan frecuente como las otras pero suele darse en la etapa de la limpieza entre los 2 y 4 años de edad del niño. Se caracteriza por una conducta aislada y que pronto suscita desagrado por que el niño defeca sobre su ropa interior o ensucia la pared. Es signo de una profunda perturbación, tanto en la catexis corporal como con la relación con el otro, específicamente la madre; con frecuencia son personas frías, poco afectuosas y hasta hostiles.

En general nos referimos a la interacción que existe entre madre — hijo no solo a la hora de la comida, sino también en todo momento. Que será crucial para el niño en relaciones futuras e incluso para el control de su mismo cuerpo.

En clase se observo en uno de los casos presentados por la Profesora Eva Jaramillo como una forma de esclarecer el tema; se comento sobre la interacción que presentaba una madre hacia su bebé a la hora de la comida y de cómo esto repercutía en el comportamiento del bebé; la niña presentaba anorexia simple, ya que es usual que se presente por ciertos eventos como el destete, alguna enfermedad, cambio en el ritmo de vida, etc. Es una conducta pasajera del rechazo hacia la comida como consecuencia de las actitudes angustiantes e inseguras de la madre; ligada por un acoso de la misma hacia su hijo que son provenientes de los fantasmas inconscientes o preconscientes de la madre; actitudes que pueden envolver la relación madre- hijo en una situación patógena. Como lo menciona Ajuriaguerra, es fundamental el comportamiento y actitud que el niño tome hacia la comida, para tener una mejor adaptación y aprendizaje frente a situaciones nuevas. Esto puede ser reducido por un cambio de la conducta de la madre o bien permitir que otra persona sea el encargado de alimentar al niño.