Agridulce

“chocolate on white surface” by NordWood Themes on Unsplash

Como en la gastronomía, la vida no puede ser experimentada en un solo sabor. Vivir siempre en uno de los cinco sabores no es una oda a la rutina sino un castigo a la pasión con la que nos hemos de expresar en estos tiempos que nos tocan.

Todo buen plato está compuesto de varios sabores, algo tan tonto como una ensalada tiene como mínimo varios matices: un crujiente, una proteína, un hidrato, aceite y un ácido. Si algo que sirve en muchos de los casos para decorar cartas ya tiene una construcción compleja, la vida, ha de ser algo más que un ciclo de veinticuatro horas, al menos para mí.

Uno de los sabores, siguiendo la metáfora que gastronómica, que más gustaba a Paco era el agridulce. Lo descubrió como casi todos nosotros en un restaurante chino, esa combinación que te hace salivar y encima relamerte era algo novedoso para su paladar. Cada vez que podía se pedía cualquier cosa de la carta que tuviera como coletilla agridulce.

Pero el cambio fundamental, la rendición absoluta a esta combinación vino con Ana, con ella descubrió que la vida también tiene sabor y entre ellos también existe este matiz. El ser capaz de tener la tristeza y a la vez la alegría, la pena y la esperanza, esa combinación le hacía levitar. Era como cuando leías un buen libro, la tristeza de que se acabara pero lo bueno que había sido, o como un adiós que se convertiría en un hola al cabo de tres meses. Esa mezcla era mágica.

Con Ana experimentó esto mismo, cuando la conoció. Ese sentimiento de amargura de ver que alguien estaba tan fuera de su alcance y la dulzura de ver un angel de carne y hueso. Ha revivido estos momentos en cientos de ocasiones, y esta vez, ha vuelto a ocurrir. Ana tenía que ir a visitar a un familiar en el otro lado del mundo -cosas de ser cosmopolita- y la tristeza de la separación se suma a que cuando volviera tendrían más cosas que contarse y compartir.

Así que ahora tenemos a Pedro con sentimiento amargo y dulce, sentado en el sofá mirando la foto de Ana y planeando aventuras con ella para cuando vuelva, y lo más importante, tener aventuras propias para compartir con ella.