Fin de ciclo y nuevos horizontes

Fin de ciclo y nuevos horizontes

Decía en otro artículo que durante los últimos quince años he venido realizando mi trabajo en el ámbito de la cooperación al desarrollo. Quiero aclarar este particular.

La “cooperación al desarrollo” es una expresión un tanto ambigua. Se trata de promover el progreso económico y social de los países pobres, denominados ahora “países emergentes”, desde iniciativas impulsadas por los países ricos. Es un tema complejo, poliédrico y que ha favorecido sin pretenderlo (¿?) comportamientos y usos poco éticos, cuando no delictivos, además de injerencia en los asuntos internos de los países ayudados. También se han favorecido iniciativas estupendas y en algunas regiones del mundo se ha mejorado el bienestar humano. En cualquier caso se sigue insistiendo en esta visión político económica.

La verdad es que el trabajo de cooperante ya no es lo que era. Los países donde el profesional puede ejercer su trabajo han cambiado mucho y ahora son más exigentes en el control de programas y proyectos, algo que me parece positivo. Por otra parte hay gente que ve al cooperante como un “monedero con patas” al que casi siempre se le puede sacar dinero o papeles, o favores en ocasiones alejados de la propia ayuda humanitaria. Los mafiosos locales y las redes de intereses se han extendido de forma exponencial. Es difícil llevar a cabo un proyecto sin pagar peaje. Esta es una realidad que se ha denunciado en numerosas ocasiones. No sé si será igual en otros sitios; pero en el Magreb y en el África Occidental, es como acabo de describir.

Por supuesto, siempre hay gente y organizaciones con las que se puede trabajar. Hombres y mujeres comprometidos que desean crear oportunidades en su entorno socio laboral. He conocido organizaciones y personas con un perfil proactivo, orientados de verdad a la cooperación, al intercambio de ideas, procesos, sistemas de trabajo, etc. y les estoy agradecido por lo que me han enseñado y por su amistad y compañerismo; no obstante, los tiempos están alumbrando nuevos modelos socieconómicos y esto de la cooperación se ha convertido en un sistema sofisticado donde numerosas ongs (en Europa y USA se han producido escándalos financieros y de otro tipo) funcionan como empresas, por no hablar de negocios paralelos, fraude y corrupción. Cuando los cooperantes o las ongs están al margen de tales prácticas, tarde o temprano acaban siendo marginados o la capacidad para llevar a cabo tal o cual programa disminuye de forma notable.

En cualquier caso, lo importante es el compromiso y la honradez personales.

En mi caso concreto llevo un año largo en el que, por motivos personales he tenido un tanto abandonada esta actividad, lo que me ha dado también ocasión para reflexionar y replantearme numerosas cuestiones. Y tampoco me encuentro ya con la fuerza ni la motivación necesaria que requiere emprender nuevos proyectos, una gran dosis de esfuerzo y paciencia.

Nunca percibí honorarios por ejercer de cooperante. Tampoco pude acogerme al estatuto del cooperante de mi país por estar integrado en una ong con muy pocos recursos. Los que sí pueden hacerlo son afortunados. Siempre me he esforzado y dado todo lo mejor de mí en las distintas actividades que he llevado a cabo. Han sido años muy intensos e interesantes en los que aprendí mucho; pero también implicaron sacrificios y sufrimiento.

Tenemos una vida limitada y en ocasiones nos vemos en la necesidad de tomar decisiones y seleccionar -si podemos- el ámbito de trabajo en el que nos sentimos más a gusto. No se trata de una cuestión económica, sino de sentirse bien con uno mismo. No creo que ningún cooperante serio piense en términos económicos, de lo contrario no ejercería tal actividad, aunque he visto de todo.

Así que como decía en el artículo que he mencionado más arriba, a partir de ahora me centro en la escritura creativa y en la divulgación e intercambio de conocimiento, una actividad -escribir- que vengo realizando desde los once años de edad; pero por falta de tiempo y otras circunstancias, sin la dedicación que me hubiera gustado.

Mis libros en Amazon

Like what you read? Give JL. Nava a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.