Cada día como si fuera el último…

A veces cuando hacemos un resumen del día pensamos… “Este fue un día más”, no pasó “nada especial”, fue “como ayer”… Y así pasan los días, semanas, luego meses y lentamente los años. Tenemos la certeza de que la vida tiene fin, pero es algo que vemos muy lejano… nos decimos “no será hoy”. Pero ¿qué pasaría si viviéramos cada día como el último?

Muchos dirán: renunciaría a mi empleo y me iría de viaje, le diría a ese chico que me gusta, dejaría la universidad y me iría de crucero, tomaría la herencia y compraría un Lamborghini. Pero vamo’ a calmarno’ y verlo desde la siguiente perspectiva:

Si supieras que es tu último día quizás abrazarías con más fuerza, dirías más te quiero, gracias, te tomarías las cosas con más paciencia, te reirías de verdad, llamarías a ese ser especial, te comerías ese delicioso postre que te encanta, visitarías a la abuela, ayudarías a alguien que lo necesite, admirarías cada detalle de la naturaleza, no perderías tu tiempo enojado, perdonarías, y lo más importante… te preocuparías por el presente, le darías mucha importancia, porque te queda poco.

Lo que acabo de mencionar son pequeñas acciones que hacen tu día “especial”, aunque no lo notes. VIVE CON PASIÓN, cada momento al máximo. Rodéate de personas positivas que te inspiren, has cosas cada día que te acerquen más a tu sueño, cae, cae muy fuerte y levántate, ponle un filtro de “Yo puedo” a la foto de tu vida, y no te conformes con tener un día común, cuando puedes hacerlo grandioso.

Recuerda que cada día que vives como uno normal, es un día menos para ser muy feliz.

Lucitania Castillo | Project Manager Jompéame.com

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