redbee en el Instituto Manpower y Duoc UC de Chile

Juanca y Sergio en plena charla

Hace tiempo estamos trabajando en Chile. Como parte de esta expansión natural, comenzamos a dialogar con distintas instituciones para participar en ciclos de charlas sobre cómo construir productos y -de paso- que el nombre de redbee empiece a sonar en tierras trasandinas.

¿Pero cómo explicamos lo que hacemos en redbee? Parte de este diálogo se expone con el gen ágil. Por eso, coordinamos para participar en un encuentro con estudiantes de Instituto Manpower y el Duoc UC. Con públicos distintos, la idea fue la misma: hablar sobre la revolución digital, la evolución del trabajo y cómo las metodologías ágiles cambiaron la forma de relacionarse con los clientes y los productos, pero sobre todo basado en las personas.

Y por ahí empezó nuestra charla.

Si bien el agilismo aplica naturalmente para la construcción de productos, este modelo se puede utilizar en otros escenarios, donde este enfoque de trabajo se puede extrapolar y desarrollar en su totalidad.

Al igual que el modelo de waterfall tenía sentido para la ingeniería civil (porque detalla, de antemano, los espacios que van a formar parte de esa construcción y ayuda a que todo el proceso tenga previsibilidad), las metodologías ágiles surgieron gradualmente como una alternativa que se adapta mejor a la realidad que se vive en los proyectos de desarrollo de software.

Nuestra idea no era tirar abajo otras herramientas tradicionales, sino incorporar los beneficios de la agilidad a lo que nosotros hacemos. Para eso tocamos los problemas clásicos: el modelo cascada, los inconvenientes derivados de las estructuras de las organizaciones tradicionales y la necesidad de siempre agregar valor.

La mejor forma de mostrarlo era con actividades. Una vez que empezamos con esa parte, luego de una breve introducción sobre el tema, empezaron la preguntas y las inquietudes, la mayoría relacionadas a cómo el método tradicional da “predictibilidad”. Ponemos la palabra “predictibilidad” entre comillas porque, a nuestro parecer, la industria requiere procesos más flexibles y dinámicos para adaptarse eficazmente a los cambios imprevistos.

También preguntaron sobre la aplicación de estas herramientas para los freelancers. Ahí la propuesta de valor es más valiosa aún: a la hora de competir por un cliente, el único diferencial no es el precio y la venta al mejor postor, sino la búsqueda de un extra que ayude a reflexionar hacia donde quiere encauzar su producto o para qué necesita determinada solución.

Una vez terminadas ambas charlas tuvimos un gran feedback por parte de todos los presentes y nos quedamos hablando con alumnos, organizadores y docentes sobre otras temáticas.

Creemos que tanto en la ingeniería y desarrollo de productos como en cualquier área laboral, las metodologías ágiles pueden ser parte de una completa caja de herramientas que nos permite adaptarnos a la cambiante realidad. Hoy estamos transformando la metodología de creación de valor en todos los contextos, donde el puente hacia la revolución digital se comienza dando pequeños pasos.

A pedido de los alumnos y docentes estamos organizando un ciclo de charlas para el año entrante.

¡Nos vemos en el próximo encuentro!

Juanca, Sergio y Nacho