¿Cómo ve la filosofía al pecado? Teoría de falta de confianza en Dios debido a la ignorancia y el pecado como egoísmo.

La teoría del pecado considerado como falta de confianza en Dios y oposición a su Reino, debido a la ignorancia.

Esta teoría insiste en el hecho de que el pecado solo existe en el conocimiento cristiano. Aquellos inconversos y extraños a la experiencia de la redención no tienen noción ni conocimiento del pecado. La teoría dice que el hombre no asimila al pecado como oposición a la ley de Dios, sino que, considera pecado a su fracaso a realizar el propósito de Dios y de su Reino; a su vez, Dios ve este fracaso como ignorancia y como solo es ignorancia puede perdonarse. Esto contradice a la Escritura, donde concibe al pecado como transgresión de la ley de Dios y por tanto el pecador es culpable y condenado. Además, la idea de que el pecado es ignorancia, hace sentir cómodo al pecador.

La teoría de que el pecado es egoísmo.

Concordamos de que todo egoísmo es pecado y todo pecado tiene algo de egoísmo, pero no se puede decir que sea la esencia del pecado. Tengamos en cuenta que el pecado se define con referencia a la ley de Dios y aquí vemos que el principio gobernante es lo opuesto a la benevolencia o amor; todos estos son pecados y ponen al egoísmo en el lugar de Dios, siendo así una de las mejores teorías acerca de lo que es el pecado, pero no satisface del todo. Por ejemplo, cuando un padre empobrecido ve a su esposa e hijos desfallecientes por falta de alimento, y en su desesperado deseo de ayudarlos recurre por último al robo, esto con dificultad puede considerarse egoísmo puro. Puede ser que el pensamiento egoísta haya estado del todo ausente. La enemistad con Dios, la dureza de corazón, la impenitencia y la incredulidad, todos son pecados venenosos; pero no pueden sencillamente calificarse como egoísmo.

La teoría de que el pecado consiste en la oposición de las bajas tendencias de la naturaleza humana a un desarrollo gradual del conocimiento moral.

Consiste en la doctrina del pecado construida según la teoría de la evolución. El conocimiento gradual del sentido moral activa el pecado de los impulsos naturales. Es decir, durante el proceso de la evolución el hombre o los homínidos tenían una voluntad libre y no fue hasta adquirir una idea moral en que empezó a percibir la idea del pecado. Esta teoría limita al pecado en un ámbito meramente moral sin tomar en cuenta que el pecado es la separación de Dios y las transgresiones a su ley.