A revisión
Este es el momento del pánico, cuando se te cae el mundo o bien cuando lo ves como va poco a poco congelándose para luego de un pequeño golpe final desmoronarse en mil pedazos.
El momento donde lo intentas todo, hasta retroceder el tiempo para salvar lo que crees puede ser salvado, pero en este barco tienen que remar dos. Volteas a ver y ella ya tiene su salvavidas puesto y un único pie en el barco. Ya había partido y no te lo había dicho, pero antes de saltar a su siguiente barco (que le espera) te dice que todo fue tu culpa, que se va por tus errores porque solo tu los cometiste.
Es la sensación del golpe en la cabeza, el sabor de la sangre en la lengua, el no saber donde estás, el paso en el escalón que era más grande de lo normal, el sueño de caer al vacío.
La soledad, la culpa, el rencor, el odio, hacia ti, hacia ella, hacia todo.
Al rato reaccionas, haces un recuento de todo y resuelta que no era solo tu culpa porque en el barco habían dos, y que fue tan culpa tuya como mía. Que fuimos victimas y victimarios de forma pasiva, aunque ya de nada sirve porque no hay vuelta atrás, pero saber esta realidad de entender que fue culpa de dos sirve para seguir o más bien para empezar porque es lo que toca ahora, empezar.
Algún día volveré a los recuerdos que nos hicieron felices, de momento te devuelvo la mitad de tu mierda que creíste era mía.
Adiós.

