Renovatio


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Informe 412 sobre el proyecto Aegis. Departamentos de Bioingeniería y Nanotecnología.
21-Enero-2034
Naomi Bender Investigadora Jefe del departamento de Nanotecnología.
Tras los resultados de las últimas pruebas, podemos garantizar que  la causa de que ambos primates fallecieran antes de tiempo se debe a errores en los algoritmos de reconocimiento. Los nanobots confundieron tejidos sanos con los afectados, reaccionando contra ellos. Los dos chimpancés  llegaron a un colapso de sus funciones vitales mucho antes de que el cáncer alcanzara una fase terminal. Continuamos trabajando en ello.

Informe 473 sobre el proyecto Aegis. Departamentos de Bioingeniería y Nanotecnología.
17-Julio-2035
Paul Thompson Investigador Jefe del departamento de Biotecnología.
Me satisface comunicar que las últimas pruebas con humanos han dado resultados satisfactorios. En un 95% de los casos los individuos se han recuperado completamente de sus enfermedades. En cuanto se hayan realizado los ajustes pertinentes, creemos que ascenderá al menos hasta el 99%. A continuación desglosamos los resultados, indicando el número de sujetos y su enfermedad.
Curados completamente:
4-Cáncer de pulmón (2 con metástasis).
2-Cáncer de próstata.
8-Cáncer de páncreas (3 con metástasis).
8-Cáncer de mama.
4-Leucemia Mieloide Aguda.
5-Leucemia Linfocítica Crónica.
19-SIDA.
16-Malaria.
7-Lupus Eritematoso Sistémico.
3-Ébola
Sujetos fallecidos por su enfermedad (por falta de tiempo):
1-Ébola
2-Leucemia Mieloide Aguda (Con metástasis).
1-SIDA (Complicado por Neumonía)
En adelante centraremos la investigación en la aplicación de Aegis en enfermedades neurodegenerativas. No obstante, aprobamos su comercialización, ya que cualquier avance podría aplicarse después mediante actualizaciones de software. Dejamos en manos del departamento de nanotecnología futuras mejoras de rendimiento.  

Extracto de la entrevista a Paul Thompson para la revista TIME.
3 de Septiembre del 2036.

A simple vista parece un hombre normal y corriente, uno no se extrañaría de verlo dando clase en cualquier instituto. Pero en sus ojos se aprecia la determinación que lo ha guiado durante tantos años de fracasos. Estrecha la mano con firmeza, con una sonrisa perfecta, y a pesar de sus marcadas arrugas, aún conserva en su tono de voz la misma energía que un joven recién licenciado.

— Señor Thompson, no parece gustarle que se lo recuerden, pero ha liderado lo que quizá sea el mayor avance médico de toda la historia. Es usted el hombre del momento, el héroe de América. Y no tengo la menor duda: el próximo premio Nobel de Medicina. ¿Sabe cuántas vidas ha salvado hasta ahora?

— Bueno, usted lo ha dicho; cierto que fui yo quien inició el proyecto, pero me parece injusto el protagonismo que se me ha dado, puesto que Aegis ha sido posible gracias al trabajo de mucha gente. Naomi Bender, Alfred Nikolski, Koji Yamato… Y muchos más. Quiero que la gente entienda que esto no ha sido el trabajo de un solo hombre.

— Sin embargo estará de acuerdo en que la mayor carga recayó sobre sus hombros. Al fin y al cabo, toda la investigación se basó en sus propuestas. Y si no me equivoco tuvo que interpelar hasta en tres ocasiones para que no cerraran el proyecto, cuando todavía estaba solo. Más tarde, incluso desviaron la mitad su equipo a otros proyectos. Es decir, que todo se habría cancelado de no ser por usted. ¿Cómo pudo sobreponerse a tantos contratiempos?

— No es cierto que estuviera solo. Desde el principio me apoyaron los tres compañeros que he mencionado, son parte del equipo inicial. Pero sí, como en todo trabajo importante, en muchos momentos estuve a punto de tirar la toalla. Se juntaron problemas familiares con la falta de resultados, nos recortaron una y otra vez el presupuesto… Hubo momentos muy duros. Pero siempre tuve detrás a mi mujer para apoyarme, eso fue muy importante para mí.

— Usted ya conocerá los datos, pero a nuestros lectores les interesará saber que al menos 10 millones de personas se han recuperado completamente de enfermedades que hace apenas dos años eran incurables. Cáncer, SIDA, Malaria… ¿Cómo es posible? ¿Podría explicarnos brevemente en que consiste Aegis?

— Por supuesto. La idea consiste en emular a los anticuerpos. Se crea un enjambre de nanorobots programados para eliminar ciertos elementos, como pueden ser virus o bacterias, o incluso células cancerígenas. De esta forma se limpia el cuerpo del paciente de muchas enfermedades, y más aún, queda protegido para futuros ataques, pues los nanorobots pueden permanecer en el cuerpo indefinidamente sin problema alguno.

— Sin embargo, no fueron ustedes los primeros en pensar en esta idea, ni el único equipo trabajando en ella. ¿Por qué lo consiguieron ustedes y no otros?

— Bueno, supongo que tuvimos mucha suerte, eso siempre influye. De hecho tampoco éramos los que teníamos mayor presupuesto. Aunque creo que el enfoque que le dimos sí que era distinto al de otros investigadores, quizá esté ahí la diferencia. No quiero decir que fuéramos mejores, pero teníamos gente muy buena y comprometida.

— También han surgido voces contrarias a la aplicación de Aegis. ¿Ha leído usted Prey?

—(Ríe sorprendido) Sí, sí, es una de mis novelas favoritas. Pero es absurdo preocuparse, no tiene nada que ver. La capacidad de aprendizaje de nuestros robots es más limitada aún que su capacidad de tomar decisiones. Tienen un programa básico y solo pueden seguirlo. Además cuentan con un protocolo de seguridad que nos permite desactivarlos rápidamente, de forma que sean expulsados después.

— ¿Cree que en los próximos años podríamos hablar de la erradicación de todas las enfermedades?

— Bueno, no sé siquiera si eso es posible. Yo no diría tanto. De momento nos estamos centrando en la posibilidad, no solo de destruir elementos patógenos, sino de reparar, por ejemplo, conexiones neuronales. […]


Informe para la ONU sobre la extinción masiva de especies y su relación con Aegis.
25-Abril-2040
  Jeofrey Sanchez Livingstone(Doctorado en Microbiología por la Universidad De Harvard. Profesor de la University College of London y director del Centro Lynn Margulis de Biología Evolutiva. Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los EE.UU y de la Royal Society). 
En colaboración con Joanne Briand (Doctora en Medicina por la Universidad de Harvard) y Giuseppe De Martino (Doctor en Biología Evolutiva por la Universidad de Yale).
  Tras la solicitud del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente de que se iniciara una investigación urgente con motivo de las extinciones masivas que han asolado la fauna terrestre durante el último año, presento las conclusiones de nuestro estudio:
  En primer lugar, hemos verificado el ya patente desastre natural que sigue en aumento. El alcance de este solo podrá determinarse cuando finalice, pero podemos afirmar que nos encontramos ante una catástrofe ecológica comparable a la del Jurásico o la del Cretácico. A día de hoy casi el 25% de las especies ha desaparecido completamente, y estimamos que más de 60 millones de personas han perecido como consecuencia directa de ello, principalmente por la escasez de alimentos.
  Durante los últimos meses hemos indagado sobre las posibles causas, valorando para ello las teorías más extendidas, entre estas, las que relacionaban este suceso con el aumento de la contaminación creada por el hombre, o con la erupción de varios volcanes. No obstante, ninguna justificaba satisfactoriamente la situación en la que nos encontramos. Finalmente, como adelantamos en el título del informe, concluimos que se debe esencialmente al Sistema de Inmunidad Artificial Aegis (SIAA), desarrollado por el equipo del doctor Paul Thompson. 
  Para llegar a esta conclusión llevamos a cabo la difícil tarea de situar el orden en que las especies han ido extinguiéndose, y las relaciones entre estas. Como hemos podido demostrar, el desconocimiento inicial sobre la función de ciertas bacterias e incluso los virus en toda la cadena evolutiva y trófica (alimenticia) era absoluto. Gracias a este estudio hemos logrado esbozar un mapa, quizá demasiado tarde, sobre la importancia que tienen cientos de organismos patógenos en todo el ecosistema terrestre. 
  Así pues, proponemos la siguiente hipótesis (cuyas pruebas adjuntamos en las siguientes páginas, junto con varios estudios paralelos): El SIAA, conocido como Aegis, siguiendo las instrucciones para las que fue diseñado, se ha encargado de eliminar virtualmente todo rastro de enfermedad humana, y con ello cualquier microorganismo patógeno. Estos organismos, como explicamos más adelante, conformaban un pilar desconocido de toda la cadena trófica, en cualquier caso sustancial. El problema consiste pues en la efectividad del sistema Aegis, que incluso se comenzó a emplear en animales domésticos y el ganado, y que a menudo continúa funcionando libremente tras la muerte del portador. Así, al desaparecer bruscamente cientos de microorganismos, muchos otros que dependían de estos, han caído también, iniciando una reacción en cadena que ha llevado a graves desajustes, disminuyendo la presencia de muchas especies y aumentando la de otras. Cuando todo ello ha colapsado, esto se ha ido extendiendo a organismos mayores como el plancton, y más tarde a numerosas algas y plantas terrestres, avanzando también entre las familias de invertebrados hasta llegar a los vertebrados. 
  Como solución, si es que podemos hablar de algo así, aconsejamos una actuación inmediata; Debe emitirse en la frecuencia adecuada, a lo largo de todo el globo, la orden de desactivación del protocolo de emergencia de los sistemas Aegis. De esta forma se detendría la causa directa que ha llevado a las extinciones masivas, por lo que es imperativo que se realice en cualquier caso. Después solo nos queda esperar que el avance de la catástrofe se estabilice, aunque nada garantiza que deje de progresar. En cualquier caso, la biodiversidad anterior tardará siglos en restituirse.

Diario privado del capitán Yuri Ivanov a bordo de la Estación Espacial Internacional. 3-Marzo-2042

Este es el último lápiz. Sé que puede resultar un tanto absurdo que esté escribiendo esto a mano, pero me gusta pensar que mis papeles durarán más tiempo que la memoria flash del tablet…

Todos mis compañeros han decidido bajar, pero yo no. Abajo todo es un caos, apenas quedan poblaciones humanas. Qué digo, apenas quedan poblaciones de nada. Supongo que la fauna se recuperará; Si la vida sobrevivió al Pérmico, superará esto. Pero no sé si aguantaremos para verlo. Ellos creen que no puede ir a peor, y en cualquier caso prefieren arriesgarse, después de meses sin comunicación. Qué sé yo, toda mi vida ha girado siempre en torno al espacio, y aquí es dónde quiero que termine. Supongo que las provisiones de oxígeno me dan para algo más de un mes, ahora que estoy solo. Alimentos hay de sobra, lo malo es que tendré que racionar el Vodka. En cualquier caso, disfrutaré de las estrellas una temporada y cuando se agote el oxígeno me dormiré. Quizá incluso salga a dar un último paseo.

Me pregunto qué harán mis compañeros si sobreviven. Qué harán los hombres en el futuro, si serán más cautelosos. O de lo contrario, si volverá a surgir vida inteligente. ¿Cuánto tardará alguien en pisar de nuevo esta estación? ¿Caerá antes contra la Tierra? El tiempo dirá. Pero por si alguien llegara a leer esto algún día: Enhorabuena, me equivoqué. Espero que el mundo sea un lugar mejor que cuando lo dejé.

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