¿Qué es eso que hoy le dicen MINDSET?

Sí. Me vi como que absorto. Pasmado. Y no, no hablo por la facilidad por cómo se utiliza un término como ‘mindset’ hoy, es decir, ‘mente’ en su significado más real, y cómo se le relaciona con los procesos de innovación actual. De lo que he podido ver en Linkedin, en Google y por ahí: “el mindset en tus equipos de trabajo”, “el mindset y su importancia para cambiar la cultura de innovación en tu empresa”. Ok. Aquí es por donde deseo partir, pues si te llamó la atención este término desde el título y luego esto lo relacionas con la palabra ‘innovación’ (otra palabra que hoy es ultra usada), les comento que por acá NO va la cosa. No debería ir. ¿CÓMO? Sí, pues utilizar la palabra MINDSET para transformar algo en una empresa, para UTILIZARLA COMO OBJETO DE INNOVACIÓN hacia algo, no es el REAL objetivo. Este término tiene otro fin. Otro motivo y por acá vamos a conocerlo.

El día que conocí a mis demonios. Tomé desayuno, dormí con ellos y luego nos dimos la mano.

Sí, es divertido pues aún lo hago. Tomar desayuno con mis demonios. Solo que ahora ya los controlo y sobre todo, ya hicimos un pacto. Ellos están súper despiertos, me ayudan a tomar mejores decisiones y me hacen la vida sencilla: tranquila.

Y es que si les voy a hablar de mis demonios y su relación con el MINDSET, el objeto de estudio de este artículo, les comento que para poder entender y comprender bien este término, pasé por etapas que, en teoría, todos pasamos:

a). Negación. NO creer que existe algo que permite que con solo cerrar los ojos y estar tranquilo, se soluciona todo.

b). Curiosidad. Mirar un vídeo en Youtube. Uno del conocidísimo divulgador científico Eduardo Punset, en el que habla sobre cómo la meditación cambia tu mente y por ende facilita tu aprendizaje.

c). Experimentación. Un 1 de enero del 2017, a las 6am, mientras todos estaban festejando el año nuevo, me encontré meditando, de forma empírica, tras ver un tutorial en Youtube. El vídeo se llama: Nam Yoga. Es un vídeo para practicar una meditación de sanación. ¡Sí que la necesitaba!

Como para que se inicien…

d). Creencia. Sí, comencé a meditar pues en el vídeo del tutorial indica que si realizas la acción 21 días seguidos se convierte en ‘hábito’. Grábense esta palabra. (En un siguiente artículo la desarrollaré con más profundidad). Y medité y medité luego de los 21 días. Y cuando menos lo esperé, ya estaba meditando más de un año. Todos los días por la mañana. Otros días por la tarde. Otros por la noche. E incluso algunos por la madrugada. (Pobre los que me siguen por Facebook e Instagram. Han visto las evidencias de todo lo que les narro los últimos 2 años).

e). Ejecución y resultados. Y luego de estar meditando empíricamente. De recurrir a bibliografía como la Dispenza, Nitobe, entre otros, (en otro post les contaré de la basta bibliografía que se encuentra de estos temas), decidí estudiarla. Sí, desde agosto del 2018 soy profesor de meditación. Imparto sesiones de iniciación en meditación y de manejo de estrés y ansiedad en el jardín de mi casa. También he dado 2 charlas abiertas en Repensar Educativo sobre el tema.

Desde agosto del 2018 empecé a dictar varias sesiones en el jardín de mi casa de Iniciación en Meditación. Lo chévere fue que todo empezó con una foto meditando y luego por mis RRSS, a las convocatorías que hice, se comenzaron a sumar más y más interesados.

Y hay más…

“La primera innovación ERES TÚ”. Charla abierta en Repensar Educativo que brindé y en donde presenté investigación para dar a conocer el tema, en octubre del 2018.

Y finalmente, ¿qué resultados se obtuvieron?

1. Tranquilidad. Esa que pareciera difícil de encontrar pero sí que se puede hallar.
2. No hacerme más bolas. O en sencillo: resolución real de problemas. No con teoría, sino ‘sientiendo’ la naturalidad que existe en uno.
3. Aprender a decidir. No dudar.
4. Orden, mucho orden.
5. Aprender a respirar. ¡Uf! ¡UF! Acá está la respuesta a todo.
6. Aprender a utilizar mi prana. Mi energía, mi fuerza.
7. Entender que como seres humanos, como seres vivos, tenemos algo dentro de nosotros. Que incluso a muchos les cuesta sacar, pero que si lo hacen, pueden llegar a CUMPLIR lo que para unos pareciera imposible.

¿Entonces la palabra MINDSET más tiene que ver con el plano interno de una persona, sus cambios y cómo esto sí puede ayudar a uno a volverse a conocer y encontrar?

¡Exacto! Es esa parte inmaterial. Esa parte que parecería que no tuviera lógica alguna pero que sí la tiene. Es esa parte que algunos llaman ‘seudociencia’ pero que cada vez tiene más adeptos y que incluso es estudiada desde hace buen tiempo como parte de estudios de plasticidad cerebral y los beneficios que puede tener.

Y lo genial es: es esa parte que hoy tiene conexión sí con la inteligencia emocional y que trabaja sí de lleno con nuestras habilidades blandas, con nuestros soft skills. En otras palabras: nos da luces para ser y encontrar a la mejor versión de nosotros.

¿Entonces el MINDSET sí lo puedo llevar para una mejoría profesional de mis habilidades y también personales?

¡Claro que sí!

¿Ven cómo este término NO SOLO puede utilizarse para ver la INNOVACIÓN en toda una empresa?

Ahora sí les gusta la palabra INNOVACIÓN y lo quieren relacionar con la palabra MINDSET, vamos a ponerlo así en sencillo: “la innovación por dentro”. ¿Se puede? Claro que sí. Pues tú eres el dueño de tu propia reinvención y mereces conocerte por dentro. Mereces testear, probar, equivocarte. Lo que quieras. Solo un consejo, y que justo es el que me dio mi maestro: “no temas conocer aquello que siempre dudaste, que nunca miraste y que siempre te acompañó”.

Si te interesó el tema, puedes seguirme por mi Facebook, Instagram y Linkedin. Sí, en los 2 primeros comparto información sobre mi vacilón hoy: meditación y sus innumerables usos para tu transformación y auto descubrimiento. Y en Linkedin desde hoy, con temas que vayan ligados a la meditación y su uso para el aprendizaje y para reinventar nuestras habilidades.