Finales y principios

Esta vez no voy a llorar

Me considero una persona sentimental. No en exceso pero definitivamente algo sentimental. Detesto los finales y las despedidas. Hoy estoy en un punto de mi vida hermoso. Por un lado estoy al final de un ciclo (en muchos sentidos), y al mismo tiempo parece que estoy una vez iniciando un ciclo nuevo. Estoy triste y emocionado al mismo tiempo.

Por un lado, el día de mañana termina este reto de 30 días. No estoy seguro de quiénes vayan a querer volver a hacer el reto. En lo personal, me ha encantado. Lo volvería a hacer otra vez, pero eso depende de los demás. He aprendido muchas cosas de mi mismo y de lo que puedo hacer. Aprendí que después de todo sí me gusta escribir. No es tan difícil como uno piensa. Al menos, ya no lo es tanto después de algunos días de hacerlo de manera consecutiva.

Así que el reto de los 30 días es mi primer despedida. Fue lindo no sólo por el reto, sino porque además lo hice con mis amigos. Terminar este reto parece no ser algo importante pero significa dejar atrás algo que nos unió durante todo un mes. Después de esto nos sentaremos, reiremos y platicaremos; pero no tendremos algo que sea nuestro. Algo que para bien o para mal nos unió y nos distinguió de las demás personas en la escuela. Así que de alguna manera es como decir adiós.

También dejé los lácteos. Ahora sí puedo decir que tengo dos semanas sin ingerir nada de lactosa. Esa es otra despedida. No ha sido del todo fácil pero la verdad es que tampoco ha sido tan complicado como creía. También dejar los lácteos me pone un poco triste. De algún modo también significa decir adiós a los molletes, los helados, los chocolates de leche, al pan dulce y a tantos otros compañeros que te han acompañado durante gran parte de tu vida.

Yo sé que ambos adioses no son tan reales como si se tratara de despedirse de un hermano que se va a vivir más al este, o de un abuelo que se va a vivir a más al norte. Pero para mi siempre ha sido difícil dejar cosas que amo. Recuerdo de pequeño llorar cada vez que tenía que irme de casa de mis primos. No me gustan las despedidas, pero sé que son inevitables.

Cuando pasa algo así donde varias cosas se van de tu vida, llegan cosas nuevas a remplazarla. No quiero arruinar la sorpresa aún, pero deben saber que hay algo nuevo en lo que empezaré a trabajar en muy pocos días. También hay personas nuevas en mi vida, personas que vienen de diferentes lados pero que llegan en el momento más apropiado a cubrir un lugar totalmente necesario en mi existencia.

Así que estoy en el puerto, dejando atrás algunas cosas, seguro de que el viaje me llevará a nuevas tierras. Estoy triste y melancólico por lo que fue. Pero también estoy feliz y esperanzado por lo que será. Hola y adiós son principio y fin. Adiós y hola, son muerte y resurrección. Hola y adiós, mis queridos amigos. Adiós y hola, queridos desconocidos.

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