EMFER — TATSA: Un importante avance para lxs trabajadorxs y algunas conclusiones de la lucha

Tras meses de lucha, gracias a diferentes medidas de acción por parte de los trabajadores de EMFER y TATSA de manera unitaria, el gobierno se vio forzado a buscar una solución al conflicto. De esta forma, se comprometió a garantizar los puestos de trabajo mediante el traspaso de todos los trabajadores al sistema ferroviario.

*Por Ezequiel Peralta, Delegado EMFER militante del FPDS-CN

El hecho de que podamos afirmar que la solución es favorable para lxs trabajadorxs, es sin dudas fruto de años de construcción colectiva y lucha. Lo más importante para nosotrxs fue haber podido sostener una organización interna donde se debatió de conjunto y se llevó a la acción lo que se definió entre todos. La fuerza en la calle, los cortes de la General Paz, y que en un contexto represivo los compañeros tengan la convicción de enfrentar la represión, demostró que todos lxs trabajadorxs que salían a la calle, no solo los delegados, realmente estaban convencidos de lo que llevaban adelante.

Fue central también la unidad de los trabajadores de EMFER y de TATSA, dos empresas que pertenecían al grupo Cirigliano y que lograron unificarse en la pelea, hasta el punto de derribar el muro que separaba una de la otra.

Tras meses de movilización, ocupación de la planta, cortes, fondos de huelga, petitorios, festivales y escraches; todas medidas decididas en asamblea, logramos conservar los puestos de trabajo para 422 compañerxs, reubicados en Ferrocarriles.

No conseguimos que el Gobierno expropiara y estatizara la empresa para fabricar y reparar los ferrocarriles que prefiere comprar a China. Como dijo un compañero en una asamblea, “el Estado funciona a las patadas en el orto”. Con nuestra lucha conseguimos mucho, pero para darle definitivamente esa patada, necesitamos la unidad de todos los trabajadores y trabajadoras del país.

Una lucha por nuestras fuentes de trabajo y por el transporte público

Luego de la Masacre de Once, el grupo Cirigliano perdió la concesión del ferrocarril Sarmiento. Lxs trabajadorxs comenzamos a sufrir atrasos en los sueldos, suspensiones y despidos, lo que se agravó con la decisión gubernamental de comprar las formaciones a China. Entendimos que además de la fuente de trabajo, también estaba en juego el transporte que utiliza el pueblo. Y salimos a defenderlo como reclamo concreto, exigiendo la expropiación y estatización de la empresa para ponerla a construir esas formaciones tan necesarias para dejar de viajar como ganado. Lxs trabajadorxs nos jugamos para que la Masacre de Once no quedara impune. Hasta tenemos al día de hoy compañeros procesados penalmente por haber evitado, entregándosela al juez, que Cirigliano destruya documentación que lo incriminaba.

No fue fácil tomar este camino. Llevó muchos debates y asambleas debatir más allá de lo que nos afectaba de forma más urgente, sino actuar pensando que somos parte de un pueblo trabajador. Pero actuando así logramos que el gobierno no pudiera hacerse el desentendido ni que -como es su costumbre- intentara aislar la lucha poniendo al pueblo en nuestra contra.

La solidaridad de clase es un camino que siempre da frutos. En estos meses recibimos el apoyo de familiares de las víctimas de Once, de intelectuales, de militantes populares, de organizaciones en defensa del ferrocarril y de innumerables trabajadorxs y agrupaciones de base.

Se trata de algo muy parecido a lo que hacen los docentes que, cuando salen a la pelea y también en el día a día, luchan por su salario pero también por otra educación para nuestros hijos, con lo que la lucha pasa a ser interés de toda la comunidad educativa. No quedarnos en el estrecho corporativismo, pensarnos como una parte del pueblo trabajador, es algo que muchos critican porque creen que eso es hacer “política” y que los que deberían hacerla son los partidos. Pero a nosotros como trabajadores nos sirvió, y mucho.

Con el conjunto de los trabajadores todo, sin los trabajadores nada

En los últimos tiempos las luchas son más difíciles y duras, porque ya no se trata de enfrentar solo a las patronales, sino que éstas tienen todo el apoyo del gobierno y de las burocracias sindicales.

Si hay algo que los enoja a todos ellos, es que hagamos asambleas para decidir entre los compañeros. Las asambleas son una herramienta muy importante en las tradiciones combativas de la clase obrera de nuestro país y una expresión de la democracia de los trabajadores. Es por eso que en EMFER-TATSA entendimos que las asambleas deben ser democráticas, y eso nos permitió permanecer unidos hasta el final. Creemos que haber entendido de esta manera la democracia de base, es otra de las enseñanzas que nos deja este conflicto, para hacernos fuertes como trabajadorxs y triunfar en las luchas.

Solidaridad y unidad del pueblo trabajador

Durante la lucha nos hicimos presentes en muchas peleas que se estaban dando. Los compañeros y compañeras de Lear, Donnelley, Gestamp y muchas más contaron con nuestro apoyo y solidaridad. También fuimos parte de los encuentros y reuniones que vienen impulsando agrupaciones de base antiburocráticas y combativas. Esto nos permitió no quedar aislados y recibir a su vez el apoyo y solidaridad de trabajadores de muchísimas plantas, como entre otras, las de los trabajadores y trabajadoras del INTI que también, como muchxs, debieron librar importantes peleas.

Creemos que esta es otra de las razones de nuestra fuerza, el no habernos quedado encerrados en nuestro propio conflicto, aportando a un tejido solidario que necesitamos construir, siempre como iguales y nunca pretendiendo venga nadie al pie. Si incorporamos esta solidaridad como práctica cotidiana de lxs trabajadorxs, que desde los gobiernos, las patronales y la burocracia sindical siempre intentan destruir, vemos que seremos mucho más fuertes en las próximas peleas.

La lucha continúa, ¡por el desprocesamiento de los compañeros!

Con todo lo conseguido y mantenido nuestras fuentes de trabajo, la lucha no terminó. Muchos compañeros continúan procesados. Logramos la absolución de un compañero, Roberto “Cacho” Gómez. Pero la “injusticia” sigue, y mientras Cirigliano continúa impune y sin que se le saque ni un peso por el desastre que hizo y por haberse embolsado millones en subsidios, muchos compañeros nuestros continúan procesados.

Pero si la injusticia sigue, nuestra movilización también, y no pararemos hasta que no quede ni un solo compañero procesado.

Originally published at fpds-cn.com.ar.

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