La evolución de AbreLatam: perspectivas de sus organizadores

AbreLatam es el evento más importante de datos abiertos a nivel latinoamericano. Desde su primera edición en Montevideo en 2013, ha logrado convertirse -junto con su conferencia hermana ConDatos- en un espacio en donde se reúnen los principales representantes de sociedad civil, gobierno, academia, periodismo y empresas tecnológicas de la región para entablar un diálogo sobre el estado e impacto de los procesos en los campos de la apertura de datos, la transparencia, el acceso a la información y la tecnología cívica. En ocasión de su quinta edición, que se realizará en Costa Rica en agosto del 2017, conversamos con integrantes de cuatro organizaciones de sociedad civil que estuvieron involucradas en la organización de las ediciones pasadas en Uruguay, México, Chile y Colombia, para así conocer más sobre la historia de esta “desconferencia”, su crecimiento y sus expectativas a futuro.

¿De donde nació la idea de organizar en Uruguay la primera edición de AbreLatam en el 2013? ¿Cuáles fueron los principales desafíos?

Daniel Carranza (DATA, Uruguay): Surgió como una idea de Gaba (Gabriela Rodríguez) en lo que fue el primer “Retiro de DATA”, una actividad anual que hacemos para evaluar y planificar. Sabíamos que había organizaciones y personas en la región trabajando con datos abiertos, pero que no existía ni una gran conexión entre sí, ni una red que las conectara. Pero sólo se convierte en realidad cuando surge la posibilidad de organizar la primera Conferencia Regional de Datos Abiertos para América Latina y el Caribe (hoy ConDatos) y DATA se suma como co-organizador desde sociedad civil.

Fabrizio Scrollini (DATA): La Conferencia surgió de una charla en un café, en la CEPAL, entre Amparo Ballivian del Banco Mundial, Eliza Calza de la CEPAL, Fernando Perini del IDRC (International Development Research Centre), David Sasaki, Virginia Pardo del gobierno de Uruguay y un servidor. Fue un momento bastante fortuito.

Juan Manuel Casanueva (SocialTIC, México): Yo creo que hay dos antecedentes interesantes para entender AbreLatam. El primero es que muchos de los grupos de tecnología cívica y que estábamos empezando a ver temas de datos, ya nos conocíamos en 2011 en Desarrollando América Latina, la cual era una hackaton que se hizo una vez al año y después se volvió más una comunidad. Lo segundo es que con las agendas que se empiezan a hacer de datos abiertos en diferentes países de la región, ahí ya estaba el terreno firme para decir, okay, cómo hacemos un espacio para que podamos involucrarnos no solamente los mismos nerds de siempre, sino que también los gobiernos. Y ahí entra muy bien el primer AbreLatam, que fue un evento chiquito en Montevideo.

Daniel Carranza (DATA): La metodología de desconferencia que planteamos para AbreLatam era atractiva porque algunos del grupo la conocían, pero también porque el intercambio horizontal se prestaba para un tema nuevo, donde queríamos conocernos entre las personas e intercambiar lo que sabíamos, más que escuchar a “expertos/as”. Ese fue uno de los desafíos también, pero tuvimos un enorme apoyo de Allen Gunn (Aspiration Tech) que nos capacitó en la metodología y apoyó a lo largo de todo el proceso. Los otros desafíos tuvieron que ver con la financiación y logística, que dependieron muchísimo de explotar al máximo las sinergias con la conferencia y ser extremadamente eficientes y creativos con el uso de recursos. También fue invaluable la colaboración de Anca Matioc, ya que se sumó a la organización desde Fundación Ciudadano Inteligente, con quienes ya teníamos contacto y algo de trabajo conjunto.

¿Cuáles han sido las claves para que el evento haya logrado mantenerse en el tiempo y llegar ahora a su quinta edición?

Daniel Carranza (DATA): AbreLatam no nació necesariamente con la idea de perdurar, pero llegando al final del primer evento era muy claro que una verdadera comunidad empezaba a tomar forma y que todos queríamos repetir y ampliar la experiencia. Y creo que la mejor decisión que tomamos fue la de no apropiarnos del evento y hacerlo realmente de la comunidad. Al ser un evento que pasa de mano en mano, que se nutre de quienes organizaron antes, pero que no es estático, la apropiación es mayor y cada año permite experimentar, mejorar y adaptarse, lo que lo mantiene vivo. Es imposible saber qué hubiese pasado si se hubiera optado por controlar más, licenciar o seguir organizando el evento desde las mismas organizaciones, pero la experiencia nos indica que en esa colaboración y apertura es donde se consolidó la credibilidad y el cariño que la comunidad le tiene al evento. Quiero creer que la mayoría de la comunidad entiende el evento como propio, más que como de un puñado de organizaciones.

Fabrizio Scrollini (DATA): También creemos que esta metodología de desconferencia ha servido a otros eventos de la región y ha demostrado una forma nueva de hacer las cosas.

Con respecto a las ediciones posteriores en México, Chile y Colombia, ¿cómo se involucraron en la organización de AbreLatam? ¿Por qué decidieron acoger este evento?

Juan Manuel Casanueva (SocialTIC): En el primer evento en Montevideo nosotros vimos dos cosas extremadamente interesantes y positivas. Lo primero es que se empieza a ver cómo se estaban tratando la apertura y el uso de datos en América Latina, y lo segundo para nosotros fue que pudimos lanzar Escuela de Datos ya con un contexto latinoamericano. Luego el siguiente año en México tuvimos el primer AbreLatam en un contexto más masivo, llegó un momento en donde teníamos 600 personas inscritas, entonces teníamos que ver cómo reformular el evento en un formato ya masivo, latinoamericano, en donde teníamos presencia de diferentes niveles de usuarios, tanto a nivel de apertura como uso de datos. Entonces ahí si nos obligó a reformular, no solamente para México, sino para el resto de los demás países y ediciones de AbreLatam, la dimensión, la lógica de este espacio, sin perder su esencia de comunidad, de horizontalidad y de profundidad de reflexión.

Pablo Collada (Ciudadano Inteligente, Chile): Creo que desde el primer evento que hubo en Uruguay, Ciudadano Inteligente estuvo involucrado al ser una de las organizaciones que ya estaba haciendo trabajos de tecnología cívica, que ya estaba trabajando con datos abiertos, que ya estaba trabajando con comunidades en materia de datos y tecnología, por ejemplo, con Desarrollando América Latina. Entonces digamos que, desde ese momento, se volvió un participante natural del ejercicio. En esa primera convocatoria hubo gente de Ciudadano Inteligente participando desde la facilitación de la desconferencia hasta pues, obviamente, compartiendo sus propias experiencias. Después de que se realizó el evento en México, creo que para la siguiente edición era natural que Chile tendría que ser la sede, tomando en cuenta que había una muy buena relación con el gobierno. Y, bueno, nos dimos a la tarea de empezar a planear y organizar este ejercicio en su tercera edición.

Ximena Lara (Somos Más, Colombia): Somos Más es una organización que trabaja en Colombia desde el año 2003 y desde el 2013 formamos parte de las organizaciones que trabajan en conjunto con entidades de gobierno para sacar adelante la agenda de gobierno abierto nacional. A raíz de este trabajo nos invitaron a AbreLatam-ConDatos 2015, lo cual nos permitió conocer diferentes personas de gobierno y otras organizaciones de sociedad civil que trabajan en datos abiertos. Y con la Fundación Omidyar, a través de Felipe Estefan, se vio la oportunidad de ser sede en Colombia de este gran encuentro para el 2016. En ese sentido, Somos Más se arriesgó ya que, si bien es una organización que trabaja temas de participación efectiva, no nos habíamos involucrado directamente con el tema de datos abiertos, entonces era una oportunidad bien interesante de conectar el tema de inteligencia colectiva con los datos abiertos y por eso decidimos ser parte de este comité organizador.

¿Qué creen que aporta AbreLatam a la comunidad de datos abiertos y de gobierno abierto de la región?

Daniel Carranza (DATA): Una de las fortalezas de AbreLatam es que permite adaptarse a las realidades y necesidades locales, ya que son organizaciones locales que toman el mando en cada evento. Y creo que por eso los aportes han ido variando según las necesidades del momento y del país. En Uruguay claramente el aporte fue consolidar una comunidad embrionaria, que venía de otras experiencias como Desarrollando América Latina, pero que no se conocía personalmente. México fue una explosión de crecimiento y se comenzó a trabajar en identificar y entender qué hacía esa comunidad. Chile trajo consolidación (un tercer evento, lo que mostró que el interés no decaía), además de una serie de acuerdos de alto nivel. Colombia, por su parte, fue un gran impulso para la comunidad local, disparando un proceso que se sostiene hasta hoy. Me imagino que Costa Rica será un momento de reflexión y ajuste hacia el futuro, pasando de una comunidad no únicamente de intercambio sino de trabajo conjunto.

Juan Manuel Casanueva (SocialTIC): Pues hay que verlo también en su momento. Si estamos hablando de 2013 estamos hablando que es el primer esfuerzo de ver de una manera horizontal y comunitaria qué está pasando a nivel de uso y apertura de datos. A nivel más de políticas públicas es de los primeros esfuerzos para involucrar a gobiernos y también a organismos multilaterales en otro esquema que no sea la típica conferencia en donde se hablan cosas muy teóricas y muy verticales. Ahora, si lo vamos viendo a través de los años AbreLatam ha aportado a la comunidad ese espacio de reflexión y de contacto, entonces es un espacio en donde tanto tecnólogos como sociedad civil y líderes de gobierno en materia de apertura de datos han conocido otras ideas, se han inspirado, han tenido justamente la oportunidad de intercambiar aprendizajes y retroalimentarse con quienes están usando o deberían estar utilizando esos datos. Este tipo de conversaciones solo se dan en AbreLatam y es fundamental de que se sigan dando para que sigamos construyendo mejores proyectos e iniciativas de datos.

Pablo Collada (Ciudadano Inteligente): El aporte va en dos niveles. Uno tiene que ver con la comunidad: AbreLatam abre la oportunidad para que ese conjunto de personas interesadas, involucradas, que se dedican al tema de datos abiertos puedan reunirse en un lugar y al final acercarse, verse las caras, escucharse, compartir, tomar una cerveza, estar en un mismo espacio durante diez, doce horas y eso en sí mismo es uno de los grandes objetivos: fortalecer y dinamizar la comunidad. En el otro sentido, en los aspectos del aporte en materia de contenido, pues, justamente, es el espacio en el que se pueden verter todas las experiencias del año anterior: las experiencias positivas, negativas, trabajando con gobiernos, trabajando desde sociedad civil, trabajando con bases de datos, luchando con bases de datos y ahí viene la parte de contenido en el que también AbreLatam se conforma como un espacio de aporte.

Ximena Lara (Somos Más): Principalmente el aporte es fortalecer, visibilizar y empoderar una comunidad e instituciones de gobierno que no necesariamente todas están trabajando el tema, pero que en el momento de entrar en esta agenda pueden generar muchísimo más valor en su misión, en su quehacer. Entonces creo que AbreLatam es un espacio de empoderamiento, es un espacio para que gobierno y sociedad trabajen en conjunto de manera horizontal, lo que permite conocer al otro, ser empático con el otro y reconocer diferencias y potenciar oportunidades.

¿AbreLatam provocó algún cambio duradero en el panorama de los datos abiertos de su país? ¿Significó un aumento de interés público, mediático o gubernamental en el tema?

Daniel Carranza (DATA): Sin duda dio arranque a un proceso sumamente dinámico en Uruguay que sigue hasta hoy. Aunque algo de interés mediático existió, en 2013 la clave fue darle jerarquía al tema en el propio gobierno y entre organizaciones sociales locales. Sin ir más lejos, DATA como organización fue profundamente impactada por AbreLatam, pasando de ser una pequeña organización sin financiamiento a una muy reconocida, con participación en diversos procesos regionales e internacionales y con casos de impacto que trazan su existencia directamente a la credibilidad que nos dio aquel primer evento.

Juan Manuel Casanueva (SocialTIC): Yo creo que ha habido tres cambios. Uno tiene que ver directamente con que el gobierno mexicano haya dicho que quería realizar el evento, pues mostraba cierta voluntad y visibilidad por parte del gobierno con respecto a la agenda de datos abiertos en México, que eso se ha traducido a otro tipo de políticas y decisiones muy palpables que han sido impulsadas desde sociedad civil y con voluntad política. Lo segundo es el hecho de que organizar en 2014 AbreLatam y ConDatos en México no solamente nos puso la lupa en nuestras acciones, sino que nos obligó a hacer más cosas. Y el tercero tiene que ver en lo que se ha convertido AbreLatam ahorita para muchos de los usuarios y campeones de gobierno abierto mexicanos: ahorita sí es un espacio importante, todo el mundo quiere ir, quiere participar.

Pablo Collada (Ciudadano Inteligente): En el particular panorama de Chile, desafortunadamente no hubo cambios relevantes. Tuvimos una mala experiencia en tanto que el equipo dentro del ámbito gubernamental que se postularon para ser los anfitriones del evento sufrió un cambio total y la gente que llegó después y que tomó la batuta del evento y de la agenda de datos no tenía un interés particular en moverla hacia adelante. En ese sentido, hay una tarea pendiente en el caso de Chile, ya que se ha estancado el plan de datos abiertos durante los últimos cuatro años, aún a pesar de que hay cada vez más organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación interesados en hacer trabajos con datos.

Ximena Lara (Somos Más): Yo creería que sí, sobre todo por la oportunidad que se dio de conectar algunos grupos que estaban dispersos en diferentes municipios de Colombia. Además, un gran logro fue el poder tener al Ministerio de Tecnología escuchando a organizaciones de la sociedad civil en torno a cómo apropiar los datos abiertos, como lograr realmente que el tema de datos abiertos ayude a transformar contextos y que se vea reflejado en el tercer Plan de Acción de Gobierno Abierto que está terminando de diseñar Colombia en este momento. Y también creo que AbreLatam y ConDatos han logrado visibilizar a Colombia como un país en el que están pasando cosas alrededor de los datos, se visibilizaron organizaciones que no se tenían identificadas en este ecosistema en Latinoamérica y también se empoderó a organizaciones y gobierno en una agenda regional para continuar trabajando y viendo posibilidades de profundizar y trabajar alrededor de los datos abiertos.

¿Qué se puede mejorar en AbreLatam, tanto en su organización como en sus objetivos y alcances? ¿Cuáles son las tareas pendientes?

Daniel Carranza (DATA): Probablemente siempre haya algo que mejorar, porque es un evento que permite evolucionar, y eso lo veo como algo positivo. Hoy creo que el mayor desafío está en poner un mayor énfasis en la acción colectiva, ahora que la comunidad se siente consolidada y los vínculos son fuertes.

Juan Manuel Casanueva (SocialTIC): Siempre nos hemos hecho esta pregunta a manera de grupo. Por ejemplo, te puedo decir que siempre discutimos cómo es que las discusiones y las conclusiones de AbreLatam pueden permear las discusiones y los foros de ConDatos al día siguiente. Eso hasta ahorita no se ha podido lograr. Otro gran reto que siempre hemos discutido y del todo no se logra, es cómo esa vibra, ese intercambio de ideas, esa comunidad que explota una vez al año se puede mantener el resto del año. Y el otro reto que es permanente es cómo se balancea tanto la participación de usuarios nuevos, que apenas están entrando al tema de uso de datos, versus los usuarios no solamente especializados, sino también experimentados que ya hemos vivido estas reflexiones por varios años y que buscamos otro tipo de reflexiones a diferente detalle y nivel.

Pablo Collada (Ciudadano Inteligente): Sobre los aspectos de mejora del evento, yo creo que hay una parte que es la que se da casi naturalmente, y tomando en cuenta que estamos en América Latina, donde somos muy afectos a la fiesta, los espacios de convivencia se dan con una gran naturalidad, sin embargo, creo que los espacios de interacción, de intercambio de experiencias, todavía tienen algunas cosas que mejorar. Es decir, es importante que existan esos entornos en donde se puedan contar las historias de lo que está pasando, pero que también exista la posibilidad de construir cómo eso puede impactar mi trabajo, o cómo puedo yo poner a disposición el trabajo que he hecho para la retroalimentación de los demás. Hay tanta riqueza en términos de recursos humanos, hay tanta riqueza de la gente y de la experiencia que llega a AbreLatam que sería muy valioso que los trabajos allí expuestos realmente tuvieran una profunda retroalimentación, que mejoraran e impulsaran el impacto que están teniendo.

Ximena Lara (Somos Más): Se puede mejorar cómo se llega a AbreLatam, es decir, qué pasa entre un año y otro, qué pasa con las comunidades, qué pasa con los retos. Hace falta una visión hacia dónde continuar año tras año para lograr evidenciar lo que ha pasado, qué se está logrando en cada uno de los países, qué se está logrando posterior a cada uno de los encuentros y también poder desde AbreLatam dar un apoyo más claro a las iniciativas que se articulan en cada uno de los países.

¿Qué recomendaciones le harían a los próximos comités organizadores de AbreLatam para que puedan aprovechar el evento con el fin de generar un mayor impacto en sus países?

Daniel Carranza (DATA): Sacrificar la apertura del evento a cambio de algún objetivo puntual creo que puede ser un precio demasiado caro. Es difícil encontrar un equilibrio entre apertura y cumplimiento de objetivos puntuales, además de que en un evento dinámico ni siquiera el formato de desconferencia es intocable. Sin embargo, creo que para donde sea que vaya, debe mantenerse la apertura, en el sentido de que sea la comunidad la que hace el evento con sus intereses e incentivos, mientras que la organización local debe proveer el mejor contenedor posible para eso. Es una forma de organización con muchísimas más incertidumbres, pero últimamente creo que de ahí se desprenden los mejores resultados en términos históricos.

Juan Manuel Casanueva (SocialTIC): Número uno: hay que ser muy cuidadosos y tener en consideración que es un evento que debe tener una lógica nacional y regional y al tener eso en cuenta entonces uno debe identificar qué tipo de temas son importantes para el país versus para la región, como balanceamos eso y cómo involucramos a nuestras comunidades nacionales en una discusión mucho más regional. La segunda recomendación tiene que ver a nivel operativo: no es necesario reinventar AbreLatam cada año, es decir, se debe ver qué se puede hacer distinto o mejorar, pero no se trata de reinventar todo. Y la otra cosa que siempre recomendamos es ver qué se puede hacer políticamente en el país organizador para visibilizar las necesidades y las demandas de apertura y uso de datos en relación al gobierno, porque hay que aprovechar que ese gobierno se está comprometiendo a una agenda.

Pablo Collada (Ciudadano Inteligente): Sobre el aprovechamiento de AbreLatam, yo creo que hay un tema que tiene que ver con la convocatoria. Una de las grandes expectativas que yo tendría en esta materia es que se pueda invitar a actores que no necesariamente son expertos en temas de datos, sino que trabajan en temas ambientales, de salud, de educación, etcétera, y que podrían eventualmente beneficiarse de la experiencia de quienes trabajan en el ámbito de los datos. Yo creo que ese es uno de los desafíos que existen, pues no sólo es un evento para los especialistas de datos o los que trabajan en estas materias, sino también para personas que tienen el potencial de acercarse a la agenda, de aprender y de identificar cómo este uso de datos puede realmente modificar su trabajo, puede aumentar su impacto, puede permitir unos diagnósticos y una incidencia técnica mucho más profundos.

Ximena Lara (Somos Más): Identifico cuatro recomendaciones. 1. Poder conectar los desafíos o los retos de los AbreLatam anteriores y poder trabajar proyectos sobre estos desafíos. 2. Poder hacer eventos más pequeños, más descentralizados, que permitan salir de la capital del país e ir a otros municipios más alejados. 3. Poder hacer un trabajo previo de recolección de desafíos y problemáticas para que el país organizador logre beneficiarse del conocimiento de las personas que asisten al evento. 4. Cada AbreLatam y ConDatos deberían poder involucrar a otras poblaciones, ya sean poblaciones indígenas, refugiados, niños, niñas y adolescentes, y así cada una de las poblaciones que sean pertinentes empoderar para mejorar las condiciones de vida de los países.