Voces de la sociedad civil costarricense

El involucramiento de la sociedad civil en los temas de gobierno abierto en Costa Rica se encuentra en un permanente estado de cambios, fluctuaciones y desafíos. No fue hasta hace unos pocos años que empezaron a surgir organizaciones interesadas en estos tópicos y, si bien todas han buscado incidir a su manera, la falta de recursos y de dedicación exclusiva hacen de esta una historia de esfuerzos fragmentados y parciales. Con motivo de la publicación de esta revista, le enviamos una serie de preguntas a varios de los principales actores de la sociedad civil en los recientes procesos de gobierno abierto. Cinco de ellos nos respondieron y a continuación incluimos sus francas reflexiones.
¿Cuándo se involucró con los temas de gobierno abierto en Costa Rica?
Costa Rica Integra: Nos involucramos en el tema de gobierno abierto desde el origen mismo del esfuerzo en el país. En alguna medida, compartimos con otros actores gubernamentales la promoción para que Costa Rica se incorporara a la Alianza para un Gobierno Abierto. Entre los primeros contactos se encuentran las reuniones que compartimos con representantes del gobierno de Costa Rica, en el marco de la Cumbre Mundial de Gobierno Abierto en Londres (Noviembre 2013), en la que fuimos invitados por nuestro papel de contacto de Transparencia Internacional. Ya para ese momento empezaban a participar en estos temas los miembros que ahora conforman la organización Abriendo Datos y actores colectivos como el Instituto de Prensa y Libertad de Expresión (IPLEX), Coope Solidar, Hivos, Colectivo de Derechos Digitales, Plataforma de Control Ciudadano, Fundación Acceso, CEPPA, entre otros, tanto en su relación directa con el Gobierno como en el marco de la creación de la Red Ciudadana por un Gobierno Abierto (Red C), que es la instancia que ha buscado articular a la sociedad civil en un solo frente. .
Alejandro Delgado (presidente, Instituto de Prensa y Libertad de Expresión, IPLEX): En el año 2012, por medio de la Alianza Regional para la Libre Expresión e Información, tuvimos conocimiento de la existencia de gobierno abierto, conocimos que el gobierno costarricense había suscrito una carta comprometiéndose con la iniciativa y nos pareció que coincidía con los dos ejes que trabaja el instituto (promoción de libertad de expresión y acceso a información).
Carolina Flores (activista independiente): Yo me involucré en temas de gobierno abierto durante la administración Chinchilla Miranda (2010–2014). Fue principalmente cuando se lanzó a consulta pública el primer Plan de Acción de Gobierno Abierto y escribí en mi blog una crítica, entonces me contactaron desde la Secretaría Técnica de Gobierno Digital para conversar sobre lo que había pasado y comentarme de los planes que ellos tenían. En ese momento la Secretaría Técnica tenía una urgencia importante de involucrar a sociedad civil en la validación de ese plan y como yo había trabajado en organizaciones sociales por algún tiempo, consideraron que podía facilitarles contactos. Fue entonces cuando comencé a invitar a alguna gente que conocía a un evento que se realizó en el CENAC (Centro Nacional de la Cultura) y ahí acudimos varias personas a título personal y otras representando a organizaciones sociales para conocer cuáles eran los contenidos que tenía el Plan de Acción, entre ellas el IPLEX, Costa Rica Integra, la Red de Control Ciudadano Colectivo, Indignados Costa Rica, Costa Rica Solidaria y algunas que llegamos a título personal o como Colectivo por los Derechos Digitales, que es un colectivo que hemos tratado de activar varias veces pero no lo hemos logrado.
Alberto Rojas (co-fundador, Estudios Manatí): Vengo del Open Source y hemos colaborado con otras organizaciones desde Ojo al Voto, una plataforma de información y análisis lanzada en torno a las elecciones presidenciales del 2014. Por ese medio es que encontré la relevancia del tema.
Maria Fernanda Avendaño (co-fundadora, ACCESA): Nos involucramos en el año 2014 ya que en esta área vimos un nicho para trabajar los objetivos que como organización nos estábamos planteando. Nos acercamos a la plataforma de sociedad civil de Gobierno Abierto por referencia de la Fundación Ciudadano Inteligente de Chile. También en ese año en Costa Rica se realizó el Encuentro Regional de las Américas de la Alianza para un Gobierno Abierto, lo que nos terminó de acercar al tema.
¿Cómo ha evolucionado el papel de la sociedad civil en Costa Rica con respecto a este tema?
Carolina Flores (activista independiente): Me parece que el tema del papel de sociedad civil en Gobierno Abierto se enmarca dentro de la crisis de la sociedad civil organizada en Costa Rica. Desde que la cooperación internacional empezó a irse, las organizaciones comenzaron a desaparecer. Ahora hay muchos más colectivos ciudadanos informales y voluntarios pero no necesariamente hay muchas organizaciones que trabajan de manera organizada y estructurada con una estrategia clara, entonces creo que en general las organizaciones de sociedad civil se ven bastante afectadas porque no hay fondos para realmente poner a una persona o dos a trabajar constantemente los temas de manera, pues, constante.
Costa Rica Integra: La sociedad civil ha venido sumando actores dentro del enfoque de gobierno abierto; por ejemplo, muy recientemente en el marco de la Red C, se ha venido haciendo un esfuerzo importante de ampliación de la base de organizaciones que participan dentro de los procesos de la Alianza para un Gobierno Abierto. Existen actores ciudadanos establecidos y otros nuevos que se han incorporado. Incluso, en este proceso, la Red C está realizando talleres a nivel territorial, para incentivar la participación de más actores locales en la co-creación del tercer Plan de Acción. También es cierto, sin embargo, que otras organizaciones se han retirado en el más reciente proceso del segundo y tercer plan de acción (Fundación Acceso, Coope Solidar, por ejemplo).
Alejandro Delgado (IPLEX): Se han hecho intentos para ampliar el papel de sociedad civil, lamentablemente los intereses personales han impedido una mayor y mejor representación; en algunos casos son proyectos personales los que imperan. Nosotros fuimos excluidos del proceso inicial y a la fecha participamos únicamente de la iniciativa del parlamento abierto (Alianza por la Asamblea Abierta).
Maria Fernanda Avendaño (ACCESA): Creo que a pesar de que aún hay mucho por hacer, sí se puede afirmar que ha habido evolución. A pesar de que el proceso de elaboración del primer Plan de Acción no lo vivimos como organización, sí hay una claridad de que fue un proceso en el que la representación de sociedad civil se asignó a dedo y que fue poco más que un rol de consulta. Esto evolucionó en el proceso del segundo Plan de Acción, que no solo contó con un rol protagónico de la sociedad civil en su elaboración, por medio de talleres de formulación que eran facilitados por organizaciones de sociedad civil (Abriendo Datos con apoyo de ACCESA y Estudio Manatí), sino también que el gobierno publicó un decreto que incorpora, en el marco de lo que se llamó la Estrategia Nacional de Gobierno Abierto, la figura de una Comisión Nacional de Gobierno Abierto y subcomisiones temáticas, con representación de la sociedad civil.
Alberto Rojas (Estudio Manatí): Ahora hay más conocimiento de lo que es Gobierno Abierto. Como hay compromisos a nivel político eso facilita las cosas. El ingreso a la Alianza por un Gobierno Abierto de fijo fue medular en este proceso.
¿Como se ha llevado la articulación entre los diferentes sectores de la sociedad civil? ¿Qué se puede mejorar?
Carolina Flores (activista independiente): En realidad se ha llevado mal. Cuando iniciamos todo este proceso de creación de la Red C ya empezamos a identificar que había rencillas viejas y desconfianza entre varias organizaciones, entonces se empezaban a generar problemas muy profundos de no poder trabajar en conjunto porque no había confianza básica establecida entre esas organizaciones. Y también ha pasado que no hemos logrado articular a otras organizaciones que tienen interés en el tema pero que no necesariamente tienen interés en entrar en todos esos conflictos. Por otro lado, hay una lucha entre dos perspectivas de qué debe hacer una organización social: una muy tradicional, vertical, estructurada, y otra que es más la propuesta ciudadana actual que es más horizontal, sin una cabeza clara y también, por supuesto, más ocasional, entonces eso la debilita porque hace que el trabajo voluntario no siempre sea consistente o que la gente no siempre cumpla con los compromisos. Sobre lo que se puede mejorar, me inclinaría de manera un poco egoísta simplemente a separar por generaciones la forma de trabajar y entonces de alguna manera lograr un movimiento mucho más flexible, más dinámico, más orientado a la acción, que pueda realmente movilizar el tema de gobierno abierto y visibilizarlo con la ciudadanía.
Alberto Rojas (Estudio Manatí): Es necesario más trabajo en equipo, menos paralelismo. Es difícil encontrar una agenda común, pero creo que eso es natural en las organizaciones/personas.
Alejandro Delgado (IPLEX): Francamente se ha llevado mal, ya que el proceso es incluyente en la medida en que no se cuestionen los liderazgos “auto impuestos.” Solo en la Alianza por la Asamblea Abierta (AAA) se han logrado impulsar acciones efectivas. El proceso hay que repensarlo y es necesario visibilizar qué es el Gobierno Abierto ya que la ciudadanía no sabe qué es eso y me atrevo a señalar que hay un desconocimiento generalizado. La contraparte llamada sociedad civil no es tan representativa como debería ser y debe ampliarse.
Costa Rica Integra: Desde su origen, el proceso ha tenido un nivel de participación ciudadana moderado; esto parte de dos posibles lecturas: 1. que no ha habido un esfuerzo suficiente de la institucionalidad pública por incentivar la participación de organizaciones ciudadanas en el proceso; y 2. porque el nivel de organización ciudadana es todavía incipiente o tiene otras prioridades de acción pública. En cualquier caso, la articulación de actores y sectores de sociedad civil ha sido modesta en cuanto a la consistencia de visiones y densidad de las redes organizacionales; en lo primero, porque los procesos de participación ciudadana bajo los formatos de gobierno abierto han sido relativamente cortos y puntuales, de manera que el tiempo disponible para construir una visión o proyecto compartido es limitado. En lo segundo, se constata la existencia de múltiples organizaciones ciudadanas, con diversos niveles de densidad organizacional; no obstante, la alta repetición de organizaciones en los diferentes espacios tiende a saturar la capacidad de respuesta de estas organizaciones y castigan su capacidad para invertir tiempo y recursos en la construcción de espacios amplios y articulados de sociedad civil.
Maria Fernanda Avendaño (ACCESA): Creo que hoy no se puede hablar de sectores de la sociedad civil articulados en torno a este tema; esto es un gran pendiente. Las oportunidades de mejora son altísimas, empezando por ceder espacios de incidencia a otras organizaciones de otros sectores en torno a este tema y ser más ofensivo en la estrategia de involucramiento y convocatoria de otras personas u organizaciones. La comunicación también es clave; entre más se divulgue, más personas se enteran y se pueden involucrar.
¿Cree que el tema de transparencia y gobierno abierto le llama la atención a la sociedad costarricense en general? ¿Qué se puede hacer para cambiar o mejorar esta situación?
Alberto Rojas (Estudio Manatí): Estos temas no son lo suficientemente llamativos. Es un tema grueso que requiere traducción. En este momento no hay una campaña enfocada a traducir en palabras simples qué es y para qué le ayuda al ciudadano. Hay que trabajar en comunicación.
Costa Rica Íntegra: Existe una dualidad en la sociedad costarricense: por un lado, grupos y ciudadanos en su calidad individual muestran una suerte de enojo social asociado con la percepción de que la corrupción es generalizada y, por ende, de que la política y las instituciones reflejan esa situación de corrupción; se difunde, entonces, una demanda de combate a la corrupción y, en cierta medida, de transparencia, pero la misma carece de articulación efectiva o de sentido de proyecto político. Con base en esto, resulta difícil afirmar que el tema transparencia sea un tema de demanda nacional de la sociedad costarricense, pero ciertamente existe espacio y condiciones para promoverlo como un tema prioritario en la agenda pública del país. Por ahora, el tema de gobierno abierto es más de grupos de élite o informados y no un tema de alcance nacional. Para promover la transparencia y el gobierno abierto como tema prioritario en la agenda nacional, lo básico es actuar en una lógica estratégica.
Maria Fernanda Avendaño (ACCESA): Creo que sí es un tema de interés, pero lo que se debe hacer es operacionalizarlo claramente; no puede ser solo un tema de discurso político. Lo más importante para despertar interés en la agenda de Gobierno Abierto es la credibilidad y esto se logra cuando los actores involucrados predican con el ejemplo. Ser coherente y consecuente en la propia gestión cotidiana desde la trinchera en la que se esté es fundamental.
Carolina Flores (activista independiente): Me parece que hay una lucha complicada porque en el imaginario costarricense este es un país donde no hay corrupción, no hay oscuridad, no hay cosas que destapar, entonces se siente que no hay muchos esfuerzos que haya que hacer para que realmente haya transparencia y rendición de cuentas, cuando en realidad eso es absolutamente falso. Pero como decía, choca con un imaginario de que este es un país donde no pasa nada, no se violentan los derechos humanos, no se nos ocultan grandes cosas, no hay grandes ladrones en el poder, no hay atropellos. Y entonces es un tema bien difícil de movilizar cuando no hay conciencia de su necesidad y creo que la coyuntura actual sería una muy buena coyuntura para analizar cómo, cuando la prensa no funciona y la institucionalidad no funciona, pues la sociedad civil organizada es la que tiene que dar la cara y la lucha.
Alejandro Delgado (IPLEX): Creo que la ciudadanía demanda transparencia, más allá de si se le llama gobierno abierto. Es indispensable lograr mayor participación ciudadana y un compromiso real y efectivo del gobierno hacia la transparencia activa involucrando a nuevos actores.
¿Cómo ha sido la relación con las autoridades gubernamentales? ¿Ha existido apertura por parte del gobierno para escucharlos y tomarlos en cuenta? ¿Qué falta por hacer?
Costa Rica Integra: A diferencia de otros países, el gobierno de Costa Rica no puede ser percibido como un gobierno enemigo o adverso a impulsar una agenda de transparencia, gobierno abierto y lucha contra la corrupción. En realidad, tanto el gobierno de Laura Chinchilla como el gobierno de Luis Guillermo Solís — con diferentes grados de compromiso y efectividad — han mostrado apertura al proceso de gobierno abierto. No obstante, existe una brecha importante entre el compromiso inicial y el compromiso efectivo; dicho de otro modo, de entrada hay apertura a la participación de sociedad civil, a escuchar propuestas y a abrir ciertos espacios institucionalizados para que la participación ciudadana se encauce; no obstante, en términos efectivos, la apertura institucionalizada de esos espacios, su efectivo funcionamiento y la también eficaz canalización de las demandas e incidencia de las ideas ciudadanas, es menor. Hay que mejorar la centralidad de la agenda de gobierno abierto — vinculándola de manera más clara con las prioridades de política pública del Gobierno — y aumentar la representación de sociedad civil en los espacios institucionalizados de participación ciudadana para generar mayores equilibrios internos en los procesos de toma de decisiones.
Carolina Flores (activista independiente): Bueno, con esta administración la relación evidentemente ha sido más cercana que con la anterior. En la anterior pues básicamente nos sentimos un poco utilizados, sin embargo, de alguna manera en esta si hay gente muy comprometida con el tema de gobierno abierto que genuinamente quiere impulsarlo, pero no es ni suficiente gente ni tienen suficientes recursos para hacerlo. Entonces yo sí creo que se desaprovechó una gran oportunidad de un gobierno que podía haber hecho mucho más articulando a toda la gente interesada dentro de las instituciones y dejando un legado mucho más firme. Falta mucho por hacer.
Alejandro Delgado (IPLEX): Como hemos participado sólo en el tema parlamento abierto, podemos señalar que la relación ha sido relativamente buena, aunque no sin las resistencias propias de una cultura de muchos años y las circunstancias políticas propias de un parlamento.
Maria Fernanda Avendaño (ACCESA): La relación es cordial. Yo digo que en general en el Estado costarricense y sus instituciones hay “tierra fértil” y que se pueden encontrar oídos atentos; sin embargo, creo que el “tomar en cuenta” realmente es todavía un reto. Aún hay trabajo por hacer en el cambio de cultura, en la concepción del ejercicio del poder desde este nuevo paradigma de gestión pública y por ende falta trabajo fuerte para vencer la resistencia al cambio.
Alberto Rojas (Estudio Manatí): Todos estamos de acuerdo en que la transparencia es buena, pero quienes gobiernan la información tienen la papa en la mano y no la sueltan fácilmente. Hay miedo en exponerse. Yo lo que le digo a esas instituciones es que transparentar hace visible no solo las fallas sino también los logros. Pero nadie lo cree. Sienten que solamente hay ojos inquisidores. Hace falta darle perspectiva al asunto, en este momento el funcionario público siente casería de brujas.
¿Cuál es el escenario ideal del rol de la sociedad civil en la agenda de Gobierno Abierto? ¿A qué se aspira? ¿Qué han hecho para acercarse a ese ideal?
Alejandro Delgado (IPLEX): El escenario ideal es que el Gobierno Abierto pase de ser una iniciativa o requisito para cumplir con la comunidad internacional a ser una política de Estado y una cultura nacional donde se incorporen nuevos actores sociales, económicos, gremiales y políticos, entre otros. De nuestra parte, hemos trabajado de manera aislada con limitaciones económicas que dificultan ejecutar acciones de mayor impacto en forma individual.
Maria Fernanda Avendaño (ACCESA): Siento que la sociedad civil tiene el deber de tener un rol muy propositivo, en constante búsqueda de caminos para seguir avanzando, ya que es el actor llamado a impulsar los principios de Gobierno Abierto en el aparato estatal. Creo que lo más importante que hemos hecho como organización se resume en: 1. trabajar en alianzas, es decir, siempre tratar de sumar y hacer de la sociedad civil un grupo o una alianza de varias organizaciones; 2. tener siempre una actitud propositiva, que incluye mucho diálogo y negociación siempre de formas cordiales para lograr los mejores resultados posibles; 3. tener altos estándares, darle mucho valor al aporte técnico de la sociedad civil, no hablar “paja” o tirar “humo” y cuando no se tiene el conocimiento saber apoyarse en los que sí lo tienen.
Alberto Rojas (Estudio Manatí): Se aspira al monitoreo, solicitar rendición de cuentas y tener acceso fácil a la información. En este momento vamos a pasos pequeños según se ve desde el lado del ciudadano, pero a grandes pasos en transformación de algunas instituciones. Yo en lo personal participo en la Comisión de Gobierno Abierto en Casa Presidencial pero siento que no es suficiente.
Costa Rica Integra: El escenario ideal es la apertura de procesos e instancias participativas más equilibradas en cuanto a representación de sociedad civil y gobierno, a la vez que se busca ampliar los plazos y recursos para que los procesos de co-creación sean más efectivos. Esto implica que la sociedad civil debe ser un sujeto protagónico en todo el ciclo de gobierno abierto, para lo cual las organizaciones que la representan deben construir capacidades efectivas de formulación y gestión de iniciativas. Consideramos que la sociedad civil debe ser la fuente de enfoques innovadores de cómo crear y hacer avanzar la agenda de gobierno abierto, a la vez que actúa como un participante crítico de la institucionalidad pública. De nuestra parte, trabajamos activamente en la identificación de metodologías, herramientas y prácticas de gobierno abierto, a la vez que hemos producido propuestas concretas para dinamizar la agenda y las instancias formales en torno a este tema.
Carolina Flores (activista independiente): Por un lado, creo que es importante acotar que la sociedad civil que trabaja gobierno abierto es distinta a lo que tradicionalmente consideramos sociedad civil organizada, principalmente porque trabajar en gobierno abierto implica partir de una base de confianza, y generalmente la sociedad civil ha trabajado desde la confrontación y de la desconfianza. Entonces es un equilibrio difícil porque cuando esa confianza que se necesita para trabajar en gobierno abierto se rompe, evidentemente hay que levantarse de la mesa y dejar de negociar, pero siempre en principio hay que tener la puerta abierta y las cartas sobre la mesa porque sino evidentemente no es posible construir. Y entonces es difícil que esto lo entienda la sociedad civil de las organizaciones tradicionales, pero también que lo entiendan los funcionarios y funcionarias quienes están acostumbrados a que la gente llega a tirarles piedras y no llega a negociar o a colaborar. Eso por un lado, por otro lado creo que sí hace falta una estrategia clara y hacen falta ejes temáticos establecidos. Entonces creo que sí hay que hacer un alto en el camino, analizar qué es lo que ha pasado y empezar a pensar en la coyuntura que viene y cuál es el papel que las organizaciones quieren tener.
