Mejorando tiempos en la carrera Provincial


Es cierto eso de que “unas se ganan y otras se aprende”. Con mi anterior carrera aprendí un montón y me estimuló a mejorar. Ésta carrera de ayer, los 10K del Banco Provincial, sentí que la gané.

No. No hice podio, ni bajé de la hora, ni llegué de primera, segunda o tercera en mi categoría. En realidad, nada de eso es lo que me hace pensar que gané.

Le gané a mi mente las veces que me dijo que estaba cansada, que esperara un poquito, pero sobre todo le gané a la persona que el año pasado en esta misma carrera hizo 1:12:51 min… Me gané a mi misma.

Ésta carrera tiene un significado especial porque fue mi primera carrera de 10K y la padecí por no estar preparada para nada: Mis primeros 10K, pero de haber hecho ese día 1:26:10 a la 1:01:56 de ayer, hay mucho diferencia.

A pesar de que la organización del evento, que comenzó tarde — a las 6:00 am aun no había montado el arco de salida y llegada, la salida de la carrera se hizo 10 minutos más tarde porque aun no cerraban las calles por donde íbamos a pasar, ver cómo los muchachos de los refrigerios se los daban a gente que no se inscribió, los resultados fueron cómo quisieron y cuándo quisieron, me disfruté la ruta que tuvo un buen trecho de subida, unos muy buenos trechos de bajada, el “bendito” elevado de Los Dos Caminos y el regalo de no tener que pasar por el elevado de Los Ruices sino por debajo, pero sobre todo esos ángeles que Dios sigue poniendo en mi camino.

Cada carrera me reafirma que hay gente que hace esto por amor y que ayuda a los demás desinteresadamente.

Gracias especiales a Sammy y a Lupe que con su empuje me ayudaron a lograr una marca que no creí lograr este año. Sobretodo habiendo hecho unso 21K la semana pasada y estando un poco lesionada de la cadera.

Así terminan las carreras de este año para mí, con una felicidad indescriptible por lo ganado y lo aprendido. Por lo avanzado y lo mejorado.

Ahora me queda prepararme para mi meta del próximo año: el medio maratón CAF.