Gildas Paré: De la fotografía culinaria a la mutilación femenina

Por: Sally Green

Por desgracia, no es noticia nueva que en diversos países de África y el Medio Oriente es común la mutilación de genitales de niñas y mujeres.

De acuerdo a cifras del año 2014 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 100 y 140 millones de mujeres viven las secuelas de haber sido mutiladas.

Veintinueve países de África realizan mutilaciones femeninas; en lugares como Somalia, Guinea, Djibouti, Egipto, Eritrea, Mali, Sierra Leona y Sudán, mutilan la vulva cortando el clítoris de las víctimas, con el fin de que se reduzca su deseo sexual y evitar la promiscuidad.

En otras partes del continente como Camerún, las niñas y preadolescentes son víctimas del planchado de senos, una práctica que consiste en evitar el crecimiento de los pechos aplastándolos con objetos calientes como espátulas, palos y cucharas de madera, las manos del molcajete y rocas. Quienes perpetúan y realizan esta práctica (increíblemente son las propias madres y abuelas), creen que al planchar los senos se quema la grasa del pecho y se posterga su crecimiento, logrando que sean menos atractivas para los hombres y que no se casen o embaracen antes de terminar su educación.

El fotógrafo francés Gildas Paré se ha dedicado a retratar y a difundir el testimonio de las víctimas de este cruel, innecesario y bárbaro procedimiento en un proyecto fotográfico al que ha titulado “Plastic Dream.”

De acuerdo a una entrevista que concedió a Vice Francia, él se dedicaba a fotografiar comida y alimentos, pero quería realizar proyectos más personales y siempre le habían interesado las problemáticas que tuvieran que ver con las mujeres; al ver que casi nadie documentaba esta horrible práctica, decidió cambiar de rubro y contactó a Kirk Bayama, un periodista que se encontraba realizando un documental sobre esta problemática y viajó a Camerún con él, para luego contactar a RENATA (Réseau national des associations de tantines) una ONG dedicada a la defensa de los derechos humanos de las mujeres.

Desde el inicio, Paré creía necesario que las víctimas mostraran su torso desnudo y su rostro, algo de por si imposible de lograr con chicas mortales y aún más con mujeres que se sienten incómodas con su cuerpo, sobre todo por algo que no debieron haberles hecho jamás.

El fotógrafo francés cuenta también en la entrevista que al platicar seriamente con cada una de sus modelos y plantearles que su intención no era mostrar sus cuerpos con morbo o una connotación sexual, ellas accedieron a desnudarse, no solamente frente a su cámara, sino también con él, pues también accedieron a contar su historia.

Este no es mi blog personal, pero debo decir que sentí la obligación de compartir esto por el impacto que tuvo en mí.

Siempre he renegado de mi cuerpo, sobre todo de mi pecho porque no me gusta su tamaño, pero al leer las historias de estas mujeres que fueron privadas de una pubertad normal y de ejercer su sexualidad plenamente, de amamantar a sus hijos o hijas, de no poder usar una blusa o vestido con escote o un traje de baño, no pude evitar sentirme muy estúpida por no apreciar más mi suerte de haber nacido de este lado del mundo en donde mi familia jamás me enseñó a avergonzarme de mi cuerpo y a creer que mi fisonomía fuera un impedimento para vivir mi vida o ser productiva.

Creo firmemente en el arte como una forma de despertar no sólo la mente, sino también la conciencia social, si es que así se le llama, y mientras tenga este espacio, trataré de hacerlo, dejando muy en claro que no soy ninguna heroína social, sino alguien que vive en este mundo y se sorprende de la existencia de cosas como estas.

No tengo conocimiento de ningún caso en México o Latinoamérica, pero si tú amiga o amigo lector de Hellow conoces alguno o trabajas en un proyecto parecido, sácame de la ignorancia. Te lo agradeceré.

Con información de Vice France, El País y The Guardian

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Originally published at hellowhellow.com on September 21, 2015.

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