Una empresa donde no se diga “siempre lo hacemos así”

Rebeca Salinas
Aug 30 · 3 min read

En mi recorrido laboral tuve la fortuna de poder participar y conocer diferentes organizaciones: algunas fueron verticales, otras mixtas y también horizontales. Sin embargo, sin importar en cuales estuve, creo que mi idea siempre fue estar en un lugar donde me sienta feliz.

Freud decía que la felicidad puede ser opacada por tres factores: el cuerpo, el mundo exterior y las relaciones humanas. Siempre me detengo a pensar en este último, que es el factor que hace que la empresa u organización de la que una forma parte -ya que involucra la vocación y una gran cantidad de tiempo al día-, sea un rasgo decisivo de la felicidad propia.

Trabajando en una organización vertical, aprendí que resulta difícil proponer dinámicas de trabajo distintas a las ya adoptadas, ya que la respuesta tiende a ser “siempre lo hacemos así”. Esto genera que la comunicación entre empleados y jefes sea poca o nula. Porque al fin y al cabo, ¿para qué vamos a hablar y debatir, si de todas formas nada va a cambiar? Es así que las relaciones laborales que se desarrollan terminan siendo estrictamente entre las personas del mismo área o grupo de trabajo y nivel de jerarquía. Además, son vínculos atravesados por las reglas y rutinas de la empresa, que separan la vida laboral de la personal, en lugar de buscar que una enriquezca a la otra.

Las instituciones mixtas son totalmente diferentes. Menos organizadas en cuanto a jerarquías, más ordenadas a partir de roles y responsabilidades, pero aún así mantienen un orden igualmente vertical. Sostienen una ligera ilusión de escucha y participación, sin embargo, siendo realistas, la última palabra siempre la tiene quien ocupa el cargo más importante en la empresa. Al final del día, lo único que es distinto es que se percibe una sensación de cercanía y calidez entre los empleados que posibilita algunas instancias de intercambio y propuestas creativas o innovadoras.

¿Y qué pasa con las empresas horizontales? Una empresa horizontal habla de compañerismo y autonomía como skills que importan, ya que son empresas en donde la opinión de todos es y debe ser escuchada, es a partir de este intercambio que se genera un ambiente colaborativo. Así, compartir e investigar se vuelven dos de las cosas más valiosas que ocurren en una empresa horizontal. Claro que priorizar la colaboración implica un acto de confianza y siempre puede salir mal si el desempeño de uno de los integrantes de estas organizaciones no es bueno, afectando significativamente al grupo. Probablemente, mucho más que cuando esto ocurre en otro tipo de organizaciones. Sin embargo, el trabajo que se desprende de esta dinámica, resulta mucho más interesante que el que se hace en empresas donde las decisiones se centralizan en una sola persona.

Seguramente haya personas que disfrutan de organizaciones jerárquicas y otras que prefieren las dinámicas verticales. En mi caso puedo decir que donde me sentí más feliz fue definitivamente en una organización horizontal, ya que son instituciones que pueden hacer más feliz a personas que buscan expresar su punto de vista, que quieran ser participantes activos en los procesos de su trabajo y sobre todo que quieran mejorar su ambiente laboral, a partir de un estado de mayor apropiación, lo que hace que se convierta en un lugar donde realmente se sientan en casa.

Schmitman HR

¡Tenemos talento! | Recruitment | Selección de personal | Consultoría | Capacitaciones |

    Rebeca Salinas

    Written by

    Schmitman HR

    ¡Tenemos talento! | Recruitment | Selección de personal | Consultoría | Capacitaciones |

    Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
    Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
    Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade