La felicidad sintética nos ayuda a superar los fracasos

Seba Campos
Jul 10 · 4 min read

En general lo sintético tiene mala fama. Suena como a falso, a plástico a que es de menor calidad que lo orgánico o lo natural. Pero la verdad es que sintetizar algo es en realidad crear por sí mismo a partir de lo que se tiene. Nuestras células hacen síntesis de distintas sustancias durante todo el día y eso nos mantiene vivo. Nadie diría que eso es falso o de menor calidad.

Con la felicidad pasa lo mismo; la felicidad sintética es esa felicidad que podemos producir a partir de lo que tenemos. Aunque tengamos poquito.

quien fue incluido por la revista Science en la lista de los 50 científicos más seguidos en redes sociales y en 2017 se le consideró uno de los 50 psicólogos vivos más influyentes del mundo es el creador de este concepto. Incluso tiene su al respecto y al final de este texto te dejo el video.

En resumen, la felicidad sintética es esa que produce nuestra mente y que no depende necesariamente de las cosas que nos pasan, de las cosas que logramos, de lo que somos capaces de hacer o de las circunstancias que nos rodean.

Tenemos una capacidad natural para producirla

Somos una especie que desde que existe en la tierra como homo sapiens sapiens, es decir desde hace unos 130 mil años vive igual con pocas probabilidades de fabricar su felicidad, pero solo desde hace unos pocos miles de años tenemos cierta libertad para elegir nuestro destino y alcanzar la felicidad. (y ni siquiera estoy tan seguro de esto último).

Antes las condiciones en las que nacías, tu oficio, tu ciudad (villa o aldea), tu condición social y todo lo demás que definía como persona era inmodificable; y a pesar de eso la gente fue feliz. Sino, habríamos tenido una altísima tasa de suicidio por depresión a causa del sin sentido y estaríamos extintos.

Es decir, como raza humana estamos capacitados naturalmente para producir felicidad sintética aunque la vida se nos de absolutamente en contra de lo que pensamos y queremos.

No es conformismo ni resignación

Todo esto suena como consejo de autoayuda y superación personal; y un poco sí. Pero la verdad es que no se trata de aguantarse las cosas feas de la vida y simplemente seguir adelante echando mano a la resiliencia y la obstinación personal.

Es que aunque no lo creas, cuando nos va como el culo podemos ser felices de verdad. Plenamente felices y estamos diseñados (o adaptados) para ello.

Lo que ocurre es que en esta sociedad del consumo, donde tener, lograr, hacer y acumular son la tónica, nos han metido en la cabeza que cualquier forma de felicidad que no considere esas cosas es algo falso.

Obviamente, es mejor negocio gente que se sienta feliz comprando, logrando cosas y viajando a lugares, que tener gente feliz con lo que sea que se le ponga por delante.

Sería un pésimo negocio abrir centros comerciales gigantes, supermercados y mega tiendas como las que hay hoy en día, si todos fuéramos como monjes budistas que se visten todos los días igual y son felices mirando el cielo.

Entonces cualquiera que no quiera consumir o que sea feliz sin tener, lograr o hacer algo; le decimos que es un mediocre, un conformista, un resignado; que no tiene ambición ni amor propio. No sé tu, pero yo me opongo firmemente a ese concepto.

La ciencia respalda todo esto

Hay mucha investigación respecto a la felicidad y podría citarte (y aburrirte) con decenas de ejemplos sobre cómo la gente es feliz, a pesar de las cosas feas, dolorosas y terribles que le toca experimentar. Me quedo con un solo ejemplo y te lo explico rápido.

Tomaron a dos grupos de personas; unos que acaban de ganar la lotería y se convirtieron en millonarios de la noche a la mañana y otro grupo de personas que a causa de un accidente quedaron en silla de ruedas.

Midieron su felicidad luego de ese acontecimiento y obviamente los millonarios reventaron los gráficos de felicidad y los accidentados cavaron una profunda fosa de infelicidad estadística.

A cabo de unos meses, volvieron a medirlos y adivina que. Ambos grupos habían equilibrado sus niveles de felicidad. Los millonarios ya no eran tan felices y los accidentados ya no eran tan infelices.

Conclusión: La felicidad producida por cosas externas es volátil. La felicidad sintética es más estable. Y sin importar lo que te haya ocurrido (bueno o malo), tu nivel de felicidad volverá a estabilizarse con el paso de unos cuantos meses. En promedio 4 meses según los estudios.

Aprovechemos esta capacidad

Tenemos mucha mas capacidad para fabricar felicidad sintética, que para conseguirla con nuestras decisiones y a través de las cosas que nos toca vivir. Aprovechemos eso como una ventaja.

y vivimos metiendo las patas; por lo que si dependiera de nosotros, tenemos altas probabilidades de ser infelices. Pero la cosa no es así. No tiene porqué ser así.

También sabemos que muchos de nosotros nos toca vivir situaciones que no se pueden modificar y que solo nos queda tener una buena actitud y que socialmente la cosa se nos viene difícil y asuntos como la pobreza, el calentamiento global, la justicia social y mil cosas más, son asuntos que no podremos corregir a la brevedad y aun así estamos llamados a tener una vida plena, con sentido y feliz.

Seba Campos

Productividad, mañas, sentido de la vida, social media y random content

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Comunicador, educador y creador de contenidos digitales

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