El ritual de la compra — Ideas para los que necesitamos dejar de comprar

Seba Campos
Jul 10 · 4 min read

Me declaro un, un adicto a las compras. No porque las realice frecuentemente (que suelo caer en eso), sino porque con mucha más frecuencia que lo que me gustaría, soy tentado por juguetes (sobre todo tecnológicos) que no necesito o que están fuera de mi alcance económico.

Junto con eso, la gente de mi banco, un poco preocupada por mis hábitos de consumo, me han sugerido amablemente a través de mi ejecutivo de cuentas (quien me llama y escribe semanalmente), que ordene un poco las finanzas y priorice mejor en lo relacionado a mis gastos y egresos en general. Yo, como todo hombre adulto, responsable y consciente, hice caso omiso a todo tipo de sugerencias financieras y me excedí, compré cosas que no necesito y que no tengo como pagar.

Aún no caigo en la espiral de autodestrucción que se da cuando uno saca plata de una tarjeta de crédito para pagar la cuota de un crédito que tuvo que pedirle al banco para refinanciarse las tarjetas de crédito que estaban colapsadas. Tan mal no estoy, pero camino por la cornisa y si no me cuido, caeré.

Entonces, me puse a estudiar y googlear, revisé varios blogs de finanzas personales, mayordomía (administración doméstica) y encontré sugerencias que me suenan interesantes; aunque me parecen más simpáticas que realizables. Y como casi todos los experimentos que hago conmigo mismo, me gusta compartirlos con ustedes en este blog, así que aquí les voy. Luego ustedes me cuentan si llegaron a fin de mes (o fin de año) con número azules.

El objeto versus la plata

Seguro tienes alguna idea de compra en mente. Una idea de compra significativa, de algo cuyo valor implique desembolsar harta plata de golpe o poca plata en muchas cuotas. Entonces te propongo una situación hipotética, una en la que yo mismo me pongo cada vez que se me ocurre comprar algo.

Piensa en que de la nada, te llaman para hacerte una oferta. En una mano, te ofrecen recibir gratis el objeto que quieres comprar. Lo recibes sin desembolsar un solo centavo. En la otra mano te ofrecen un montón de billetes con la cantidad de plata en efectivo equivalente al valor de ese objeto. ¿Qué tomarías, el objeto o la plata?

Si tu respuesta es la plata, entonces está claro. No te compres nada. En el mejor de los casos ahorra esa plata y gástala en algo que de verdad te haga preferir tener ese objeto por sobre ese dinero. Si hubieras elegido objeto, entonces lee el siguiente punto.

¿Cuántas hora de tu vida cuesta eso que quieres comprar?

Simple y rápido. El tiempo no te lo devuelve nadie, no es reembolsable, es lo único que gastamos y que luego no se puede recuperar, por lo tanto es bueno preguntar si estás dispuesto a hacer un intercambio muy fuerte: Dar tu tiempo a cambio de un objeto que deseas.

Les propongo la siguiente ecuación para graficar el punto. Si yo ganase US$1000 mensuales y tuviera que trabajar 5 días a la semana durante 45 horas cada una de ellas, es decir un aproximado de 180 horas mensuales (mes de 4 semanas), cada hora que trabajo me la pagan a US$5.5. Si no has hecho este cálculo con números reales, TUS NÚMEROS, te invito a hacerlo y averiguar cuanto cuesta (o a cuanto te pagan) una hora de tu trabajo.

Teniendo este dato, el cálculo es sencillo. Si quiero comprar un objeto o pagar un un servicio que cuesta US$100, tendré que dar 18 horas de mi vida para poder obtener eso que quiero. ¿Estoy dispuesto a dar ese tiempo?. Si tu respuesta es no, fin de la conversación. Invierte tu tiempo en otra o bien, gasta si equivalente en dinero en algo que sí te motive a realizar esa renuncia. Si tu respuesta es sí y estás dispuesto al intercambio tiempo/objeto, te invito a leer el siguiente y último punto.

Esperar para comprar

Esto es como el ABC del consumo: No caigas la vertiginosa velocidad de las ofertas que apuran el paso.Todo buen negociador sabe que para hacer que su contraparte tome malas decisiones y haga un mal trato, la mejor herramienta es apurarlo. No te apures, compra con calma, piensa con calma, negocia con calma.

Muchos autores en sus blogs sugieren dejar reposar cualquier compra un par de días. En mi caso, me puse como regla general el investigar, leer reviews, videos, comentarios y buscar toda la información necesaria respecto a alguna compra relativamente importante en monto ($) y tomarme al menos dos semanas antes de pasar mi tarjeta de crédito por la maquina registradora.

En general, en esas dos semanas de navegación profunda en Youtube y blogs especializados, se me quitan las ganas de comprar; pero a cambio, quedo convertido en experto en todo tipo de cosas; desde maquinas para soldar submarinos, hasta productos para quitar los puntos negros. Conocimiento aparentemente inútil, pero entretenido para compartir en un asado con amigos.

Pero cuando luego de esas dos semanas, sigo dandole vueltas al asunto, sacando cálculos y viendo videos y reviews, generalmente realizo la compra. Muy pocas cosas me dan vueltas en la cabeza de forma seria más de dos semanas, por lo tanto si pasan ese umbral, es casi compra segura (siempre que tenga la plata o cupo en la tarjeta de crédito).

Finalmente, mi intención no es evitar el consumo y adoctrinarte en un ideal de austeridad (aunque si quieres hacerlo, bien por ti); sino que invitarte a pensar tus compras y revisar tus hábitos financieros, así como lo estoy intentando hacer yo. No sé si funcionará… quizá pueda comprar alguna cosa que me ayude a administrar mis gastos….mmmm… googlearé…

Seba Campos

Productividad, mañas, sentido de la vida, social media y random content

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Comunicador, educador y creador de contenidos digitales

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