Bree Olson advierte a las mujeres que quieren hacer porno de que no lo hagan.

La actriz envió una carta abierta a las redes sociales dirigida a las chichas que están pensando dedicarse al cine para adultos.

Bree Olson, Rachel Marie Oberlin en la vida real, abandono su pregrado de biologia (curso preparatorio para estudiar medicina en EEUU) para ser una estrella porno. En 2011, abandonó la industria, debido entre otros factores a su relación con el actor Charlie Sheen.

La traducción es la siguiente:

A todas las chicas jóvenes que estén pensando en hacer porno;No encontré a Jesús.
No odio el porno. No tuve ninguna mala experiencia, pero créeme cuando te digo que no lo hagas.
Cuando haces porno, de forma automática te conviertes en una parte segregada de la sociedad que es sometida a prejuicios sin el apoyo de activistas por los derechos humanos.
El porno no es malo, el modo en que la gente te tratará el resto de tu vida, sí. Y no todos, hay excepciones, pero si tu objetivo es salir a pasear con un montón de mujeres heterosexuales hipsters por Silver Lake, eso es algo que nunca pasará si haces porno.
Además, es sencillo ‘fastidiar’ a los niños. ¿Realmente quieres que atraviesen su infancia con otros niños en sus escuelas burlándose de ellos o con padres que no permiten que sus hijos vayan a ‘fiestas de pijamas’ en tu casa porque una vez hiciste porno y piensan que tienes una especie de circo porno en tu casa?
La gente es muy extraña, hasta yo soy culpable de pensar que algo debe ir mal en una mujer si hizo porno.
En cuanto a los chicos, no os preocupéis, os darán un ‘choca esos cinco’ y todos pensarán que tenéis un pene enorme y mucha resistencia.

Es un alegato valiente, no es el primero, hay que tenerlo en cuenta. Es cierto que la carrera de las actrices porno es fugaz (no tan fugaz en el caso de los hombres) y es comprensible que el final de la “vida útil” de una actriz se relacione con la edad y se vea acelerada por la irrupción de nuevas tecnologías como internet. Pero la carta va mas allá. Habla del estigma social que sufren las actrices y del mundo intensa y manifiestamente machista en el que vivimos.

Por otro lado, el sexo es una parte importante de la vida de la gente y muchos no entienden que se pueda comerciar con él (no estoy hablando de prostitución). Esta carta esta claramente dirigida a eso, “el porno no es malo pero la gente no lo entiende, por eso no lo hagas”, pero ¿Es realmente así? O ¿Hay en realidad algo malo con el porno? ¿Tú qué opinas?

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