Paz y Libertad: Día de los Muertos en Mount Pleasant

Quique Avilés, artista local y organizador de la celebración del Día de los Muertos de Mount Pleasant, sube al escenario para presentar la próxima banda. Tiene puesta una camiseta adornada con un esqueleto que dice <<¡No te rajes!>> y lleva pintada en su cara una calavera. Antes de que continúe la música, el poeta tiene un mensaje para lxs espectadorxs:

<<Tenemos que recordar que venimos del mismo árbol…que continuamos alimentando la tierra del mundo, y que es nuestro deber hacerlo mejor.>>

El mensaje de unidad a través de las diferentes culturas presentes fue constante en toda la programación de la sexta edición del evento. Más de cuatro horas de música y poesía llenó el escenario de Lamont Park en el centro de Mount Pleasant, con cada artista con un estilo diferente pero incorporando elementos multiculturales. Había varias <<bandas del barrio>> con miembrxs de Ecuador, Bolivia, El Salvador, y los Estados Unidos. La cantante Lucy Murphy, quien Avilés presentó como <<la encarnación del multiculturalismo>> y la primera mujer afroamericana que él conoció que habla español, dirigió a lxs espectadorxs a que la acompañen con la canción de protesta <<Paz y Libertad>> de José-Luis Orozco. Las poetisas Sammy Miranda y Lori Tsang leyeron poemas sobre sus antepasados y los sacrificios que hicieron en el proceso de sus migraciones. Grupos musicales compuestos por estudiantes de todas partes del mundo tocaron <<Oye Cómo Va>> y otras canciones de jazz, blues, y, claro, Michael Jackson.

La mezcla de arte fue diversa, pero hubo un sólo mensaje: la comunidad de Mount Pleasant refleja y valora tanto la cultura latina como todas las otras culturas que influyen la vida cotidiana del barrio.

Avilés fundó el evento hace seis años con Gabby Lujan, una artista peruana que reside en DC. Curiosamente, Avilés le contó al público, Lujan es hija del ex-dueño del edificio que alojaba a Heller’s Bakery, una pastelería cuyo mural gigante sigue siendo visible desde el parque, aunque la tienda cerró en 2014 después de ochenta y seis años. Refiriéndose a los motivos que lo llevó a empezar la celebración del barrio, Avilés contó que un colectivo de artistas buscaba reclamar esa zona que se ha aburguesado rápidamente en los últimos diez años: <<Queríamos mostrar que somos parte del tejido de esta comunidad, somos parte del tejido de esta ciudad. Hacemos más que limpiar mesas y atender en los bares.>>

Si tomamos el Día de los Muertos de este año como evidencia, Avilés y sus colegas han logrado eso y mucho más. Se pudo ver la diversidad entre los asistentes a cargo del altar donde la gente dejaba fotos y recuerdos bonitos de sus seres queridxs fallecidxs entre ofrendas de bebidas, comida, y caléndulas. Había fotos de personas de muchas partes, ¡y hasta fotos de mascotas queridas!. Fue un verdadero homenaje a todxs las personas que han pisado las calles del barrio de Mount Pleasant a través de los años.

Al lado de la mesa decorada por esas ofrendas brillaba el corazón del evento, un mural de tres paneles hecho por el colectivo de artistas en el transcurso de cinco semanas. El mural tiene pequeños detalles como calaveras y monarcas, y una escena de antepasados cruzando del lado de los espíritus al lo de los vivos. Queda todo resumido en un poema que escribió Avilés en 1994:

we die together

our language problems disappear

our fancy alphabet of silly words goes with us

disappears and dies

we die together

sometimes — empty — surprising

unwanted deaths

we die together

sometimes ceremonial

full of pomp

and flowery smelling death

we die together

taking nothing

leaving everything behind

memories — shoes — regrets

never really knowing

or wanting to understand

that we die together

Enfrente del mural alumbraba otro altar, lleno de ofrendas de frutas y vegetales donados por el mercado El Progreso, que quede al lado del amado (y amenazado) mercado Bestworld. El chocolate caliente que calentaba las manos de casi todxs presentes provino del restaurante de comida guatemalteca Corado’s situado enfrente del parque. Cada unx que observaba el arte envuelto por el aroma de palo santo se quedaba casi embrujado por los colores y la luz de las velas. Las monarcas en la escena representaban los espíritus cruzando el cielo; las mariposas llegan a México en su migración temporal cada noviembre cerca del Día de los Muertos. Nos hacen recordar que todxs nosotrxs estamos cruzando de alguna manera, cruzando la tierra y las fronteras. Cruzamos nuestras propias culturas y nos encontramos con otras. Cruzamos las diferencias mientras las celebramos a la misma vez.

Y si el barrio de Mount Pleasant es lo que resulta, cruzar no es sólo algo sacro. Es algo que enriquece a todxs al lado del camino.

Corrección: una versión previa de este artículo dijo que Gabby Lujan es salvadoreña. Ella es peruana.