Pame Aránguiz
Sep 28, 2017 · 3 min read

Les recomiendo ir a verla conmigo.

-”Vamos al cine esta noche”-
-”Ok, ¿Qué vamos a ver?”-
-”¡Maaadre! Ya está todo listo, se nos sumó más gente 😗.”-
-”Dale, ¿Quién más va?”-
-”Compramos una fila entera del cine, somos 9.”-
-”😦 Ok. Vamos.”-

Me arreglé (nunca tanto) y partí a buscarlas. Nos fuimos cantando reggaeton a todo pulmón, hasta el punto de darnos verguenza ajena, pero no importaba. Si nos miraban, les dedicábamos la canción. Había que prender la noche.

Nos juntamos todos en boletería. Parecíamos equipo de futbol, pero mixto y con varios meses de vacaciones 😵.

Entramos con más comida que gente a la sala, estaba perfecto para una guerra de palomitas, excepto porque la sala estaba llena.

Todos comían y comían palomitas, tu amiga incluso ya pensaba en la pizza que se comería después de la función.

Yo, propensa a que probablemente me iba a asustar y lista para esconder la cabeza como tortuga en tu brazo, me acomodé bien en la silla. Bien enterrada, bien en el living de mi casa y dejé de comer.

La película empezó, todos preparados para el terror máximo. Esperamos y esperamos, pero nunca llegaba.

Yo inquieta, quise averiguar un poco más y cuando nadie se dio cuenta desaparecí y entré a la película.¡ Necesitaba darle un poco más de acción para que no te aburrieras!

La verdad es que la película iba a terminar con un final feliz. El iba a entrar a su casa, cenar con su esposa, celebrar el éxito de su libro, dormir, tener su bebé, etc, etc...

Estaba oscuro, la casa estaba rodeada de muchos árboles. No estaba tan cerca del camino. El jeep apañó harto en el camino de tierra. Pensaba y pensaba en cómo podría hacer un final más interesante. ¡Claro, aún tengo mi iPhone! Creé 3 eventos en Facebook; uno de una fiesta electrónica, otro de revolucionarios en contra del sistema y el último sobre el lanzamiento del libro del poeta. Estaba dada para el éxito.

La luz de la cocina estaba encendida, se escuchaban voces y risas. Mi teléfono empezó a vibrar cada 1 segundo, cada evento se llenaba cada vez más rápido. ¡Era una locura!

En un momento pensé.. ¿La habré jodido?. Tomé aire y toqué la puerta:

-”¡Hola! Señor poeta, disculpe la hora pero necesitaba conocerlo. Soy periodista de NewYorkTimes.cl, se que ese medio no lo conoce pero le puedo decir que es realmente famoso en el. Todos sus fans están esperando saber de usted. De hecho, nos podríamos sacar una foto para mostrarles que ya está listo para dar un discurso.”-
-”¡Hola! Si claro, mi casa es su casa, podemos hacerlo, todo se comparte. Yo lo escribí, el amor.”-
-”¡Claro! El hijo de su amigo, claro, es muy bu…”-
-”Deme un segundo por favor”-

Entró a la casa y cerró la puerta. -¿Me habrá dejado plantando? — pensé. Se escuchaba la voz de su esposa también, un poco molesta. Con pocas esperanzas de lograr mi objetivo, miré el horizonte e iba a empezar a caminar cuando escucho la puerta otra vez. Rápidamente saqué mi teléfono, abrí facebook y (ahora es cuando) comencé a transmitir en vivo.

-”El poeta está aquí”- dijo, abriendo los brazos.

1 millón de personas estaban viendo la transmisión en solo 1 minuto.
¡A M A Z I N G!

De pronto, empezaron a aparecer luces a lo lejos, muchas, ¡miles!. La gente empezó a llegar al evento. Los fans se salieron de control, empezaron a abrazar al poeta, a querer entrar a la casa. Derribaron puertas, otros entraron por las ventanas, otros disparaban al cielo. ¡Esto era peor que “Project X”!

Corrí, entré por la ventana, encendí la música (música contexto: https://open.spotify.com/user/spotify/playlist/37i9dQZF1DWSIqiHHMYjiC)y apagué las luces. La gente se puso a bailar, a gritar, a tomar. Quebraban los platos, los vasos, rompían todo a su paso.

¿Qué había hecho? Arruiné todos sus planes de noche feliz en un segundo. Todo estaba fuera de control. Llegó la policía, los militares, empezó la masacre. ¡Eso no estaba planeado! Tomé a su esposa y cuando la llevaba a un lugar seguro, te busqué con cara de culpa y tu me mirabas fijamente desde tu asiento. ¡No podía ser descubierta! Corrí hacia los árboles rápidamente y me volví a sentar a tu lado.

Cuando llegué, estaba un poco nerviosa a si que tomé un poco de gaseosa, te tomé el brazo y te dije: -”No entiendo nada de la película”-. -”Yo tampoco”- me dijiste. ¡No te diste cuenta, lo había logrado! Eso si, nunca, nunca más lo haré otra vez.

SinceIMetyou

Short and not so short stories about you

Pame Aránguiz

Written by

UX Designer at Principal. Founder at @Writeappstories Creative Problem Solver. Learn, do. Writing to improve my English 🤓

SinceIMetyou

Short and not so short stories about you

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade