Blockchain, primer ejemplo REAL

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En esta sección ya he intentado contar anteriormente qué es blockchain, cómo funciona bitcoin y por dónde anda este mundo loco de las criptomonedas y los datos distribuidos.

Hay mucho que sabe la teorías, pero muy poco que puedan encontrar dónde aplicarlo, pero aún muchos menos que sepan hacerlo o incluso saber solicitarlo.

Vamos a poner dos ejemplos concretos de dónde estamos utilizando la tecnología de blockchain y smart contracts (contratos inteligentes) en nuestras aventuras. Y ayudaremos a entender mejor las posibilidades de esta tecnología.

Cobrar anticipadamente el importe de una deuda puede suponer una gran ayuda para una empresa en un momento determinado de falta de liquidez. El factoring es una de las soluciones financieras que hacen esto posible. Esta alternativa de financiación es un servicio en el que se contrata el cobro de facturas con vencimiento a medio plazo, solicitando el cobro casi inmediato con un determinado descuento. Con este contrato, una empresa, cede el derecho de cobro de una factura a una entidad financiera, a la que denominamos factor. Esta entidad financiera, tras evaluar los riesgos, presentará una oferta y eventualmente efectuará el pago inmediatamente, restando una comisión que se lleva el factor que además se encargará de gestionar el cobro final de la factura. De esta manera, la empresa puede transformar sus ventas a crédito en operaciones al contado, mejorando la capacidad de financiación de su negocio.

Coloquialmente, se habla de “descontar una factura” cuando se contrata este tipo de servicios. Cada operación implica una comisión que puede llegar a suponer el 3% del crédito en la que además puede repercutir el coste de otros servicios, como un seguro de tipo de cambio (si la moneda es extranjera) o un informe comercial previo o un seguro que cubra la operación.

Hasta aquí todo es conocido, pero resulta que este tipo de servicios se presta en muchos países a fraudes como falsificación de facturas o descontar una misma factura con varias entidades financieras, lo que se conoce como el problema del doble cobro. Este y otro tipo de fraudes impiden el desarrollo de este modelo de financiación en mercados en los que las autoridades intentan que se potencie como uno de los modelos dinamizadores de la economía.

Desde Singular Factory desarrollamos uno de nuestros proyectos que finalmente fue lo suficientemente bueno como para constituirse en una compañía independiente: Wupplier LLC.

El objetivo es facilitar un portal de proveedores por el que pasan miles de facturas mensualmente y mediante procesos de aprendizaje automático y algoritmos de toma de decisiones, con un simple botón en el móvil del proveedor la operación se cierra en segundos. El reto es garantizar que el registro de las decisiones por parte de todos los actores implicados (proveedores, pagadores, entidades financieras y portal) sea de confianza, sin un propietario o notario y con suficiente validez técnica y pública.

Todo esto es posible en Wupplier haciendo uso de blockchain, la tecnología que hay detrás de las criptomonedas, como por ejemplo el famoso bitcoin y de la que ya hemos hablado anteriormente.

Utilizar blockchain, una base de datos distribuida formada por cadenas de bloques, tiene una serie de ventajas que la convierten en una potente arma contra el fraude.

En primer lugar, blockchain es una tecnología de código abierto, cualquiera puede consultar la información almacenada en la cadena de bloques, lo que ofrecería una transparencia total de las facturas que se adelanten. Para ayudar a entender la solución, cada bloque puede representar un cambio en el estado de una orden de compra, una factura asociada, la entrada del producto en el almacén, la aceptación del pago, etc.

Por otro lado, al haber muchos nodos (ordenadores) conectados entre sí almacenando la misma cadena, es virtualmente imposible poder alterarla, porque ello implicaría actuar en todos los nodos a la misma vez (existen cientos de miles), haciendo que todos ellos realizaran exactamente los mismos cambios en la información almacenada en la cadena de bloques, todo esto en exactamente el mismo instante. Si se diera el caso de que se altere la cadena de bloques en uno de los nodos, automáticamente sería rechazada por el resto de los nodos. Esto hace de la tecnología blockchain, una tecnología que garantiza la inmutabilidad de los datos almacenados en sus bloques. Cada registro queda publicado, distribuido públicamente y prácticamente inviolable.

Aunque parezca complicado, todo el proceso es sencillo y transparente para todos los participantes.

Wupplier, se basa en desarrollar una blockchain para evitar este tipo de fraudes. El funcionamiento de esta cadena de bloques sería el siguiente:

El suministrador genera un token (un identificador único), que representa el derecho de cobro de una factura de una compañía. Este token, contendrá toda la información relevante de la factura, como la institución financiera que va a adelantar el pago además de la comisión que cobrará por realizar dicho adelanto, la compañía deudora además del importe que deberá abonar ésta al factor, etc. El suministrador tras haber generado el token (proceso automático de la plataforma), tratará de transferirlo al factor, esta transacción representaría la solicitud de adelanto de la factura por parte del suministrador. Para que dicha transacción pueda realizarse, deberá ser firmada, con una clave privada (certificado digital), por el suministrador que solicita el adelanto, por la empresa deudora que verificará que el importe especificado en la factura es correcto y por último por el factor, que acepta adelantar dicha factura. Una vez hecho esto, el token será transferido a la institución financiera, representando así que el adelanto ha sido realizado. Aunque parezca complicado, todo el proceso es sencillo y transparente para todos los participantes. Se tratará de ir aceptando los diferentes estados que se registran, incluso desde su propio móvil.

Una vez la empresa deudora liquide sus deudas, este token será transferido por parte de la institución financiera a la compañía deudora, quien destruirá ese token, quedando patente en la cadena de bloques todos los estados del proceso de factoraje: El cobro del importe por parte del deudor, el cobro de la comisión y de la factura de la institución financiera y el pago de la empresa deudora.

Todas estas transacciones quedarán registradas en la blockchain, que dada su transparencia, inmutabilidad y naturaleza distribuida puede garantizar con total seguridad todo los procesos que se lleven a cabo.