Pon un nómada en tu vida

Vuelo Miami- Bimini- Miami- Ciudad de México

AVISO IMPORTANTE: Si usted es de los que valora la productividad en horas invertidas, debería dejar de leer este artículo en este momento o al menos tener un desfibrilador cerca.

La vez anterior ya comencé a hablar de un tema que prometí continuar y cerrar: el teletrabajo, el talento y los nómadas digitales.

Hombres y mujeres que, vinculados profesionalmente a trabajos en el ámbito de las nuevas tecnologías que pueden ser virtualmente desarrollados en remoto, eligen una forma de vivir diferente a la tradicional. Se recorren el mundo en busca de nuevas experiencias, recuerdos, aventuras y… conexión a Internet.

Para poder ser un nómada digital no sólo hay que querer, sino poder. Sólo los profesionales realmente capacitados, pueden aspirar a este modo de desarrollo profesional. Aquellos que demuestren la lealtad personal y habilidades profesionales necesarias en su campo, que hagan posible formar parte de un grupo de trabajo remoto con costes y plazos planificados de la misma manera que puede pensarse en un equipo tradicional.

si se quiere aspirar a talento hay que estar dispuesto a buscarlo donde se encuentre y a ofrecerle las mejores condiciones posibles.

Pero cuidado, tampoco todas las empresas están preparadas para esta nueva forma de relación. Pero la realidad es que actualmente en el sector de la nuevas tecnologías, si se quiere aspirar a talento, hay que estar dispuesto a buscarlo donde se encuentre y a ofrecerle las mejores condiciones posibles. Hoy una de ellas es poder desarrollar su actividad desde el sitio que desee.

Esta es una tremenda oportunidad para Canarias que muchos ya han visto y ayudan a desarrollar. La lejanía, la insularidad y el coste de desplazamiento ya no pelean con la seguridad, calidad y coste de vida. Ya no hay excusa. Hace tiempo que la globalización no es una excusa para proyectos ambiciosos e imperios desde las islas, ahora tampoco lo es para el desarrollo profesional ni personal de los canarios que piensen “fuera de la isla” y tengan la capacidad y ganas de competir con cualquiera.

Para las startups tener y desarrollar políticas de equipos en remoto ya no es un lujo, es una necesidad. Y para las empresas tradicionales muy pronto será una cuestión de competitividad. Tanto la calidad de las conexiones de red como la aparición de software especializado (videoconferencias, trabajo en grupo) hacen todo esto mucho más sencillo hoy en día.

Es más una cuestión de cultura empresarial. Algo muy sencillo de escribir, incluso contar, pero muy muy complicado de conseguir realmente. La cultura no es pintar la oficina de colores bonitos, poner “posters” de películas, una mesa de billar y dos futbolines e ir con todo a un edificio en la playa. Es más sobre valores y ser coherentes en lo que proponemos, decimos y hacemos. Empezando por los responsables y directivos.

Aparte del ideario que describa la cultura de toda empresa debería existir un capítulo destacado a la comunicación. Canales, reglas, frecuencia, modo, etc. En el caso de empresas que pretenden tener equipos en remoto esto es algo vital.

Pero seamos pragmáticos y veamos qué ofrece este tipo de aventuras realmente:

  • Acceso a talento que de otra forma sería inaccesible. Esto ya lo he dejado caer. Pero tiene todo el sentido y el lector lo comprenderá. Un perfil determinado de profesional joven y experto en una joven tecnología o habilidad, no siempre (de hecho muy poco en sus primeros años profesionales) valora solamente la oferta económica. Por otra parte el mismo perfil senior, tiene suficientes oportunidades como para que nuevamente la oferta económica tampoco sea el factor de decisión.
  • Si has accedido a ese talento remoto, debes retenerlo. Nuevamente la ventaja de poder desarrollar su actividad en remoto. La fidelidad en estos ambientes, aunque inicialmente pueda parecer lo contrario, es superior. Y los costes de recursos humanos, desplazamientos, comidas, beneficios (perks) son mucho menores. En definitiva mejor retorno de inversión.
  • Equipos y culturas diversas. Que aportan nuevos puntos de vista, nuevas experiencias, nuevos mercados. El enriquecimiento corporativo es claro en todos los aspectos.

Como argumentos en contra, puede que la lista sea superior a la de beneficios. Pero sólo la lista. Las empresas son fruto de las personas que las desarrollan y que atienden a sus clientes.

Hay que ir a por los mejores donde quiera que se encuentren.