Sergio Alonso

Seguramente si te paras a reflexionar sobre cómo has llegado a donde estás en tu vida (suponiendo que no lo hayas hecho ya), encontrarás momentos y personas que fueron verdaderos puntos de inflexión. Positivos o negativos. Instantes en el que experimentaste algo o conociste a alguien que definitivamente te ha condicionado en algún sentido y de manera destacada. Me refiero, por supuesto, a personas fuera de tu círculo familiar cercano.

Personalmente, ya había tenido esa reflexión, lo hice hace tiempo. Los tengo bastante bien identificados. Y no hay más de tres momentos y dos personas.

El pasado domingo, diecinueve de agosto de 2018, ha fallecido una de ellas. Y, aunque era consciente de su enfermedad, ninguno en casa nos lo esperábamos. Quizás racionalmente sabes que esto puede ocurrir, pero en realidad, hasta que no ocurre, no llegas a comprender lo que justo acaba de suceder… hasta que pasan las horas y los días… y entiendes que esos empujones que te daban para avanzar, como cuando montas en bicicleta, ya no llegarán más. Que tendrás que vivir con la inercia de los que recibiste. Con lo que aprendiste o viviste. Y siempre sabe a poco. Siempre crees que pudiste estar más tiempo compartiendo y aprendiendo.

Sergio Alonso, junto a su familia, son responsables directos de que yo y los míos, hayamos podido comenzar una nueva etapa personal y que The Singular Factory y todos los que la componían hace tres años (más los que se han sumado en el camino), tengamos la oportunidad de crecer y hacer algo realmente grande fuera de Canarias.

Más allá de la amistad que hemos disfrutado con todos los Alonso, él ha influido de manera definitiva en mí.

No me sorprende en absoluto las muestras de cariño y tristeza que han aparecido tras la noticia de su muerte. Sí que llama la atención la manera en la que todos lo describimos, cómo se repiten los mismos adjetivos para señalar la huella que ha dejado en mucha gente. No se trata de elogios gratuitos. Tanta coincidencia, solo puede obedecer a experiencias y recuerdos sinceros.

Tampoco me sorprende la reacción de las personas que trabajan en el Grupo Domingo Alonso para el que siempre fue cercano y accesible. La foto que ilustra el comunicado en su página web, es más que suficiente. El texto solo acompaña a la imagen.

Personalmente, he lamentado mucho la noticia de su fallecimiento. Más aún estando tan lejos de otros amigos con los que compartir recuerdos y que puedan llegar a entenderlos (los que lo conocíamos en la zona en la que vivo, nos reunimos desde que pudimos), pero también celebro haberlo conocido. Esto iba a pasar y, aunque solo lo disfruté unos pocos años, tuve la suerte de compartirlo y de vincularme a sus amigos y familia, ya para siempre.

No creo que haya mejor objetivo en la vida que conseguir que la gente te recuerde, como ha sucedido con Sergio Alonso.

Singular Factory Blog

The Internet Business Factory

Singular Factory

Written by

www.singularfactory.com

Singular Factory Blog

The Internet Business Factory