Mi hijo sólo camina un poco mas lento: una cómica, cruda y brillantemente tierna obra en el Arlequín Teatro

La segunda obra del año de esta emblemática casa del teatro, con libreto del Croata Ivor Martinić, y un elenco de fuertes figuras del teatro de todos los tiempos.

Una comedia verdaderamente oscura que presenta una situación bastante densa, como es tener una persona con una enfermedad cuyas complicaciones podrían estar fácilmente a la vuelta de la esquina. Y es que sí, sabemos que esto no parece nada cómico, pero de alguna manera el autor del libreto, con solo 27 años logra encontrar comedia en esos momentos deprimentes de la vida, haciendo que justamente esto, a nuestro parecer, defina a la obra como deprimentemente tierna y cómica.

La trama se va creando a partir de diversos personajes dentro de la familia, con sus diferentes problemas girando sobre el tema principal, el cumpleaños de Branko (Erick Gehre), y su enfermedad que lo tiene ya en una silla de ruedas a su corta edad, lo que afecta a las relaciones de todos en la casa, donde cada uno confronta el tema según su carácter y salen a relucir cosas como la culpabilidad de estar feliz, las rivalidades, rencores que de por sí nadan profundamente entre los parientes, los miedos reflejados en la otra persona, o mismo el simplemente estar cansado de la pena o condescendencia de la gente.

En cuanto a la dirección de Pablo Ardissone destaca el uso del espacio, esta vez un poco reducido, donde se usan incluso los pasillos del teatro generando así cierta interacción con la audiencia y brindando un mayor significado a algunos momentos importantes dentro de la obra (especialmente en una hermosa escena que no queremos adelantar). A parte debemos mencionar el hecho que se producen momentos en donde la atención se divide, y pasan cosas en más de un lugar del escenario, en distintos niveles, haciendo que el espectador pueda tener más de un lugar al que mirar y tener una percepción diferente de acuerdo a lo que esté observando.

Hablando un poco de los actores, Erick Gehre reluce tras las 3 obras en la que lo hemos visto este mismo año, de forma muy natural y humana, lo cual es el punto clave para que la obra y los otros actores puedan ir funcionando y facilitando las transiciones de las diferentes escenas.

Regina Bachero quien interpreta a Mia, la madre de Branko, es quien se encarga de que puedas empatizar esa sensación de tensión y densidad dentro del hogar, invitándote a sentir el dolor por lo que está aconteciendo en su familia, en lo que dice, en lo que calla, en su mirada y en los distintos encuentros con su marido interpretado por Pablo Ardissone quien la mayor parte del tiempo aparece de entre las sombras , o con Alejandra Ramos, quien interpreta a la hija, quien a simple vista parece solo un personaje cliché y luego muestra justamente lo que está detrás de esa simple joven feliz.

Alejandra Ardissone muy enérgica, estridente y simpática, al igual que su marido Javier Lacognata que irrumpen un tanto obligados haciendo todo un poco más incomodo en la casa, es una muy buena interpretación de esos parientes a los que no queremos ver. Por ultimo María Liz Barrios, quien trae a escena a una extraña señorita, de esas que tienen todo tan claro que se confunde en su propio pensamiento, una de las actrices que lleva una escena bastante irreverente y fuera de lo pensado que hace que te estalles de risa.

Por último, lo más lindo que te puede pasar es escuchar sobre esas leyendas del teatro como lo es la señora María Elena Sachero, teniendo la oportunidad de verla actuar y que se robe tu atención cada vez que está en escena, verdaderamente es un placer verla en las tablas en este personaje completamente irreverente, pero que logra llevarte hasta esos picos emocionales al lado de Jesus Pérez, cuyo personaje no aparece en muchas escenas, pero cuando lo hace, su presencia es suficiente para generar justamente esos remates emocionales en el personaje de Sachero.

Todo es guiado por un narrador tácito que subraya las acciones y las va profundizando, más de lo que podemos ver, y es que hay tantas cosas escondidas en cada pequeño intercambio de palabras.

Una obra que te plantea las relaciones humanas en esos momentos fuera de lo “normal” y la forma de afrontar cada uno situaciones o la manera de poder sobrellevar cualquier giro oscuro que te pueda tocar en la vida.

Horarios: Viernes y Sábado 21 hs Domingo 20 hs
Costo: 100.000 Gs. / 60.000 Reservando Aquí
Lugar: Arlquin Teatro
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