Crítica de ‘Dunkerque’
El capítulo poco conocido de la Segunda Guerra Mundial

Christopher Nolan parece vivir su mejor momento en la taquilla cinematográfica. En solo tres días, Dunkerque ha recaudado 105,9 millones de dólares en todo el mundo. En menos de una semana saldará los 150 millones de dólares que se invirtieron en el filme que relata la zozobra y el tormento de más de 400 mil soldados británicos y franceses que fueron acechados por las tropas alemanas que invadieron Francia durante la Segunda Guerra Mundial en 1940.
Nolan es un genio. La crítica y el público lo adoran. Sabe cómo manejar la psicología de sus personajes y, mejor aún, transmitir ese cúmulo de emociones a los espectadores. Dunkerque mantiene la estética gris, fría y misteriosa que ya hemos percibido en cintas como Inception, Interstellar o The Dark Knight Rises. La tensión se mantiene gracias a los precisos disparos de los aviones de caza y las bombas que acabaron con los destructores británicos uno por uno. Aquí no veremos cuerpos desparramados y pozos de sangre por doquier, eso se lo dejamos a Mel Gibson.

La trama se teje con paciencia, en tres tiempos, sin diálogos excesivos, creando una atmósfera de vacío, pena y desesperación; pero también de cierta belleza. De hecho, algunos planos demuestran que el terror habita incluso en los paisajes más minimalistas; una sensación acentuada gracias al impecable trabajo musical de Hans Zimmer.
El despliegue técnico de Dunkerque es abismal. Fue filmada en IMAX y en Super Panavision 65 mm. El rodaje inició en mayo de 2016 en Dunkerque, Francia. Se contrataron más de 6 mil extras, se utilizó un destructor real: el Maillé-Bréze clase T-47 y una flota de buques. Incluso los Spitfires son versiones originales.

Mucho se ha dicho de la actuación de Harry Styles. Sin duda, el joven cantautor tiene madera. Incursionar en el cine de la mano de Nolan no es un asunto de azar. «No tuvimos que fingir que había una explosión por ahí. La explosión es real. Así reaccionamos de una manera natural», afirmó Styles en una entrevista para Warner. Su papel es conciso, pero con el suficiente impacto para abrirse un camino en la gran pantalla.

Aunque solo vemos su rostro, la actuación de Tom Hardy es memorable. De hecho, Nolan explicó para Independent las razones por las que le tapa la cara al actor. «Estaba encantado con lo que hizo en El caballero oscuro: la leyenda renace con dos ojos, un par de cejas y un poco de frente. Pensé, a ver qué puede hacer sin la frente, sin cejas reales y con un solo ojo. Lo que Tom consigue va más allá de lo que cualquier actor puede lograr con todo su cuerpo. Su talento único es extraordinario».
Fionn Whitehead, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Cillian Murphy y Barry Keoghan conforman el justo y excepcional reparto. Dunkerque ya es titulada «la película del año». La aclamación unánime es el reflejo de un espectáculo sin igual, real y dominado con destreza y gallardía. No obstante, Global News recogió el testimonio de Ken Sturdy, un veterano de la Segunda Guerra Mundial de origen canadiense que participó a los 20 años de edad en los rescates de las tropas aliadas durante la Batalla de Dunkerque. «Nunca pensé que volvería a verlo, fue como volver a estar allí», expresó el exmilitar.

