Días pausados

Te invito a escuchar la lluvia caer. A convertir en música el pasar de los carros sobre los pozos de agua. A cerrar los ojos y sentir las gotas en tu rostro, heladas, en cada cuadrante en el que caen.

Pero no estamos fuera, estamos dentro y no hace frío, no tanto.

Me acurruco bajo el plumón para cobijarme. Claro que yo siempre estoy helada y siempre tengo frío.

El agua que se precipita en las canaletas del edificio hace un sonido más grave, con ritmo, como un metrónomo que lleva el tempo de esta canción.

Las gotas que caen en la ventana hacen dibujos en puntillismo y cuando cae una sobre otra abren surcos, caminos.

No estás aquí pero no importa.

Cierra los ojos y escucha la música que hace la lluvia para ti.

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