Desembarco
Aug 8, 2017 · 1 min read

Ábrame la puerta del jardín de suculentas.
En el centro lleno de flores y calaveras.
Ábrame la puerta de las noches en vela
con luces de navidad colgadas en el techo.
Ábrame la puerta y si quiere bailamos.
O si quiere nos callamos para siempre.
Ya me tiró una vez al vacío de la conciencia,
y me he quedado viciado por el recuerdo de su ruido en silencio.
Ábrame la puerta cuando llegue cansado del tiempo sin usted.
Ábrame la puerta cuando llegue a dejar mi armadura a sus pies.

