El Quijote conciso

Una idea que combina ‘El Quijote’ con la criba de Eratóstenes

Aplicándonos a nuestro resuelto interés por mejorar el aprovechamiento del tiempo del lector, siempre escaso, estamos considerando la edición del famoso libro de Cervantes expulgado de todas aquellas redundancias que sólo contribuyen a dilatar la, por otro lado, siempre fructífera experiencia de la lectura de nuestro clásico más famoso.

Es una evidencia académicamente contrastada que Cervantes usó y abusó de sus propios términos sin la más mínima contención, razón por la cual el texto adolece de la virtud de la concisión y por ende de la facilidad que significaría para el lector la limitación del texto a unos mínimos sobrios e imprescindibles, sin prescindir por ello de su riqueza léxica.

Amparados en esta idea, creemos que sería bienvenida una edición crítica (y concisa) de la obra pendón de nuestra literatura, subsanando estas por otra parte pequeñas inconveniencias que en modo alguno empañan su grandeza.

Lo que sigue es, a modo de ejemplo, el último capítulo de este proyecto de Quijote, donde se han obviado todas aquellas palabras que ya fueron usadas anteriormente a lo largo del libro. Por si acaso la memoria del lector no puede recuperarlas por sí mismo, basta pasar sobre el espacio en blanco para que la palabra repetida se revele brevemente y permita recuperar el perdido hilo de la narración.
 
Barcelona, a 29 de noviembre de 2016

Enlaces para visitar el Quijote conciso: capítulo inicial, capítulo final.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Diego Buendia’s story.