La ‘alt-right’ y la izquierda-Tumblr: marco histórico
Una breve exposición del contexto histórico de las guerras culturales entre la ‘alt-right’ y la izquierda-Tumblr
Durante la elección de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos de América, la llamada alt-right pasó de ser una subcultura marginal gestada en línea, sobre todo en 4chan y otros sitios de la llamada Manosphere (páginas y foros exclusivos para hombres, clubes de toby dedicados a degradar a las mujeres, promulgar supremacía blanca, antisemitismo, islamofobia y xenofobia en general), a ser una subcultura con reconocimiento masivo a nivel internacional. Figuras como Richard Spencer y Milo Yiannopoulus, editor en jefe del controvertido sitio de noticias y comentarios de extrema derecha Breitbart News, hasta su caída en desgracia en febrero de este año, surgieron como agitadores y figuras icónicas de un nuevo tipo de derecha, una derecha alternativa.

La alt-right se diferencia a la derecha tradicional en varias cosas; entre ellas, la carencia de los valores protestantes de los conservadores tradicionales en el mundo anglosajón; la virulencia con la que atacan en linchamientos masivos en línea a detractores y a conservadores que no se alinean; la profunda misoginia expresada abierta y cínicamente; la irreverencia y falta absoluta de algún compás que defina límites a la violencia con la que envenenan con su islamofobia, antisemitismo, clasismo, supremacía blanca y misoginia, y la aparente carencia de sensibilidad al sufrimiento ajeno.

La cobertura mediática posTrump ha presentado a la alt-right como un fenómeno casi sin precedentes históricos, o sencillamente y de forma reduccionista, como neonazis o neoconservadores. Sin embargo, la alt-right es extensa e inclusive dentro de ella hay choques ideológicos; además, hay un grupo que se autodenomina alt-light, menos virulentos y reaccionarios. Pero sí existen paralelos históricos: el neoconservadurismo gestado en la década de los 60 y llevado a la cultura mainstream a mediados de los 80 y principios de los 90 en EE. UU. y en Gran Bretraña. Los neoconservadores en el mundo anglosajón reaccionaron ante lo que veían como un declive social propiciado por los movimientos sociales de las décadas de los 50, 60 y 70. Para mediados de los 80 y principios de los 90, los neoconservadores ganaron tracción política con una retórica que presentaba a las ideologías de izquierda como amenaza a los valores tradicionales protestantes: la familia cristiana, el abstencionismo y puritanismo sexual, la heterosexualidad, y claro, la supremacía blanca. En EE. UU. esta contrarevolución se vio liderada por una figura icónica y carismática: Pat Buchanan.

El ascenso —en línea, en universidades, y posteriormente en el mainstream— de personas como Milo, sin duda la cara más conocida de la alt-right, se debió en parte a la creciente cultura misógina y xenofóbica dentro de 4chan y de la Manosphere. No obstante, la izquierda tuvo un papel importante en el ascenso y expansión de la alt-right, que en gran parte se configuró como una reacción masculina a la subcultura de tendencia izquierda, nombrados despectivamente SJWs (Social Justice Warriors, por sus siglas en inglés), adoptada por muchos jóvenes al principio de la década en curso. Esta cultura de corrección política extrema, muy a pesar de sus buenas intenciones, se dio un tiro por la culata. En un esfuerzo por promulgar los valores del feminismo, de la inclusión de orientaciones sexuales y géneros no binarios, comenzaron a imponerse autoritariamente e insultar a los «normies» (normales), a pensadores de izquierda que no se alineaban a sus posturas autoritarias, y ante todo, a los varones cisgénero heterosexuales. (Nota: posteriormente dedicaré textos a esta subcultura y profundizaré en su rol en el crecimiento exponencial de la alt-right).
Esta subcultura, a la que denominaremos izquierda-Tumblr para evitar usar el peyorativo SJWs, también cuentan con paralelos subculturales históricos: los movimientos contraculturales de la generación beat y de los hippies. Comenzando por los beats en la década de los 50 hasta el declive de la subcultura hippie a mediados de los 70, la derecha conservadora estadounidense de mediados del S. XX vio, horrorizada, el surgimiento de las Protestas contra la guerra de Vietnam, un auge feminista, la caída del sistema segregacionista Jim Crow y la revolución sexual. Son estos los orígenes de la nueva encarnación de una subcultura de izquierda, con un defecto enorme: su virulencia y autoritarismo, entre otros cambios sociales nacientes de ambas subculturas.

La izquierda-Tumblr, cuya plataforma principal original en línea fue el sitio de microblogging Tumblr, promulga sus ideologías de forma más abierta (a diferencia de la alt-right y la alt-light que funcionan un poco como un club secreto en foros, 4chan y Reddit) a través de redes sociales populares y en universidades en EE. UU. y en varios países europeos. Además, la ideología de la corrección política extrema, ha sido adoptada (¿o explotada?) por plataformas con mucho alcance como BuzzFeed, HuffPost y Everyday Feminism, que han hecho de ideas poderosas una maquinaria capitalista de clickbait e ideologización alienante, donde quien no se alinea es, sin duda alguna, una persona racista, misógina, homofóbica, transfóbica y merecedora también de linchamientos masivos, abuso y maltrato.
Una de las características de la izquierda-Tumblr, compartida con la alt-right, es la tendencia a los linchamientos masivos virulentos, violentos y agresivos contra figuras de derecha, pero ante todo contra voces de izquierda, feministas, LGBT+ o anarquistas que podrían ser sus aliados bajo diferentes circunstancias, si no existiera un discurso (bastante vacuo) autoritario que es percibido por la izquierda-Tumblr como el único discurso válido, la única forma de lograr metas de inclusión, sensibilización, empoderamiento de la mujer, y otras. Esto ha resultado ser la gasolina para los ejércitos de trols que puede desatar la alt-right y, ante todo, ha creado un amargo rencor entre miembros de la población masculina heterosexual y cisgénero. (Nota: posteriormente dedicaré textos a esta subcultura y profundizaré sobre la izquierda-Tumblr).
Ni la alt-right ni la izquierda-Tumblr son fenómenos completamente nuevos, son la evolución de las guerras culturales del S. XX, ¿pero hacia dónde nos están llevando y qué resultados tendrá la violencia ideológica, psicológica, social y hasta física que caracteriza a estas nuevas subculturas, orgullosas de transgredir por el afán de transgredir y sin los límites morales que marcaban a sus predecesores, como la tendencia a la no violencia, la búsqueda de persuasión más que imposición y trasfondos ideológicos sólidos?
Es difícil contestar la pregunta anterior, pero sin duda hay que empezar a hablar del tema en México y en el resto de América Latina, pues ambas subculturas están creciendo veloz y exponencialmente en países hispanohablantes, ante todo en México. Subestimar a la alt-right porque se origina en internet ha dado resultados desastrosos en EE. UU. y en Europa, así como ha sido desastroso ceder al autoritarianismo de la izquierda-Tumblr y justificar su violencia y virulencia por sus buenas intenciones o con la idea de que «por lo menos están visibilzando». El craso error de subestimar a la alt-right y ensalzar a la izquierda-Tumblr jugó un rol crucial en el ascenso de Trump a la presidencia de los Estados Unidos de América y en el triunfo de Brexit en Gran Bretaña. En México estamos a un año de elecciones presidenciales, ¿realmente queremos que los nuevos medios masivos nos vendan con su clickbait una guerra cultural anglosajona que ya sabemos ha dado resultados desastrosos?

