‘La isla’, de Giani Stuparich

He leído poco al autor, un escritor italiano de origen judío, pero este relato corto e intenso sobre la muerte del padre me pareció excepcional.

Un hombre al que le queda muy poco tiempo de vida vuelve a su isla natal, por unos días, acompañado por su hijo, adulto ya. El primero contempla los paisajes y ambientes de su niñez y juventud e intenta mostrarse animoso ante la enfermedad, y el segundo, preocupado por la salud de su padre, hace balance y adquiere una cierta conciencia de lo que perderá cuando su padre fallezca.

El narrador se centra, sobre todo, en presentar el mundo interior de sentimientos mezclados del hijo ante su padre. A este lo vemos entero, haciendo frente a su enfermedad, mientras el hijo está confuso y desconcertado. A través de su mirada tenemos atisbos del interior del padre en los que asoma una esperanza que el hijo no tiene. Eso se revela en este pasaje, cuando el hijo entra en la habitación que ocupa su padre:

«Sobre la mesita de noche estaban las gafas y un libro encuadernado en negro con los cantos dorados: La Biblia. Un antiguo marcalibros de pergamino miniado sobresalía de entre las páginas: ¡Una página del libro de Job!
“¿Para qué me sacaste del seno? Habría muerto sin que me viera ningún ojo”.
“¿No son bien poco los días de mi existencia? Apártate de mí para gozar de un poco de consuelo”.
“Antes de que me vaya, para ya no volver, a la tierra de tinieblas y de sombra”.
Los ojos del hijo, que se habían posado al azar en esos versículos, se velaron. Nunca habría pensado que su padre leyera la Biblia. Desde que lo seguía de niño, lo había visto con pocos libros en la mano: algún libro de viajes, alguna novela histórica».

Giani Stuparich. La isla (L’isola, 1942). Barcelona: Minúscula, 2008; 123 pp.; trad. de J. A. González Sainz; ISBN: 978–84–95587–39–8.