La sociedad es lo que vos haces de ella

No de lo que te dicen debe ser

  • ¿Por qué pintas de otro color la copa del árbol si sabes es verde?
  • ¿Por qué pintas la espuma del shampoo azul?
  • ¿Por qué le pusiste raíces a tu árbol?
  • ¿Por qué las montañas siempre tienen nieve en las puntas, si estamos en primavera?
  • ¿Por qué pones tus cordones de otra forma?
  • ¿Por qué usas esas pulseras?
  • ¿Por qué no usas aros?
  • ¿Por qué te hiciste tantos agujeros para tus aros?
  • ¿Por qué usas tantos aros en una sola oreja? «Seguro es para llamar la atención».
  • ¿Por qué te cortas el cabello tan corto siendo tan joven?
  • ¿Por qué te dejas el cabello tan largo?
  • ¿Por qué te teñís de lila?
  • ¿Por qué te recoges solo un lado de tu cabello y no el otro?
  • ¿Por qué le haces eso a tus jeans?
  • ¿Por qué teñís esas remeras blancas?
  • ¿Por qué haces collares con legumbres?
  • ¿Por qué querés aprender piano si el arpa es mejor?
  • ¿Por qué querés estudiar teatro?
  • ¿Por qué usas la pintura del colegio acá en casa?
  • ¿Por qué haces bolsos de lienzo si tenes una hermosa mochila?
  • ¿Por qué te maquillas si sos tan linda al natural?
  • ¿Por qué no le pones algo de color a tu cara para resaltar tu belleza?
  • ¿Por qué querés ser mamá tan joven?
  • ¿Por qué tenés tantos perros?… etc.

La lista de los porqués es infinita y aunque dé el motivo para cada una de esas preguntas, las respuestas nunca son —ni serán — suficientes.

Ayer le pregunté a Padawan por qué los padres no guían a sus hijos en otro camino, ¿por qué no le enseñan algo diferente para tener un futuro mejor? Sabia ella, me responde: «¿Cómo van a enseñarle otra cosa si su vida ya es así?».

Mi cerebro se quedó congelado por unas milésimas ante la respuesta. Le respondo nuevamente: «Justamente por eso, ¿acaso no quieren para sus hijos algo mejor, un futuro diferente?».

«¿Cómo enseñar algo diferente si ellos no saben vivir de otra manera?», respuesta de Padawan. «No sé — respondo— algunas veces creo que los padres deberían de ver más allá, no dejar que sus hijos cometan los mismos errores, buscar que los hijos tengan las oportunidades que ellos no tuvieron para vivir otro tipo de vida, una con alternativas, no una que siga el mismo rumbo».

«Y no sé che, vos pensás así porque tenes otra cabeza, pero los demás no son así» —una vez más la respuesta de Padawan.

Por unos momentos la miro de lejos y realmente es un tipo de conciencia hecha persona, una conciencia que vi crecer y dar unos saltos tremendos. Cada respuesta, por más simple que sea, es la justa, ni más ni menos, siempre me da algo para pensar y ver las cosas de otra manera.

No sé en que momento se volvió tan sabia, ni cuándo comenzamos a tener conversaciones tan profundas que los papeles, a veces, — o casi siempre — se invierten . Recuerdo cada etapa y los tipos de conversaciones, pero ese momento exacto donde ella entendió mas rápido que yo cómo era el mundo, no lo recuerdo.

En la escuela y en el colegio procuré que su vida fuera lo mas leve posible — con eso no digo que fui la mamá perfecta — . La mía solía decirme: «Vos vas al colegio para aprender no para divertirte»; creo que habré usado esas mismas palabras un par de ocasiones y entendí el significado vacío que ellas tenían.

Uno va a la escuela o al colegio con el fin de aprender a socializar con otro tipo de personas, aprender a ser tolerante, respetar las individualidades, poder compartir con un grupo de personas de tu misma edad, con diferentes crianzas y, tal vez, diferentes costumbres y religiones.

Eso es lo que menos nos enseñan de entrada, pues los padres te miran con ojos asesinos si no les caíste bien y sus hijos son los encargados de hacértelo sentir. Los profesores en vez de instruir incitan a que existan diferencias entre compañeros, premiando al más inteligente y castigando al que menos sabe.

La etapa escolar tanto mía como la de mis hijos la sufrimos bastante, pero los demás no contaban con mi astucia, no iba a permitir que alienaran a mis preciados tesoros y menos que les enseñaran cómo pensar y actuar, anulando su esencia innata.

Procuré hacer todo lo contrario de aquello que no me gustaba en esa etapa, siempre dejé que se expresaran como mejor les parecía, que pinten el árbol del color que más le guste, que las frutas sean como ellos quieren, no como te dicen que debe ser.

Estudiar debe ser divertido no algo aburrido —aunque algunas veces Padawan y Megatron Transformer King Kong Optimus Prime Mazinger Z me llamen la atención por aburrirme rápido y comenzar a molestarlos— siempre buscando la manera de que sea mas fácil todo, dibujando en sus libros de texto, así cuando los abran en la escuela o en el colegio les quite una sonrisa y se olviden del sistema educativo opresor al que están obligados a asistir.

Dejé hicieran lo que mejor les parecía, no sin antes advertirles que cada acción tiene una reacción y que uno debe ser responsable de sus actos, tratando siempre de no cuestionarlos ni realizando tantas preguntas del por qué —obviamente cuando hacían algo que no estaba bien, los porqués eran infinitos—. Creo que una persona pensante no puede hacer algo porque sí y debe poder justificar la acción de manera correcta.

Y ahora que me encuentro escribiendo y releyendo lo escrito, puedo notar que siempre le di a ellos una posibilidad para todo, los dejé ser libres, expresarse sin cortar las alas, fomentando las individualidades, defendiendo sus creencias y actuares; fue allí donde Padawan se hizo sabia mientras que, por otro lado, Megatron Transformer King Kong Optimus Prime Mazinger Z aún sigue en su mundo, y nos divertimos y entendemos a nuestra manera.


Una mala educación e instrucción te coarta, no te deja ser, siempre poniendo preguntas donde no deberían de haber. No te dejan pintar el mundo con los colores que deseás y menos verlo desde otra óptica.

Me equivoqué mil veces e intento enmendar mis errores, aún sigo aprendiendo a vivir, eligiendo qué quiero o no dentro de mi vida, metiendo la pata hasta el fondo y muchas veces vivirla como si fuese una de mis mascotas.

Cuando Padawan y Megatron Transformer… — es muy largo su nombre artístico— me dicen: «Sos una buena mamá», la mayoría del tiempo no les creo, siento muchas veces que puedo dar más; ahora, qué, no sé.

Y en el fondo tengo las esperanzas de que existan más padres así, más personas que no se hayan dejado matar por un sistema y una sociedad castrante. Jóvenes que hayan sobrevivido la etapa escolar sin haberse dejado avasallar por profesores resentidos, padres despiadados e hijos maquiavélicos.

Personas con mente y cabeza que puedan ver más allá de lo que le es permitido, que dejen ser a sus hijos, encontrar niños que puedan dibujar en las paredes y sus padres no estallen en cólera, saber que existen padres que primero son amigos y luego padres.

Espero sinceramente y de todo corazón, que cada padre/madre tenga un Padawan listo para poder hablar durante horas de lo que sea, con el fin de compartir tiempo juntos y aprender a Aprender de nuestros hijos.


Este post fue inspirado por un artículo (inglés) en IdeaPod donde justamente vi el corto animado Alike — si el que está en la cabecera — , sintiéndome muy identificada y agradeciendo(me) por no haber seguido al ganado.

PS: No se pierdan los créditos y menos el mensaje del final.

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