Miedos

Una reflexión sobre las inseguridades

Ayer caminaba y pensaba. O al revés, porque mi caminar era mecánico, por un sendero conocido de memoria.

Pensaba que vivimos con miedo. Recorremos la vida con miedo.

Vamos por la calle alertas ante un posible robo. Desconfiamos de las personas que cruzamos catalogándolas de «sospechosas» con criterios infundados.

Nuestras casas tienen cerraduras, candados, trabas, rejas y alarmas para protegernos de la inseguridad.

Tenemos miedo de expresar nuestros pensamientos porque dudamos de la respuesta de los demás.

Negamos lo que sentimos por temor a un rechazo.

Sentimos un profundo deseo de cumplir nuestros sueños pero cientos de excusas aparecen para evitar que salgamos de la zona de confort.

Tenemos miedo de ser quienes somos.

¿Y hacia dónde nos conduce todo esto? Directo hacia lo que debería atemorizarnos más que nada: el fracaso de vivir una vida con miedos.

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