¿Por qué los latinoamericanos rechazamos las riquezas?

En uno de mis textos anteriores comenté que el primer paso para solucionar un problema es ser consciente de la existencia del mismo. Es decir, no puedo curarme de una gripe si antes no me doy cuenta de que tengo un problema llamado gripe. También escribí que actualmente estoy en un proceso de resolver un tema importante en mi vida. Antes no era importante, pero ahora lo es: el dinero.
Hace unos meses escuché una historia que me fascinó muchísimo y que de alguna manera nos puede ayudar a comprender por qué los latinoamericanos somos tan difíciles con el tema del dinero y las riquezas. Tú y yo seguramente estamos cansados de escuchar frases como:
«Prefiero ser pobre y honesto que rico y deshonesto».
«Me conformó con tener salud, lo demás ya es lujo».
«El dinero no es importante, lo que importa es la humildad».
Y esta frase la escuché de un compañero de trabajo: «Yo soy pobre y duermo tranquilo, no quiero ser rico porque el rico no duerme de la preocupación».
¿Qué hace que los latinos en su gran mayoría vivamos de la manera en la que vivimos y digamos semejantes cosas que nos alejan de la abundancia?
Todos sabemos que cuando llegaron los europeos a tierras americanas, la cosa fue algo desastrosa para muchas o para todas las etnias. Las masacres y guerras desatadas en este continente tuvieron como propósito principal robar toda la abundancia en minerales que encontraran a su paso los europeos. Para la mayoría de los indígenas, el oro y otros metales tenían un valor, como todos sabemos lo usaban para cosas útiles e intercambio comercial. Pero con la llegada de los españoles, el oro pasó de ser un elemento de bendición a ser un elemento de maldición. Familias enteras fueron destruidas y masacradas por estos minerales; tribus y civilizaciones prácticamente desaparecieron a causa del deseo de los españoles de apoderarse de toda esta riqueza. Si yo fuera un indígena, que pierde toda su familia porque llegaron unos hombres que entraron a mi territorio a matar y a robar el oro y la plata, creo y estoy casi seguro que comenzaría a maldecir todo lo que tenga que ver con oro y plata.
Sé que el tema en el campo antropológico e histórico es mucho más profundo que esto que estoy planteando. Pero superficialmente creo que nos ayuda a entender nuestro rechazo al dinero y la abundancia. Nuestros indígenas y los esclavos traídos de África no tuvieron otra opción que maldecir estas tierras o estos materiales junto con las riquezas de sus amos. Eso fue pasando de generación en generación hasta llegar a nuestros días. Y seamos conscientes o no, tenemos parte de ese pensamiento arraigado en nuestro inconsciente, es ese pensamiento uno de los que no nos ayuda a avanzar en nuestra vida económica.

