Señoritadestrucción

Señoritadestrucción no cree en el amor de dos, lo combate. Defiende a garras y dientes el amor colectivo. Besa hombres con novia o esposa, a lesbianas y transexuales. Ser la amante es su forma de rebeldía y medio de propagación de sus ideas. Besar a cualquier hombre que le parezca simpático o inteligente es llevar a la práctica su teoría. Cuando besa a un desconocido transforma al mundo.

Señoritadestrucción no acepta novios. Cuando alguno de sus amantes habla de dejar a su pareja y vivir con ella, golpea al amante y lo corre de su vida. Lo llama imbécil y le explica que no ha entendido nada.

Señoritadestrucción no discrimina. No se preocupa por la riqueza o la pobreza de sus amantes. Solo pide una buena historia. Que el amante sea un obrero, artista o un empresario es una nimiedad para ella. Cree en la vida como obra de arte irrepetible. Si el amante viste o piensa en serie es algo que la tiene sin cuidado, lo que le importa es la valentía o cobardía con que se enfrenta a la vida. Defiende la idea de que todo el arte es política y como considera su vida una obra de arte, está haciendo política. En los bares se las arregla para tomar alcohol e inhalar cocaína sin gastar un peso. Consigue quien le acaricie la espalda esa noche con el desayuno incluido de la mañana.

Señoritadestrucción no se siente explotada ni explotadora. Lo hace porque se sabe un ser consciente. Sabe su capacidad de transformación social y asume su papel de salvadora. Cree que el amor de dos es de cobardes, por eso aprecia a sus amantes con pareja. Ellos son sus pupilos que necesitan un empujón.

Señoritadestrucción detesta que la interrumpan mientras lee, pinta, escribe, graba y toma fotografías. No cree en la institución de lo bello, sino en la belleza de expresar lo que siente. Sus creaciones las conocen pocos, casi nadie. La obra que le gusta y le interesa mostrar es su vida, sus besos, sus caricias, sus bailes, sus labios rojos cuando no olvida pintarlos.

Señoritadestrucción viste de negro por las noches, se siente el fantasma que recorre la ciudad.

Señoritadestrucción aborrece a los pretenciosos, a los farsantes, a los imitadores vulgares, los considera llenos de odio y debilidad. Ha golpeado a más de uno con el puño cerrado. Ella da la lección. Si quieres mucho a tu auto, le quemará el asiento, si te sientes un ser superior a la sociedad, te lanzará comida en la cara públicamente.

Señoritadestrucción no se rinde, no claudica. Ha amado en los baños de tugurios a hombres sin alma. Ella, no se considera una puta, pero no tiene ningún problema con ellas. No da amor por dinero, lo hace por política, por rebeldía, por consciencia. Ella jamás ha sido golpeada por un hombre ni ha sido tratada como un objeto.

Señoritadestrucción es amada, protegida, admirada, querida, seguida por hombres y mujeres. Cuando quedarse y cuando irse, ella lo decide. Los inteligentes y subnormales mueren por estar con ella, por aprender algo de ella.

Señoritadestrucción no tiene celular, solo acepta mails y contesta los que valen la pena. Nadie puede conseguir una cita con ella. La hora es la obscuridad, el lugar, cualquier lugar. Muchos hombres han probado encontrarla en la cantina de moda, otros, en bares poco concurridos. Encontrarla siempre es una sorpresa, todos mueren por un momento con ella, ella no se los negará.

Señoritadestrucción es una sombra que muere con la luz del día.

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