Traum

Apoyás la cabeza sobre la almohada sin saber qué te puede esperar. Muchas veces, la mayoría, ni lo recordás. La ignorancia es una bendición, dicen. Pero hasta que no saciaste tu curiosidad… ¿cómo saberlo? Siempre está en nosotros esa voluntad de conocer hasta que quizás sea un poco tarde para arrepentirse. Siempre es un poco tarde para arrepentirse.

El verdadero problema con nosotros es que a veces nos da miedo quiénes somos. No queremos saberlo. Lo negamos. Nos escondemos bajo ese velo de convención social y leyes para que todo resulte normal. Aceptable. Porque lo normal es aceptable. Vos, una persona, una personalidad más perdida entre 7 mil millones de almas. ¿Serás normal? ¿Cuántas de todas esas personas lo son? ¿Hay una estadística al respecto? ¿Qué es lo normal, lo promedio?

Si el concepto de normal sería algo contrastable empíricamente con la realidad, la subjetividad, como tal, no existiría. Por eso en este siglo XXI la lucha que se da es normalidad versus subjetividad. ¿Quién ganará? Hagan sus apuestas. Todos somos ludópatas en lo concerniente al espíritu humano. Al zeitgeist.

En fin, ahí estás vos, solo, solo como nunca vas a poder estar en otro lugar: en algún lugar recóndito de tu mente. Y empezás a ver con tu ojo interior esa película de ciencia ficción que todos los días se reproduce en tu cine onírico. Cada día la trama es distinta, pero el director siempre parece bueno. Sabe como llegarte.

Entonces podés ser el protagonista, o verlo desde tercera persona. ¿Será que todos los modos de la ficción nacieron del soñar? Nunca lo sabremos. Hay tantas cosas que nunca vamos a saber que a veces, de noche, me da escalofríos. Pero lo que sí podemos saber, con suerte, es qué va a pasar en esa película.

¿Pero estás seguro que querés saber?

Dicen que las buenas personas hacen solo en sueños lo que las malas personas hacen en la realidad. Parece verosímil. También podemos tener sueños altruistas, es verdad, aunque ciertamente yo nunca soñé con ser voluntario de la Cruz Roja en África. El ello parece que siempre anda por ahí revoloteando aunque no lo tengamos presente.

Acompañado de este asesor de la producción, sumergirse en tus sueños puede parecer como un viaje de 8 horas al infierno. Donde vos sos el Diablo. Hay gente que se siente incómoda en ese papel. No es que no sepan actuar, es que no les gusta el personaje.

Pero calculo que eso está en cada uno.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.