Vivir en la nube

El vértigo inicial se diluye en el camino, es verdad que uno se acostumbra, luego de un tiempo de permanecer. El exceso de acciones ensordecedoras hace el resto del trabajo. Estás sin casi darte cuenta inmerso en la nube.

La nube es intangible e inesperadamente inestable. Soy un observador, las fotos salen veladas en la nube pero hay mucho por hacer.

Tras la conversación emergen los temores de los habitantes. La mayoría de ellos llegaron sin darse cuenta, pero muchos tampoco saben volver. Algunas nubes quedaron desiertas, los puntos cardinales se desdibujan en lo gaseoso del estado.

Creo estar a salvo en mi rol de observador, aunque nadie puede garantizar nada sobre mi seguridad. Las luces sirven para saltar de nube en nube pero se prenden y se apagan generando vínculos momentáneos y pasajeros.

La nube puede desvanecerse dejando subir todo lo que sostiene, pero de la misma forma puede deformar una red de extensiones nubosas que atrape por la eternidad a los sujetos. La labor científica es ardua y sin descanso, mi ayuda tiende a la investigación.

Esto de vivir acá es confuso, lo eterno y lo fugaz se conjuga en la creación de nuevas nubes.

Voy a saltar, ¿no pensás hacer lo mismo?

Like what you read? Give elflacomagro a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.