No somos burros de carga

Muchas veces nos encontramos en situaciones o momentos en el que nos sentimos cansados, agotados, sin ganas, con la cabeza revuelta; cargando con todos nuestros problemas. ¿Será que todos los problemas que tenemos en nuestra cabeza son nuestros?

Nos encanta tanto tener problemas que incluso tomamos problemas de otros. En muchas situaciones no nos damos cuenta y nos adueñamos de los problemas de los de más, comenzamos con nuestros problemas, cargamos con el de nuestra madre, padre, hijos, pareja y si el perro tuviera problemas incluso cargaríamos con el de él también. Entonces ¿cómo no estar cansados si parecemos un burro de carga? Si pudiéramos materializar todo eso, prácticamente no nos podríamos ni mover de tan pesada carga.

Tal vez nos preguntamos, ¿pero yo no me hago de los problemas de los demás? Tal vez no lo hacemos consiente, pero lo hacemos nuestro, nos preocupamos, intentamos ayudar, intentamos hacer que el otro salga adelante, incluso lo empujamos, lo alentamos, hacemos de todo. Seguro que las intenciones son muy buenas y está bien, pero… La dueña del problema ¿está interesada en solucionarlo? O nosotros como acto egoísta de querer que esa persona esté bien, hacemos de todo. Tal vez no quiere solucionarlo, tal vez se tiene que golpear varias veces para darse cuenta, pero es decisión de ellos, y nosotros no podemos pretender que una persona esté bien, solo por el hecho de que nosotros la veamos bien.

Entonces llega un punto en el que nuestro cuerpo se cansa, se agota, porque además de cargar con nuestras cosas, nos hacemos de las cosas de los demás, y tenemos que aprender soltar todo, dejar que los problemas de los demás lo resuelvan los demás. Si nos piden una ayuda, ayudamos, pero si no, nos quedamos en el lugar. Puede parecer un acto egoísta, pero nunca nos ponemos a pensar que, tal vez por lo que está pasando esa persona es algo que tal vez tiene que aprender. Las cosas no pasan por casualidad, no existe la casualidad, todo tiene un por qué, una causa y efecto.

Cuando nosotros nos adueñamos del problema de esa persona tal vez le estamos impidiendo que aprenda lo que tiene que aprender.

Estamos en un momento en el que las cosas salen a la luz, y nos vamos a encontrar con muchas situaciones la cual vamos a tener que solucionar, muchos obstáculos que nos van a poner a propósito para que nosotros aprendamos lo que tenemos que aprender en nuestra vida y lograr vibrar en frecuencias mucho más altas.

Liberémonos de todo lo que no es nuestro y pongamos nuestro esfuerzo para superar todos nuestros problemas, que no son problemas, son enseñanzas que nosotros tenemos que asimilar, no importa lo que nos pase. Cada situación que pasemos, cada momento incomodo que tengamos, no pensemos mal, no le echemos la culpa al otro, digamos a nosotros mismos, que es lo que tenemos que aprender de esta situación y la respuesta va a emerger. Confiemos más en nuestra intuición, fluyamos desde el corazón y dejemos que otros fluyan, porque tal vez los demás necesitan más tiempo para aprender lo que tal vez a nosotros nos costó menos. Muchas gracias.

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