El nuevo momento mexicano

æ | Ed Alvarado
Aug 8, 2018 · 9 min read

Por qué el Pacto Mundial sobre Migración es una oportunidad única para que el poder suave de México se convierta en potencia mundial

Image for post
Image for post

A Nation of Migrants”. Esta es la manera en la que muchos se refieren a los Estados Unidos de América. Pero tal vez este apodo sea más apto para su vecino del sur, donde los migrantes europeos se mezclaron más con la población indígena (en vez de exterminarla y suprimirla completamente). Por esa y otras razones se podría decir que los Estados Unidos Mexicanos son un mejor ejemplo de migración e integración; una verdadera “Nación de Migrantes”. En este ensayo quiero 1) explicar un poco sobre el poder suave de México y la posible conexión con migración, 2) argumentar que el Pacto Mundial sobre Migración (PMM) presenta a México con una oportunidad para cambiar la narrativa histórica de México en el mundo, 3) presentar una posible acción concreta para comenzar este proceso que podría desarrollar un poder suave más influyente para México. Ahora que el mundo tiene a México en la mira gracias al presidente Trump y su muro, el país debe aprovechar para convertirse en indiscutible líder internacional sobre migración.

Como lo menciona César Villanueva Rivas en su artículo llamado Construyendo un poder suave para México: “Es importante resaltar que la política exterior de México carece de aspiraciones expansionistas y de predomino internacional, como sí las tienen actualmente China, Rusia o Estados Unidos.” Es cierto que además de tener a un vecino poderoso militar y economicamente, México es una nación pacifista, respetuosa del derecho internacional y de la soberanía de las naciones, lo cual ayuda a explicar por qué no es una nación que ciudadanos de todo el mundo admiran del mismo modo que las mencionadas. Sin embargo, esto no significa que México sea desconocido o menospreciado, ya que su cocina y varios aspectos de la cultura mexicana son algo que mucha gente reconoce y disfruta alrededor del mundo. Villanueva Rivas recalca en su ensayo:

“[L]a joya de la corona del poder suave mexicano debiera ser la fuerza y el empuje de su cultura”

Y es por esto que a pesar de no tener ambiciones expansionistas, México puede y debe usar su cultura para obtener un lugar más prominente en la comunidad de naciones. Si comparamos a los dos vecinos norteamericanos, es cierto que México proclamó su independencia más tarde que Estados Unidos (1810 vs 1775) y que siempre ha existido más desigualdad económica dentro de su sociedad, pero también es cierto que México ha logrado una integración cultural más profunda entre sus gentes nativas que florecieron y las europeas que se establecieron en el mismo país. Por supuesto que la historia no siempre fue pacífica y simple, pero la mezcla de culturas se evidencia con templos pre-hispánicos y arquitectura colonial que decoran sus ciudades. Estos sitios (además de la cocina mexicana), representan el patrimonio histórico y cultural de México, y también son oportunidades que ya están siendo aprovechadas para desarrollar un poder suave basado en la cultura mexicana. Sin embargo, el aspecto clave que podría hacer la gran diferencia es la migración, que también puede ser presentada como eslabón histórico de la cultura mexicana. Las más de 68 lenguas indígenas que aún se hablan, la variedad de comida con influencias nativas y europeas, y el mismísimo color de nuestra piel mestiza son comprobantes de la manera en que México ha absorbido e integrado la migración (aun cuando no lo haya hecho perfectamente). Por eso debemos saber usar este Pacto Mundial sobre Migración para nuestra ventaja.

Todos los gobiernos del mundo tenemos la obligación ética de actuar para proteger la integridad y la vida, los derechos y la dignidad de los migrantes.” — Enrique Peña Nieto, Presidente de México 2012–2018

El Pacto Mundial para Migración y México

Desde la Declaración de Nueva York en septiembre del 2016, México ha sido un actor clave para el Pacto, ya que su Embajador ante las Naciones Unidas (Juan José Gómez Camacho) fue uno de los dos co-facilitadores del proceso de negociación (junto con Jürg Lauber, Embajador de Suiza). Esto, en conjunto con la reunión preparatoria del 2017 en Puerto Vallarta, contribuye a la idea de que el PMM es verdaderamente un proyecto internacional mexicano. Pero ante todo, lo más importante para recordar es que México es país de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes. Esto significa que todo tipo de migración está vinculado a México, y es por eso que gran parte de la identidad y estrategia mexicana se puede basar en este fenómeno mundial. México no solo es un país mestizo, sino sigue siendo un país donde gentes van y vienen a gran escala y por todo tipo de razones.

Image for post
Image for post
Photo by Suzy Hazelwood from Pexels

¿Por qué el Pacto representa una oportunidad única para México?
Además de lo mencionado sobre el papel que México jugó en el desarrollo del Pacto, cabe recordar los principios establecidos en el Pacto, que incluyen: Derechos Humanos (importancia de proteger y promoverlos independientemente de estatus migratoria; no regresión ni discriminación), Centrado en la Gente (incorporar experiencias, capacidades y necesidades del individuo), Soberanía Nacional (ya que el pacto no es vinculante y cada nación puede establecer su política de entrada, residencia y trabajo para migrantes), inclusión de Multiples Actores (academia, sector privado, sociedad civil, parlamentos), Desarrollo Sostenible (Meta 10.7 ODS).

Tres de estos principios también son principios de política exterior mexicana establecidos en el Artículo 89 Fracción X de la Constitución Mexicana: el respeto, protección, y promoción de derechos humanos; la cooperación internacional para el desarrollo; y la igualdad jurídica de los estados (lo cual alude a su soberanía). Este estrecho alineamiento entre los principios de uno y del otro significan que el Pacto es un instrumento clave para promover los intereses de México, y el hecho de que México pueda ser asociado con tantos tipos de migración significa que una identidad de migración puede ser asociada con México para que el país obtenga más influencia con los gobiernos y las gentes del mundo. Además, ya que el presidente de los Estados Unidos ha tomado una ruta anti-migratoria en sus políticas, podría ser un momento oportuno para que México remplace a la “nación de migrantes” y se convierta en la verdadera “nación migratoria”. Tampoco sería raro si esto provocara al presidente Trump a querer competir y enfatizar que Estados Unidos es la ‘verdadera’ nación migratoria, lo cual tal vez lo lleve a contradecir sus políticas y relajar la retórica anti-migrante.

Regresando al Pacto en sí mismo, aunque no será firmado oficialmente hasta diciembre del 2018 en Marrakesh, varios autores ya han alabado sobre lo que éste podría lograr. Marta Foresti del Overseas Development Institute menciona que “la migración puede ayudar a lograr todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible” de la Agenda 2030. Para esto, menciona lo que llama las 3 I’s the migración y desarrollo: inversión (en sociedades futuras), innovación (de ideas y colaboraciones), e inclusión (de los derechos y oportunidades de todos). Por otra parte, una intervención durante la última ronda de negociaciones por parte del Subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones de Exteriores (SRE) de México, Miguel Ruiz Cabañas, afirmó que el Pacto es un triunfo del espíritu humano” y “ejemplo vivo de los ideales que animaron a los autores de la Carta de las Naciones Unidas” pero también advirtió que “su implementación sólo será posible con la participación de todos” por lo cual declaró que “Pondremos en marcha una estrategia nacional de implementación de los objetivos del Pacto.
Y es por esto que quiero concluir este ensayo sugiriendo una acción concreta que México podría presentar para continuar liderando la creación e implementación de este histórico acuerdo internacional sobre la migración.

En su ensayo “Poder suave e imagen país en la era Trump. Desafíos y oportunidades para MéxicoLuz Elena Baños Rivas Directora general de Vinculación con las Organizaciones de la Sociedad Civil de la SRE presenta una idea llamada “México en el corazón de Estados Unidos” que se basa en una campaña “enfocada a proyectar la fortaleza civilizatoria de la pluralidad cultural mexicana” dentro de Estados Unidos. Sin embargo, esta campaña se enfoca mucho en EEUU donde ya tenemos presencia y donde actualmente experimentamos una resistencia y hostilidad considerable. Por eso yo sugeriría usar las lecciones que hemos aprendido en Estados Unidos y expandirlas hacia el resto del mundo en el marco del PMM. Me refiero específicamente a la matrícula consular, la cual puede formar la base para una matrícula migratoria.

La matrícula consular ha existido desde 1871 y, a pesar de que no otorga ningún tipo de estatus migratorio, es ampliamente reconocida y aceptada como identificación dentro de los Estados Unidos (en parte gracias a la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares). Países como Brasil, Ecuador y Guatemala también han comenzado a usar este tipo de matrícula, y es por eso que podría formar la base para una matrícula migratoria que cumpla con varios objetivos del PMM. Por ejemplo, al ser negociada y expedida en el marco de las Naciones Unidas, esta matrícula migratoria inmediatamente cumpliría con el objetivo 4g de identidad y documentación legal para los migrantes y con el objetivo 14c sobre asistencia, cooperación y protección consular. Cabe recordar que al igual que la matrícula consular, este documento no otorga estatus, y es por eso que no forzaría ni pediría a otras naciones que cambien sus leyes migratorias. Es decir: ayudaría a los migrantes sin perjudicar a las naciones. Además, podría incluir títulos académicos y datos verificados sobre habilidades, competencias y cualificaciones (objetivo 18) para ayudar con búsquedas de trabajo, al igual que el tipo de sangre y condiciones médicas del individuo, lo cual podría ayudar a obtener servicios básicos (objetivo 15).

Repito: este documento no requeriría ningún tipo de intervención sobre las políticas migratorias de otros países, pero sí apoyaría la cooperación internacional y colaboraciones globales (objetivo 23). Después de ser creado, el documento permitiría que un solo documento pueda ser otorgado y reconocido por ambos países (i.e. sería un documento de identidad internacional con funciones laborales y médicas) lo cual consolidaría los esfuerzos y la eficiencia del país de origen y de destino. Es verdad que las negociaciones podrían tardar un tiempo, y que opositores del Pacto como Hungría podrían denunciarlo como “peligroso para el mundo ya que incitaría a millones de personas a tomar la carretera y cruzar la frontera” (como sugirió el Ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto). Pero el hecho es que al igual que el Pacto esta matrícula no sería una ley vinculante, y al contrario presentaría a los países como una iniciativa concreta para implementar lo acordado en el Pacto.

Image for post
Image for post
Photo by Jezael Melgoza on Unsplash

Tal y como dice César Villanueva Rivas en su ensayo: “para lograr encontrar la clave del poder suave que ciertamente México puede ejercer en el mundo, debe, primero que nada, definir con mucha claridad el papel que quiere jugar como nación hacia el futuro”. Es por eso que esta matrícula migratoria, y el enfoque en implementar el PMM podrían ser la clara definición de ruta que el país ha necesitado. México haría bien en 1) forjar una identidad y un poder suave basados en su historia y cultura con la migración, y 2) diseñar y promover iniciativas que aprovechan de sus experiencias migratorias y las implementen en el marco del PMM. A pesar de los reclamos [justificados] que México tiene contra el tratamiento de sus migrantes en Estados Unidos, México tampoco ha sido ideal en su tratamiento de migrantes Centroamericanos, y es por eso que un enfoque en el PMM también otorga a México la oportunidad de mejorar sus prácticas y convertirse en caso ejemplar de mejoramiento tras el pacto.

El “Momento Mexicano” fue basado en inversión económica, lo cual varía más facilmente que la cultura y no es parte de la historia o legado mexicano, pero la creación de un Pacto Mundial sobre Migración presenta a México con un nuevo momento que se apega más a su experiencia histórica y podría desarrollar una identidad y un poder suave más duradero. Durante los 1940–70s, el “Milagro mexicano” fue otro momento en el cual el mundo le prestaba atención a México, y nos ayudo a ser anfitrión de las Olimpiadas del 68 y el Mundial del 70, pero lo que México ya ha logrado y podría lograr con su liderazgo del PMM no es ningún milagro y en cambio podría convertirse en un destino.

Sonderbodhi

Writings about Philosophy, Logic and Identity

Medium is an open platform where 170 million readers come to find insightful and dynamic thinking. Here, expert and undiscovered voices alike dive into the heart of any topic and bring new ideas to the surface. Learn more

Follow the writers, publications, and topics that matter to you, and you’ll see them on your homepage and in your inbox. Explore

If you have a story to tell, knowledge to share, or a perspective to offer — welcome home. It’s easy and free to post your thinking on any topic. Write on Medium

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store