Startups, es hora de matar a ENISA y CDTI

Ayer fui al 2º debate electoral sobre startups. Ante todo felicitar a la asociación por organizarlo y por transmitir a los partidos políticos las trabas que se encuentran las startups en España.

Quitando los rifirrafes entre el representante del PP y de Podemos, el momento más polémico lo he protagonizado yo cuando he dicho que habría que eliminar la financiación de ENISA a las startups. La sala se me ha revolucionado, cayéndome de todo (de forma figurativa). Este es un tema que se habla mucho en privado y cero en público, así que abro la veda con la intención de que se abra un debate para tener un ecosistema mejor.

Problemas actuales de ENISA, CDTI, etc

  • Me refiero tanto a ENISA, como a CDTI y a todos sus variantes autonómicas, cuando invierten o dan préstamos a startups (no conozco si son acertados para otro tipo de negocios).
  • Las personas de la administración no tienen el conocimiento para decidir si una startup es buena inversión o no. Habrán aprendido mucho estos años pero si ya es difícil para fondos de inversión especializados, imaginaros para la administración estatal y regional. Desafortunadamente ni ENISA ni CDTI son transparentes en sus préstamos, sus tasas de éxito y de pérdidas; pero mi sensación es bastante negativa.
  • Estos organismos esperan proyectos con modelos financieros clásicos, donde la empresa genere beneficios a partir del primer o segundo año. En las startups esto no sucede prácticamente nunca. Por tanto, lo que acaba sucediendo es que las startups modifican su Excel del plan de negocio para adaptarlo al ENISA.
  • En el CDTI lo que acaba pasando es que llenas el proyecto de palabros técnicos para asustar a los revisores e ideas técnicas locas que no vas a desarrollar. Lo importante es que piensen que lo que vas a construir es la leche, cuando realmente no lo eres.
  • Como redactar proyectos es un arte, y hay que saber qué es lo que piden y lo que miran; se ha desarrollado una red de empresas que te redactan el proyecto y el plan financiero y lo presentan por ti. Estas empresas se quedan con el 3–10% del préstamo (más % si es a fondo perdido o subvención directa). Muchísimas solicitudes se mueven a través de ellas.
  • Dentro de estos servicios, también te ponen en contacto con empresas europeas y universidades para hacer proyectos de investigación. La eficacia de los dineros europeos en este tipo de financiación es desde luego, otro pozo de dinero. Eso no es I+D+i.
  • En España desde hace años hay dinero de sobra para invertir en startups. Si los inversores no invierten en nuestras startups es porque la empresa no es tan buena como creemos. Lo que no podemos pretender es que el estado invierta a fondo perdido en proyectos que los inversores rechazan.
  • Es cierto que muchos de estos préstamos están condicionados a la entrada de dinero privado; pero es bastante fácil levantar 150k€ entre varios business angels y que el estado te meta otros 150k€.
  • El dinero suele ser un préstamo, tienes que devolverlo; es muy distinto a una inversión. Muchos emprendedores lo cogen demasiado alegremente y años después se encuentran con un marrón.
  • En el caso de que la empresa vaya regular, tienes una deuda que te ata de cara a vender la tecnología o la empresa. Hay muchas startups que mueren por esta razón; se ven ahogados y el peso del préstamo es muy grande.
  • En el caso de que la empresa vaya mal directamente, muchos organismos públicos no negocian el préstamo por lo que tampoco puedes llegar a una solución amigable para que recuperen al menos parte.
  • Uno del evento me gritaba “¡debes ser el único al que no le han dado un ENISA!”. Ahí está precisamente el problema, que se está regando de dinero a empresas que no lo merecen y el estado va a perder mucho dinero. Parece ser que ENISA concede préstamos al 50% de las empresas que lo piden. ¡¡¡Al 50%!!! Si es cierto ese número, me parece una barbaridad. Igual habría que ver el sector startups.

¿Qué se debería hacer en su lugar?

Todos los que saben proponen seguir el modelo israelí. Al contrario de lo que algunos piensan (se ha mencionado en el debate de forma incorrecta por parte de un asistente y del representante de Podemos), el modelo israelí se basa en invertir dinero en fondos de inversión que ya tengan capital privado, para que estos inviertan en las startups que consideren adecuadas. El éxito del modelo israelí NO se basa en que la administración invierta en startups directamente ni que dé préstamos. Cuando el fondo de inversión invertido por el estado reparta dividendos, el estado gana dinero. Con el préstamo, pierde dinero por los proyectos fallidos. Israel obtiene cada año unos beneficios superiores al 50% en el total de sus inversiones.

El modelo israelí es lo que lleva haciendo FONDICO los últimos años, en total invertirá 1.500 millones de euros en fondos que en total invertirán en España 5.000 millones de euros. También es lo que está haciendo el European Investment Fund. La mayoría de fondos de inversión en startups que conocéis tienen o tendrán dinero del ICO y/o del EIF. Esto lo que hace es reducir el riesgo de la inversión para el estado porque apuestas a que la gente que se apuesta su propio dinero elegirá mejor. Es completamente lo contrario que los ENISAs o CDTIs, que están gestionados por funcionarios sin (tantos) incentivos.

El mismo concepto se está aplicando ya a business angels con el fondo de Isabel La Católica (dinero proveniente del EIF). Si un business angel es aceptado, le duplican el dinero que invierte. Así puede invertir 100k€ en vez de 50k€. Pero se está invirtiendo su propio dinero (que en el caso de business angel duele más).


Por tanto, vamos por buen camino y como hay dinero de sobra en el ecosistema (¡incluso demasiado!) creo que es hora de apagar ENISA y CDTI a las startups porque no parecen ser las maneras más eficaces de repartir los recursos. Necesitamos que ENISA y CDTI sean transparentes 100% para evaluar con datos si lo son o no, hasta ahora esto es lo máximo que dicen:

En la actualidad (Junio 2016), el saldo vivo de crédito por parte de Enisa se eleva a unos 500 millones de euros entre más de 3.000 empresas. Pese al componente de riesgo de sus préstamos, su tasa de morosidad está en línea, incluso, con la media de los bancos privados en España. Los créditos dudosos se sitúan en torno al 11%, llegan al 30% en la línea para jóvenes emprendedores, y los fallidos están entre el 8% y 9%.

Quien necesite dinero, que venda más a sus clientes o que consiga inversión. Si alguien no consigue inversión actualmente, tiene que trabajar más y mejor. Hay mucho dinero en el ecosistema, ya no es ese el problema.

Puede que este artículo suene a echarse piedras contra nuestro propio tejado, pero prefiero que tengamos una casa limpia y sólida; que pagar los platos rotos más tarde. No porque sea nuestro sector debemos aceptar que el estado utilice mal nuestro dinero. Si criticamos subvenciones en otros sectores, también debemos ser autocríticos con nuestro sector para que los recursos se asignen correctamente.

Menos ENISAs y más vender.