Dato Millenial 002: Fumamos porque si y filo

Cosas de mi generación de las que me doy cuenta cuando voy en la calle.

Si en 10 años más leo esto y me río de lo que voy a desarrollar, es porque avanzamos como humanidad — aunque sea en eso.

Todos fumamos o lo hemos hecho alguna vez. En algún punto habrán personas que nunca lo han hecho y está bien, pero al decir “todos” es por todo el círculo de gente que consideramos cerca. Conozco personas que sé que nunca han fumado marihuana por la posición que le dio la tele y la dictadura mientras se desarrollaba su conciencia. Y hay otras que creen en el castigo de un dios castigador, que ni leer la biblia les sirve como para asociar que la marihuana es una planta que viene de la tierra creada por el mismo dios. No es interesante hablar de porqué son así y porque vemos las cosas tan diferentes, son puntos de vista tan relativos y poco objetivos que no tienen coincidencia, y super latero.

Hace unos años empecé a fumar por una crisis de pena amorosa y según mi criterio en ese momento me iba a volver loca y carretear caleta, porque estaba sueper desinformada de lo que era fumarse un pito, y porque mis amigos lo alumbraban demasiado — más rechazo todavía.

Pero la transformación que pensaba no pasó, comencé a fumar con amigos, después a fumar sola mientras veía una película y cuando comencé a trabajar en mi casa tuve que hacerme cargo de cuál era mi postura frente a este estilo de vida que me estaba ayudando mucho. No me di cuenta hasta que vi unos cuantos documentales y otros pocos blogs: hay situaciones mucho más profundas aparte de la legalización general. Todos fuman, pero muy pocos están haciendo su vida en torno a perfeccionar y legalizar la marihuana para lograr un avance político y social.

A grandes rasgos los millenials siempre van a estar a favor por todo lo que está prohibido o crea conflictos; legalizar la marihuana es cool porque vas a poder fumar tranquilo en ese concierto de la banda que tanto te gusta. Por otro lado, la generación X es como nuestro hermano mayor, ha tenido que crear el paso de aceptación social que antes no existía y nosotros no estamos tan cerca de resolverlo, si no que estamos haciendo unos cuantos tips en pdfs bonitos para escondernos.

La única revista nacional de consumo y cultura cannábica tiene un enfoque editorial tan general y poco resuelto que muestran lo mismo que internet arroja: los mismo avances y estudios científicos de marihuana se repiten en todos los medios porque siempre va a dar que hablar que una universidad importante haya comprobado cosas que nosotros, como consumidores lo hemos sabido por mucho tiempo, no se están profundizando, se limitan a hablar de un dato curioso en 1 párrafo. ¿Cómo vamos a resolver la legalización si no nos estamos cuestionando ni enfrentando a nuestra situación política y social? Nos estamos haciendo cago de nuestro orgullo como consumidor y eso está super bacán, pero quien está escribiendo y hablando por las mamás que las apuntan de irresponsables por por dar medicación de marihuana a su hijo con cáncer. No veo a alguien que le esté haciendo una entrevista a un doctor que recete marihuana medicinal, o gente que esté viajando para ver los temas de real importancia que se están hablando afuera, aparte de lo que podemos leer en el High Times.

Nunca he conversado con nadie experto en el tema y por eso estoy hablando cómodamente desde mi leve ignorancia, pero a rasgo general (desde mi punto de consumidor-observadora), basta con ver que en cualquier medio escrito (en Chile) no existe un editor de cannabis porque no existe la sección, porque no estamos interesados en armar una postura fuerte frente a la legalización y dirigimos nuestra atención en probar el último bong que llegó al grow shop.

Todos fumamos harto y por hacerlo cotidiano lo transformamos en un estilo de vida, pero no estamos haciendo nada por hacerlo legal, si no que lo más cómodo es seguir viendo en internet los avances que están pasando afuera y con eso nos da una esperanza ficticia, es como si diéramos por hecho que los gringos harán todo por nosotros, mientras los estamos esperando nos estamos comprando un bong rosado.

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