¿Cómo fomentar la creatividad en las empresas?

Desde el nacimiento de Thomas Edison hasta el de Steve Jobs pasaron más de 100 años. Los contextos en los que crecieron y se formaron fueron muy diferentes, y aun así ambos son considerados dos de los creativos más grandes de la historia. Si el contexto y la motivación lo promueven, todos podemos desarrollar nuestra vertiente creativa.

Thomas Alva Edison no tuvo una educación como la de otros niños de su época. A los 9 años, lo expulsaron de la escuela por falta de interés y “torpeza”, probablemente síntomas de su sordera parcial. Su madre, que había sido maestra, se hizo cargo de su educación en su casa. Se cree que ella logró despertar la curiosidad de su hijo.

A los 16 años, Edison abandonó el hogar y empezó a llevar una vida nómade. Pasó varios años mudándose de ciudad en ciudad, trabajando y comprando libros y materiales para desarrollar experimentos.

Un siglo después, un niño llamado Steve Jobs fue adoptado por una pareja de Estados Unidos. Jobs era disléxico, lo que afectaba su capacidad para el estudio. Pero igual completó su educación básica y llegó a comenzar una carrera universitaria. Hasta que la abandonó para fundar Apple. El resto es historia.

Cómo lograr un ambiente creativo en la empresa

El avance tecnológico y el entorno cambiante requieren que las empresas sean cada vez más creativas. Se exige a los trabajadores adaptarse a los cambios y contribuir con innovación.

Pero hay varios factores que bloquean la creatividad: falta de tiempo, miedo al error, mantenerse en la zona de confort y la creencia de que sólo los jóvenes pueden traer buenas ideas, entre otros.

En medio de las urgencias del día a día, no tenemos tiempo para pensar cómo podríamos hacer las cosas de manera distinta. Pero, si queremos ser creativos, necesitamos destinar un tiempo explícitamente a crear. Esto no depende solamente de las personas, sino de la organización. Estas deben dar a sus miembros el espacio y el tiempo para desarrollar su creatividad.

También hay que dar confianza y seguridad. Si los errores se castigan con dureza, ¿cómo vamos a pretender que surjan ideas disruptivas? ¿Cómo esperamos que los miembros de nuestro equipo se animen a correr riesgos? Para innovar hay que arriesgarse, exponerse. Y saber que no siempre sale bien.

10 principios para fomentar ideas innovadoras en la empresa

Hay algunas cuestiones vinculadas a la generación de ideas que pueden hacer que una empresa sea más competitiva en el mercado y que sus colaboradores estén más comprometidos. Algunas de ellas son:

  1. Destinar el tiempo necesario a generar ideas, momentos de ocio donde se propicie estar relajado.
  2. Tener procesos claros y responsables definidos para dar seguimiento.
  3. Formar líderes que propicien un clima inspirador.
  4. Fomentar una cultura amigable al cambio, que no genere miedo al error y al fracaso.
  5. No matar las ideas. Dejarlas crecer.
  6. Salir de la zona de confort y atreverse a profundizar en nuevas perspectivas.
  7. Promover la diversidad entre personas de diferentes áreas, experiencia y conocimientos; e incluso invitar a externos para traer nuevas miradas a sus retos.
  8. Tener espacios para trabajar en equipo.
  9. Capacitar al personal en técnicas de creatividad.
  10. Contar con los recursos para poder llevar las ideas adelante.

¿Todos podemos ser creativos?

No siempre las mejores ideas surgen de los considerados genios; como dijo Albert Einstein: “Muchos piensan que la creatividad es algo exclusivo de unas pocas personas que nacieron con ese don. Sin embargo, todas las personas de este planeta nacemos creativas.”

Por ello, si bien conocemos los casos de estos genios como Edison y Jobs que se encontraron con varios obstáculos en su comienzo, pero pudieron afrontarlos, hay miles de otras historias no tan conocidas pero que también lograron tener éxito. Solo necesitamos saber reconocer las capacidades diferenciales de nuestros colaboradores y potenciarlas al máximo para enriquecerlos a ellos y crecer como empresas.

Ser creativo no es ser más inteligente, es tener la capacidad de crear, de producir cosas nuevas y de llegar a nuevas conclusiones. Todo esto puede lograrse a partir de la apertura personal y de las condiciones que propicien el contexto que planteamos anteriormente. ■

Sobre el autor

Patricia Naiman es Gerente de Formación de Tandem, Soluciones de Decisión 
Seguí sus publicaciones en el LinkedIn o Twitter de Tandem
También podes contactarlo en pyn@tandemsd.com.


Originally published at tandemsd.com.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.